Las lluvias torrenciales, atribuidas al retorno del fenómeno de El Niño, han generado inundaciones generalizadas, cierres de carreteras y destrucción de viviendas en múltiples regiones de Chile. Según Alicia Cebrián, directora del servicio nacional de emergencias SENAPRED de Chile, "tenemos 13 muertos y siete desaparecidos", cifra confirmada por autoridades el martes.
El alcance de los daños es considerable. Además de las víctimas fatales, 2.281 personas han sido desplazadas de sus hogares, 81 viviendas han sido completamente destruidas y 2.761 más han sufrido daños mayores, según reportó Cebrián. Simultáneamente, 87.000 personas permanecen sin acceso a electricidad debido a que los caminos han sido arrasados por las aguas, lo que ha interrumpido el suministro de energía. Las autoridades gubernamentales han anunciado que buscarán sanciones contra las distribuidoras de electricidad por los cortes prolongados de energía.
Otras fuentes reportan cifras ligeramente diferentes sobre el número de desplazados. Según reportes de la agencia de noticias AP, más de 4.000 personas han sido desplazadas, con 1.031 alojadas en refugios de emergencia. Además, 104.271 personas han quedado atrapadas por ríos desbordados y carreteras inundadas, según datos de SENAPRED. Asimismo, 16 personas han resultado heridas y más de 20.000 viviendas han sufrido daños, mientras que miles más carecen de electricidad o agua potable.
Las escuelas han suspendido clases en varios municipios de cuatro regiones del país. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, indicó que se esperaba que las lluvias disminuyeran, pero advirtió que los riesgos persisten debido a "lechos de ríos desbordados y barrancos".
Cebrián explicó el peligro continuo: "Los cursos de agua, arroyos y riberas han sido debilitados por las lluvias de los últimos días; todavía existe riesgo de aumento de niveles de agua en algunos de ellos". Esta advertencia es crítica porque, como señaló Cebrián, "los niveles de los ríos no necesariamente suben al mismo tiempo que cae la precipitación. El agua se acumula en las áreas de las laderas, lo que significa que los niveles de los ríos pueden continuar subiendo incluso horas después de que el sistema de tormentas haya pasado".
Los meteorólogos atribuyen el diluvio en Chile al retorno de El Niño, un fenómeno natural poderoso que ocurre en el océano Pacífico y que eleva las temperaturas, exacerbando eventos climáticos extremos. El Niño está típicamente asociado con precipitaciones más intensas en partes del sur de América del Sur.
El servicio nacional de desastres SENAPRED ha enviado cientos de alertas de evacuación a 10 de las 16 regiones del país. Las autoridades continúan trabajando para llegar a las más de 100.000 personas aisladas por las inundaciones repentinas, en una operación de rescate que se desarrolla mientras persisten las condiciones climáticas adversas y los riesgos de nuevas crecidas de ríos.