Tres generaciones después de la brutal ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial, Lituania acoge con satisfacción el estacionamiento permanente de miles de soldados alemanes en su territorio, según revelan testimonios de ciudadanos y autoridades lituanas. La medida responde a la creciente preocupación por una posible invasión rusa y las dudas sobre la capacidad de respuesta de la OTAN liderada por Estados Unidos.