La marca británica Lotus, propiedad del grupo chino Geely, ha revertido su estrategia anunciada en 2021 de convertirse en fabricante exclusivamente eléctrico para finales de la década. La compañía presentará un superdeportivo híbrido equipado con motor V8 de 1.000 caballos de potencia, según informó New Atlas, marcando un giro radical en su hoja de ruta tras registrar ventas débiles de vehículos eléctricos.