

Las autoridades judiciales de los Países Bajos multaron a la sucursal holandesa de Louis Vuitton con 500.000 euros por no verificar adecuadamente la identidad de clientes que realizaban compras repetidas con grandes cantidades de efectivo.
Los fiscales de los Países Bajos anunciaron el jueves una sanción contra Louis Vuitton por violaciones a la legislación contra el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. La investigación se originó el verano pasado durante una pesquisa contra una mujer china de 36 años, identificada como Bei W., acusada de lavar más de 2 millones de euros entre septiembre de 2021 y febrero de 2023.
Según los fiscales, Bei W. compraba bolsos costosos en tiendas holandesas utilizando dinero ilícito y posteriormente los enviaba a China para revenderlos, aparentando un comercio legítimo. La estrategia se realizaba mediante un sistema conocido como 'daigou', donde compradores en el extranjero adquieren productos por encargo de personas en China.
Los investigadores encontraron evidencia en mensajes de chat, recibos y grabaciones de cámaras de seguridad. La marca de lujo fue acusada de no detectar patrones sospechosos de compra que debieron haber generado alertas sobre posibles actividades delictivas.
Además de Bei W., otras dos personas están siendo procesadas: una mujer que la ayudaba a llevar el registro de compras y un exempleado de Louis Vuitton que presuntamente la asistió para mantenerse por debajo del umbral de 10.000 euros que requeriría reportar transacciones en efectivo.
La oficina del fiscal indicó que decidió resolver el caso contra Louis Vuitton debido a limitaciones de capacidad en los tribunales de Rotterdam, lo que les obligó a priorizar otros casos. La multa de 500.000 euros (aproximadamente 594.000 dólares) representa un señalamiento importante sobre la responsabilidad corporativa en la prevención del lavado de dinero.