Líderes europeos rechazan en el G20 el plan de Trump para Ucrania que exige ceder territorios a Rusia
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Líderes europeos rechazan en el G20 el plan de Trump para Ucrania que exige ceder territorios a Rusia

Los representantes de Reino Unido, Francia, Alemania y otros aliados de Ucrania se reunieron este sábado en la cumbre del G20 en Johannesburgo para coordinar una respuesta al plan de paz propuesto por Estados Unidos, que obligaría a Kiev a ceder territorios y limitar su ejército. La cumbre, marcada por la ausencia de Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping, logró sorpresivamente adoptar una declaración conjunta que advierte contra el uso de la fuerza para anexionar territorios.

INTERNACIONAL22 NOV 2025

Los principales líderes europeos y otros aliados de Ucrania celebraron este sábado una reunión de emergencia en los márgenes de la cumbre del G20 en Johannesburgo, Sudáfrica, para coordinar una respuesta al controvertido plan de paz para Ucrania impulsado por Estados Unidos, que exigiría a Kiev ceder territorios a Rusia y limitar su capacidad militar.

A la reunión, convocada por el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, asistieron representantes de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Canadá, Japón, Noruega, Finlandia, Irlanda, Países Bajos y España, entre otros. El encuentro, que duró aproximadamente una hora, culminó con un comunicado conjunto en el que estos países expresaron su rechazo a que "las fronteras de un país sean modificadas por la fuerza".

Según fuentes europeas consultadas por El Mundo, "se están llevando a cabo intensos esfuerzos diplomáticos en torno al plan de paz para Ucrania al margen de la reunión del G20". Previamente, el presidente francés, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz; y el primer ministro británico, Keir Starmer, mantuvieron un primer encuentro para analizar la estrategia a seguir.

Los aliados manifestaron su "preocupación" por las limitaciones propuestas para las fuerzas armadas de Ucrania, "que dejarían al país vulnerable a futuros ataques". El plan estadounidense contempla reducir el Ejército ucraniano a un máximo de 600.000 efectivos.

El plan de paz, compuesto por 28 puntos y negociado entre Estados Unidos y Rusia, incluye exigencias que cruzan líneas rojas establecidas por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. Entre los puntos más controvertidos figura el número 21, que establece que Crimea, Lugansk y Donetsk serían reconocidos de facto como territorios rusos, incluso por Estados Unidos. Además, Jersón y Zaporiyia quedarían congelados en la actual línea de contacto, lo que supondría un reconocimiento de facto de esa frontera.

El plan también exige que las fuerzas ucranianas se retiren de la parte del óblast de Donetsk que controlan actualmente, que sería utilizada después para crear una zona de amortiguamiento. A cambio, Washington ofrece garantías de seguridad no especificadas y la creación de un fondo de reconstrucción financiado con activos rusos congelados en el extranjero.

Donald Trump ha establecido como fecha límite para que Ucrania acepte el plan el 27 de noviembre, coincidiendo con el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos. "Tendrá que gustarle, y si no le gusta, entonces ya sabe, que sigan luchando. En algún momento tendrá que aceptar algo", declaró el mandatario estadounidense respecto a Zelenski, según informa Infobae.

La reacción de Ucrania ha sido de rechazo. Zelenski advirtió que trabajará para que cualquier acuerdo no traicione los intereses de su país y anunció que presentará alternativas a la propuesta estadounidense. La embajadora de Ucrania en la ONU, Hayovyshyn, fue contundente: "Ucrania no aceptará límites a su derecho a la legítima defensa ni al tamaño y las capacidades de sus Fuerzas Armadas. Tampoco toleraremos ninguna infracción a nuestra soberanía, incluido nuestro derecho soberano a elegir las alianzas a las que queremos unirnos".

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, respaldó la propuesta estadounidense y la calificó como una posible base para un acuerdo de paz definitivo. No obstante, advirtió que si Kiev rechaza el plan, Rusia intensificará sus ofensivas y replicará en otras zonas del frente la reciente recuperación de la ciudad de Kupiansk, aunque el ejército ucraniano niega que Moscú haya retomado el control de esa localidad.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y Antonio Costa mantuvieron una conversación telefónica con Zelenski el viernes, tras la cual declararon: "Desde el primer día, Europa ha apoyado a Ucrania frente a la agresión rusa. Hemos estado trabajando por una paz justa y sostenible con Ucrania y para Ucrania, junto con nuestros amigos y socios. Hoy hemos debatido la situación actual y tenemos claro que no debe haber nada sobre Ucrania sin Ucrania".

El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, conversó este sábado con su homólogo ucraniano, Andrii Sybiha, para reiterarle el "apoyo firme a Ucrania para alcanzar una paz justa y duradera. España está comprometida con la seguridad de Europa que es la de nuestros ciudadanos".

Un G20 marcado por ausencias y sorpresas

La cumbre del G20 en Johannesburgo, que se celebra bajo el lema "Solidaridad, igualdad y sostenibilidad", está marcada por prominentes ausencias. Por primera vez en la historia del foro, Estados Unidos no ha enviado a ningún representante, un hecho sin precedentes. Donald Trump justificó su ausencia con la protesta por la presunta persecución de la que serían víctimas los blancos de Sudáfrica, en lo que El País califica como "una burda manipulación de verdades fácilmente comprobables".

Tampoco asisten el presidente chino, Xi Jinping, aunque China está representada por su primer ministro, Li Qiang; ni Vladimir Putin, sobre quien pesa una orden de arresto internacional. A diferencia de ocasiones anteriores, Putin ha decidido no enviar a su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, sino a un representante de menor rango. Completan la lista de ausencias el presidente argentino, Javier Milei, y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

A pesar de estas ausencias y de las dificultades en las negociaciones, el G20 logró sorpresivamente adoptar una declaración conjunta de 30 páginas y 122 puntos. "La adopción de la declaración de la cumbre envía una señal importante al mundo de que el multilateralismo puede dar resultados y de hecho los da", señaló en la apertura del G20 el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.

El punto quinto de la declaración se remite a la Carta de las Naciones Unidas y advierte contra el uso de "la amenaza" o "la fuerza para obtener conquistas territoriales en detrimento de la integridad territorial y la soberanía o la independencia política de cualquier Estado". Este punto adquiere especial relevancia en el contexto del plan de paz para Ucrania propuesto por Trump.

Otro punto destacado de la declaración es el número 33, que alude a los minerales críticos y apoya "una mayor exploración de minerales críticos, especialmente en los países en desarrollo; la promoción de la diversificación de las fuentes minerales, las rutas, los mercados, los lugares de procesamiento y las cadenas de valor". Este punto cobra importancia considerando que en mayo, Estados Unidos y Ucrania llegaron a un acuerdo que permitía a Washington tener una participación financiera significativa en la producción minera del país europeo y un acceso privilegiado a sus codiciados minerales raros.

La presidencia de turno sudafricana ha intentado priorizar durante un año de sesiones preparatorias objetivos fundamentales para África y para el Sur Global, como la acción para reforzar la resiliencia ante los desastres inducidos por el cambio climático, la sostenibilidad de la deuda de países de renta baja, la movilización de recursos financieros para una transición energética justa y el diseño de un marco para la explotación sostenible e inclusiva de minerales críticos.

Mientras tanto, una delegación ucraniana encabezada por Andriy Yermak, jefe de gabinete de Zelenski, iniciará conversaciones con Estados Unidos en Suiza para explorar otras vías para poner fin al conflicto. Según Infobae, Marco Rubio y Steve Witkoff participarán de estas conversaciones para abordar el plan presentado por Trump.

La coordinación europea ante el plan estadounidense pone a prueba la unidad del bloque y la solidez de la relación transatlántica. Mientras Washington presiona por un acuerdo rápido, los líderes europeos buscan una mayor participación en el proceso y tratan de evitar que Ucrania quede aislada en las negociaciones. El desenlace de este pulso diplomático podría redefinir el futuro de Ucrania, la seguridad europea y el equilibrio geopolítico global.

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