El Congreso de Estados Unidos celebró una audiencia el 15 de abril de 2026 para examinar prácticas controvertidas en la publicación científica, incluyendo las llamadas 'fábricas de papers' y los altos costos del acceso abierto, mientras datos revelan que la administración Trump eliminó 18.000 puestos en el Departamento de Salud y Servicios Humanos desde abril de 2025, incluyendo el equipo completo de vigilancia de tecnologías de reproducción asistida de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, según información de la Oficina de Gestión de Personal y la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva.
El Subcomité de Investigaciones y Supervisión del Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara de Representantes de Estados Unidos examinó el 15 de abril las prácticas de publicación científica, centrándose en problemas que van desde las 'fábricas de papers' que venden autorías en investigaciones falsas o de baja calidad hasta los costos asociados con la publicación de acceso abierto, según reportó Nature.
La audiencia abordó una disposición en el presupuesto propuesto para 2027 del gobierno estadounidense que prohibiría a investigadores y universidades gastar fondos federales en 'suscripciones costosas' a revistas académicas y tarifas de publicación 'prohibitivamente altas', según Nature.
Estas tarifas se volvieron comunes cuando financiadores como los Institutos Nacionales de Salud (NIH) intensificaron la presión sobre los receptores de subvenciones para hacer que los artículos revisados por pares sean gratuitos o de acceso completamente abierto tan pronto como se publiquen, según la fuente. Esto llevó a algunas editoriales que dependen de suscripciones a revistas para obtener ingresos a ofrecer opciones de publicación de acceso abierto y cobrar tarifas por publicar artículos a través de esta ruta.
Las revistas afirman que estos cargos por procesamiento de artículos son necesarios para cubrir los costos de evaluar y publicar papers, según Nature. Sin embargo, críticos, incluyendo los NIH, dicen que estos cargos pueden ser problemáticos porque reducen la cantidad de financiamiento disponible para investigación. Los cargos típicamente cuestan entre 1.000 y 5.000 dólares, o casi 13.000 dólares para publicar en Nature y algunas de sus revistas afiliadas, según la publicación.
La representante de California Zoe Lofgren, la demócrata líder en el Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara, dijo que las altas tarifas de publicación, especialmente las de editoriales con fines de lucro, explotan a científicos y contribuyentes, quienes a menudo financian la investigación, según Nature. Pero la representante Emilia Sykes, demócrata de Ohio, dijo que las restricciones sobre el pago de tales tarifas establecidas en el presupuesto de 2027 propuesto por la administración del presidente Donald Trump dejarían a algunas revistas incapaces de realizar sus revisiones de control de calidad. 'Este es un problema que necesita un bisturí, y [la disposición presupuestaria] es un mazo', dijo Sykes, quien es el miembro de mayor rango en el Subcomité de Investigaciones y Supervisión, según Nature.
Los representantes republicanos argumentaron que el modelo actual de cargos por procesamiento de artículos distorsiona la empresa de investigación, según la fuente. El representante Rich McCormick, republicano de Georgia que preside el subcomité, dijo que la práctica de cobrar estos cargos 'incentiva a las editoriales a priorizar cantidad sobre calidad' y alimenta prácticas de revistas depredadoras, en las que las editoriales cobran tarifas mientras proporcionan 'ninguna revisión por pares significativa', según Nature.
Prácticas problemáticas como las fábricas de papers están en gran medida habilitadas por una cultura de 'publicar o perecer' en el ámbito académico, dijo Kate Travis, editora gerente de Retraction Watch, un sitio web que mantiene una base de datos pública de retractaciones, quien tiene su sede en Washington DC, según Nature. Debido a que los investigadores a menudo son recompensados con empleos, permanencia y subvenciones basándose en la cantidad de sus publicaciones, ha surgido un mercado lucrativo para que actores malintencionados exploten esa desesperación.
Los republicanos en el comité también estaban preocupados por el impacto de los modelos de lenguaje de gran escala que facilitan y aceleran que estos negocios fraudulentos produzcan en masa contenido científico falso, inundando la literatura con 'basura de IA'. 'Cuando se publica mala ciencia, desperdicia dólares de los contribuyentes, engaña a los responsables de políticas y puede incluso poner en riesgo la salud pública', dijo el representante Brian Babin, republicano de Texas que preside el Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología de la Cámara, según Nature.
El comité del Congreso parecía alineado en la necesidad de elaborar políticas para cambiar las prácticas en la industria de publicación científica, según Nature. Pero especialistas en publicación científica que fueron llamados a testificar en la audiencia señalaron que encontrar buenas soluciones no sería fácil.
Esta audiencia se produce en un contexto de recortes masivos en la fuerza laboral científica federal. El 1 de abril de 2025, la administración Trump inició reducciones masivas de personal en agencias administrativas federales, según datos de la Oficina de Gestión de Personal de Estados Unidos citados por la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva (ASRM).
Según datos de la Oficina de Gestión de Personal, la administración eliminó aproximadamente 18.000 puestos, representando una reducción del 18 por ciento, en el Departamento de Salud y Servicios Humanos, según ASRM. Esto incluyó más de 3.000 puestos eliminados, o una reducción del 22 por ciento, en los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, según la misma fuente.
Estos recortes rompieron con las tendencias de crecimiento de la fuerza laboral en los CDC y el HHS y representan una reducción sustancial en la fuerza laboral federal general, según ASRM. Los datos muestran que el HHS había experimentado aumentos de personal cada año desde 2019 hasta 2024, con incrementos que iban desde 552 empleados en 2019 hasta 2.384 en 2024, antes de la reducción de 15.499 empleados en 2025 y 2.464 adicionales en 2026, según cifras de la Oficina de Gestión de Personal citadas por ASRM.
De manera similar, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) perdió el 20 por ciento de su personal, totalizando más de 3.500 puestos, según ASRM. La administración también eliminó 4.000 puestos en los Institutos Nacionales de Salud, representando una reducción del 18 por ciento del personal total, y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid perdieron aproximadamente 1.000 puestos, representando una reducción del 15 por ciento del personal, según ASRM.
Juntas, estas reducciones disminuyeron significativamente la fuerza laboral científica y médica federal responsable de la investigación, supervisión regulatoria, educación en salud pública y distribución de recursos críticos de salud, según ASRM.
La eliminación del equipo completo de vigilancia de tecnologías de reproducción asistida (ART) de los CDC en 2025 interrumpió abruptamente un sistema de supervisión federalmente mandatado, según ASRM. El Congreso promulgó la Ley de Tasa de Éxito de Clínicas de Fertilidad y Certificación en 1992 para garantizar transparencia en los resultados de fertilización in vitro y proporcionar a pacientes prospectivos información confiable al seleccionar proveedores de atención de fertilidad, según ASRM.
La ley requiere que todas las clínicas de fertilidad de Estados Unidos reporten tasas de éxito al gobierno federal en un formato estandarizado y ordena que esta información se haga públicamente disponible, según ASRM. El Congreso asignó la responsabilidad de recopilar, analizar y publicar estos datos a los CDC, que establecieron el equipo de vigilancia de ART para implementar la ley, según la misma fuente.
A través del Sistema Nacional de Vigilancia de ART, los CDC recopilaron y reportaron datos a nivel de clínica desde 1995 hasta 2022, típicamente publicando informes con un retraso de 2 a 3 años, según ASRM. Estos informes incluían tasas de éxito de clínicas, perfiles de servicios y estadísticas resumidas específicas de clínicas y nacionales de clínicas de fertilidad en todo Estados Unidos.
La eliminación de todo el equipo de vigilancia de ART en 2025 interrumpió abruptamente este sistema de supervisión federalmente mandatado, según ASRM. La Sociedad de Tecnología de Reproducción Asistida (SART) continúa recopilando y publicando datos de sus clínicas miembro, habiéndolo hecho durante décadas. Sin embargo, no está claro qué papel, si alguno, desempeñará el gobierno federal en continuar el reporte nacional de datos de ART tras la eliminación del equipo de los CDC, según ASRM.
Como resultado, ha surgido una brecha significativa en el reporte de datos y supervisión publicados federalmente, según la fuente. Ningún mecanismo de reporte federal de reemplazo ha sido anunciado públicamente para cumplir con los requisitos de recopilación y reporte de datos delineados en la ley de 1992. Mientras SART continuará proporcionando información importante, una organización privada sin fines de lucro no puede replicar el alcance, autoridad o alcance nacional de un sistema de reporte administrado federalmente, según ASRM.
Este desarrollo socava protecciones de pacientes de larga data, incluyendo la toma de decisiones de consentimiento informado basada en datos transparentes de tasas de éxito, y elimina una herramienta importante para la evaluación comparativa de calidad en clínicas de fertilidad, según ASRM.
Las reducciones de personal ocurrieron junto con recortes agresivos al financiamiento de investigación, según ASRM. En 2025, la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca de Trump detuvo temporalmente los desembolsos de subvenciones de los NIH a nivel nacional. Aunque esta medida fue rápidamente rescindida tras críticas públicas e institucionales, siguieron recortes adicionales, según ASRM.
Para finales de 2025, aproximadamente 2.500 subvenciones de los NIH, representando aproximadamente 2.300 millones de dólares en financiamiento, habían sido congeladas o terminadas, según ASRM. Estas interrupciones de investigación abarcan numerosos campos, incluyendo tratamiento del cáncer, inmunización y salud reproductiva, y amenazan con ralentizar la innovación biomédica más ampliamente, según la misma fuente.
La pérdida de aproximadamente 3.500 empleados de la FDA ha reducido la capacidad de la agencia en múltiples divisiones, según ASRM. Estas reducciones vienen además de desafíos de personal de larga data. Un informe de 2024 de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental encontró que la escasez de investigadores ya había limitado la capacidad de la FDA para realizar inspecciones de medicamentos, contribuyendo a una disminución en las inspecciones de instalaciones, según ASRM.
Más reducciones probablemente exacerbarán estas limitaciones, según la fuente. Expertos advierten que la disminución del personal podría llevar a retrasos en inspecciones, pruebas y aprobaciones de medicamentos, potencialmente socavando las capacidades de supervisión regulatoria de la agencia, según ASRM.
Dentro de la medicina reproductiva específicamente, estos recortes aumentan el riesgo de retrasos en los plazos de revisión para medicamentos de fertilidad, tecnologías reproductivas y dispositivos médicos relacionados con la fertilización in vitro, según ASRM. Aunque la FDA retiene autoridad estatutaria sobre estos productos, la capacidad administrativa reducida podría ralentizar la introducción de nuevas tecnologías reproductivas y debilitar la supervisión de medicamentos, dispositivos médicos, laboratorios y materiales biológicos utilizados en la atención de fertilidad.
A pesar de su tamaño, la inversión de los NIH en salud de la mujer históricamente ha representado solo una pequeña fracción del financiamiento general de la agencia, según ASRM. Un informe de 2025 ordenado por el Congreso de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina encontró que entre 2013 y 2023, los NIH gastaron solo el 8,8 por ciento, aproximadamente 33.000 millones de dólares, de sus 376.000 millones de dólares en financiamiento de investigación en investigación de salud de la mujer, según ASRM.
La proporción del financiamiento de los NIH dedicado a la salud de la mujer disminuyó durante este período al 7,9 por ciento del gasto total de los NIH en 2023, incluso cuando las asignaciones generales de los NIH aumentaron, según ASRM.
Estos hallazgos reflejan un patrón más amplio de disparidades de género en el financiamiento de investigación biomédica, según la fuente. Un estudio de 2021 encontró que en aproximadamente el 75 por ciento de los casos en los que una enfermedad impacta predominantemente a personas que se identifican con un género, la distribución de financiamiento de los NIH favoreció condiciones que afectan a hombres en relación con la carga de enfermedad, mientras que las condiciones que afectan desproporcionadamente a mujeres estaban subfinanciadas, según ASRM.
El presupuesto de 2024 de los NIH asignó aproximadamente 221 millones de dólares para investigación de infertilidad y 9 millones de dólares para síndrome de ovario poliquístico, una condición que afecta a millones de mujeres en todo el mundo con implicaciones significativas para la fertilidad, mientras que sumas sustancialmente mayores se dirigieron hacia la categoría amplia de 'salud de la mujer' y otros campos biomédicos como genética, enfermedades infecciosas y neurociencia, según datos de los NIH citados por ASRM.
Estas acciones también están en tensión con las declaraciones públicas de la administración expresando apoyo a la fertilización in vitro y la atención de fertilidad, según ASRM. Eliminar el equipo federal responsable de implementar la ley de 1992 y publicar datos nacionales de resultados de fertilización in vitro socava directamente la transparencia y las protecciones de pacientes que la ley federal requiere. El compromiso declarado de la administración de salvaguardar el acceso a la fertilización in vitro es por lo tanto difícil de reconciliar con el desmantelamiento del único programa federal diseñado para garantizar responsabilidad y toma de decisiones informada en la atención de fertilidad, según ASRM.
El impacto completo de los recortes a la capacidad de investigación, experiencia clínica y reporte de datos de salud pública puede no ser completamente medible durante varios años, según ASRM. Sin embargo, el enfoque de esta administración refleja una clara desviación del compromiso de larga data del gobierno federal de expandir la investigación científica y fortalecer la fuerza laboral biomédica de la nación, según la misma fuente.