Internacional

Madre alertó al 911 antes de tiroteo en mezquita de San Diego que dejó tres muertos

Dos adolescentes de 17 y 18 años asesinaron a tres personas en el Centro Islámico de San Diego, California, antes de suicidarse, según informó el FBI este martes. La madre de uno de los atacantes había llamado horas antes a la policía para advertir que su hijo, con tendencias suicidas, había tomado tres de sus armas y su automóvil, posiblemente para perpetrar una masacre. Los jóvenes, motivados por odio racial, buscaban matar a muchas personas en un recinto donde había 140 niños.

INTERNACIONAL19 MAY 2026

El FBI reveló este martes los detalles de un ataque armado contra la mezquita más grande del sur de California que dejó tres muertos y pudo haber sido una masacre de mayores proporciones. Los dos atacantes, adolescentes de 17 y 18 años, se conocieron por internet antes de dirigirse al Centro Islámico de San Diego el lunes, donde asesinaron a tres personas antes de quitarse la vida.

"Lo que creemos es que se conocieron por internet y que en el transcurso de esa comunicación electrónica descubrieron que ambos vivían en el área de San Diego, y se volvieron amigos, asociados y en un momento tuvieron contacto en persona. Pero en términos de cómo sucedió su radicalización, aún no lo sabemos", dijo Mark Remily, encargado de la oficina del FBI en San Diego, en una conferencia de prensa.

La agencia federal confirmó que los jóvenes, motivados por el odio racial, buscaban matar "a muchas personas" en un recinto donde había 140 niños, según Remily.

## La llamada de advertencia

Horas antes del tiroteo, durante la mañana del lunes, la madre de uno de los pistoleros llamó a la policía para advertir que temía que su hijo, a quien describió como un adolescente con tendencias suicidas, había tomado tres de sus armas y su auto, quizás para perpetrar una masacre. Lo vio acompañado de otro joven, ambos vestidos con ropa de camuflaje.

Como sospechaba, se dirigían a cometer una matanza. En el trayecto dispararon al azar contra un jardinero. La bala impactó en su casco, pero el hombre sobrevivió. El FBI confirmó que las armas usadas en el tiroteo pertenecían a la madre de uno de los atacantes, la que llamó al 911.

## Reconstrucción del ataque

Tras revisar los videos de seguridad de la mezquita, la Policía de San Diego reconstruyó cronológicamente cómo ocurrió el ataque. A las 11.41 de la mañana, hora local, los adolescentes llegaron al lugar y se enfrentaron a tiros con el guardia de seguridad, quien intentó impedirles el paso y activó el protocolo de emergencia.

El guardia, identificado como Amin Abdullah, fue alcanzado por los disparos y murió en la entrada del centro islámico. Para entonces, quienes se encontraban dentro ya se habían resguardado. "Se movieron de un cuarto a otro. Los videos de seguridad muestran que fueron a las áreas donde, afortunadamente, no había nadie", relató en conferencia Scott Wahl, jefe de la Policía de San Diego.

Uno de los jóvenes vio por una ventana a dos personas que caminaban por el estacionamiento y ambos salieron para asesinarlas. Poco después, al escuchar las sirenas de las patrullas, huyeron del lugar en un vehículo y, unas cuadras más adelante, se quitaron la vida. "Creo que eso salvó a los 140 niños que estaban adentro", dijo Wahl en referencia a la escuela que forma parte del complejo islámico.

## Arsenal incautado y evidencia de odio racial

Más de 30 pistolas, rifles y escopetas han sido confiscadas por las fuerzas del orden al ejecutar tres órdenes de allanamiento en residencias asociadas con los sospechosos, según informó el FBI. También se incautaron equipos tácticos, municiones y aparatos electrónicos.

Las autoridades investigan el caso como un posible crimen de odio. Los detectives encontraron mensajes de contenido racista en una de las armas y una nota suicida con referencias al "orgullo racial". El FBI señala que sigue analizando el texto, con el fin de evitar futuros ataques. "Ellos cubrían un espectro amplio sobre racismo y religión", dijo Remily.

Por ahora, las autoridades aseguran que no existía ninguna amenaza específica contra el Centro Islámico. "Estamos analizando toda la evidencia, buscando en todos los dispositivos electrónicos que nos den respuestas. Pero lo que puedo decir es que ellos definitivamente trataban de atacar a muchas personas", dijo Remily.

Las redes sociales de ambos adolescentes se han convertido en una pieza clave de la investigación. El FBI dijo que sigue buscando evidencia de una posible radicalización ideológica expresada en sus publicaciones, así como detalles sobre "cuáles eran sus planes en su totalidad".

## El guardia que evitó una masacre mayor

Amin Abdullah, el guardia de seguridad de la mezquita, murió intentando frenar a los dos adolescentes armados y, según las autoridades, evitó una tragedia aún mayor. "Sus acciones fueron heroicas", declaró el jefe policial Wahl durante una conferencia de prensa. "Sin duda alguna", añadió, "salvó vidas".

Abdullah era la principal protección del recinto. "Se interpuso entre los hombres armados y todas las personas que se encontraban en el interior. Esa misma tarde, la policía evacuó de manera segura a los maestros, al personal y a más de una docena de niños de aquel edificio, llevándolos de la mano. Están vivos gracias a que Amin cumplió con su deber. Pagó ese acto con su propia vida", señala una campaña de recaudación publicada en la plataforma LaunchGood, que hasta este martes había reunido más de 1,6 millones de dólares para cubrir los gastos funerarios y apoyar económicamente a su familia.

Los organizadores de la colecta, entre ellos el Centro Islámico y la filial de San Diego del Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas, lo describen como un "mártir" y un hombre valiente. "No huyó. Se mantuvo firme en su puesto… No era un simple guardia, era quien daba la bienvenida a cualquiera que cruzara la puerta y la última línea de defensa en el momento en que más importaba", se lee en la cuenta de LaunchGood.

Abdullah dejó una viuda y ocho huérfanos. Era el principal sostén económico de su familia. Parte de los fondos recaudados, explicaron los organizadores, será destinada para cubrir las necesidades inmediatas, como alimentos, el alquiler de su vivienda y servicios públicos, pero también para pagar la educación de sus hijos y para darles "estabilidad financiera a largo plazo".

Quienes lo conocieron recuerdan a un hombre corpulento y afable que saludaba a todos a la entrada de la mezquita. "Era querido por todos. Permanecía allí día tras día, siempre sonriente, dando la bienvenida a todo el mundo, recibiendo a los niños que acudían a la escuela", declaró Tazheen Nizam, portavoz del CAIR de San Diego, a la BBC. "Era una luz resplandeciente".

Llevaba más de una década protegiendo el centro islámico de San Diego. "Quería defender a los inocentes, por lo que decidió convertirse en guardia de seguridad", dijo el jeque Uthman Ibn Farooq en declaraciones a la agencia AP.

## Las otras víctimas

Las otras dos víctimas han sido identificadas como Mansour Kaziha y Nader Awad, ambos fieles de dicho centro religioso. Kaziha ayudaba en el mantenimiento de las instalaciones y en la tienda de conveniencia del recinto, mientras que la esposa de Awad impartía clases en la escuela ubicada dentro del complejo.

## Impacto en la comunidad

"Las vidas de los niños y de todos los que estaban en la escuela están a salvo y estoy agradecido por eso", declaró Taha Hassan, imán del Centro Islámico de San Diego. Las clases se suspenderán durante las próximas dos semanas. "Estamos devastados", expresó Hassan.

El ataque contra el Centro Islámico de San Diego se suma a una serie de ataques motivados por odio racial en Estados Unidos. La investigación del FBI sobre la radicalización de los dos adolescentes busca determinar cómo llegaron a planear un ataque de esta magnitud y si existieron señales de advertencia que pudieron haberse detectado antes. Las autoridades continúan analizando los dispositivos electrónicos incautados para reconstruir el proceso que llevó a estos jóvenes a cometer el ataque.

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Dos adolescentes de 17 y 18 años asesinaron a tres personas en el Centro Islámico de San Diego, California, antes de suicidarse, según informó el FBI este martes. La madre de uno de los atacantes había llamado horas antes a la policía para advertir que su hijo, con tendencias suicidas, había tomado tres de sus armas y su automóvil, posiblemente para perpetrar una masacre. Los jóvenes, motivados por odio racial, buscaban matar a muchas personas en un recinto donde había 140 niños.

19 may 2026
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El FBI reveló este martes los detalles de un ataque armado contra la mezquita más grande del sur de California que dejó tres muertos y pudo haber sido una masacre de mayores proporciones. Los dos atacantes, adolescentes de 17 y 18 años, se conocieron por internet antes de dirigirse al Centro Islámico de San Diego el lunes, donde asesinaron a tres personas antes de quitarse la vida.

"Lo que creemos es que se conocieron por internet y que en el transcurso de esa comunicación electrónica descubrieron que ambos vivían en el área de San Diego, y se volvieron amigos, asociados y en un momento tuvieron contacto en persona. Pero en términos de cómo sucedió su radicalización, aún no lo sabemos", dijo Mark Remily, encargado de la oficina del FBI en San Diego, en una conferencia de prensa.

La agencia federal confirmó que los jóvenes, motivados por el odio racial, buscaban matar "a muchas personas" en un recinto donde había 140 niños, según Remily.

## La llamada de advertencia

Horas antes del tiroteo, durante la mañana del lunes, la madre de uno de los pistoleros llamó a la policía para advertir que temía que su hijo, a quien describió como un adolescente con tendencias suicidas, había tomado tres de sus armas y su auto, quizás para perpetrar una masacre. Lo vio acompañado de otro joven, ambos vestidos con ropa de camuflaje.

Como sospechaba, se dirigían a cometer una matanza. En el trayecto dispararon al azar contra un jardinero. La bala impactó en su casco, pero el hombre sobrevivió. El FBI confirmó que las armas usadas en el tiroteo pertenecían a la madre de uno de los atacantes, la que llamó al 911.

## Reconstrucción del ataque

Tras revisar los videos de seguridad de la mezquita, la Policía de San Diego reconstruyó cronológicamente cómo ocurrió el ataque. A las 11.41 de la mañana, hora local, los adolescentes llegaron al lugar y se enfrentaron a tiros con el guardia de seguridad, quien intentó impedirles el paso y activó el protocolo de emergencia.

El guardia, identificado como Amin Abdullah, fue alcanzado por los disparos y murió en la entrada del centro islámico. Para entonces, quienes se encontraban dentro ya se habían resguardado. "Se movieron de un cuarto a otro. Los videos de seguridad muestran que fueron a las áreas donde, afortunadamente, no había nadie", relató en conferencia Scott Wahl, jefe de la Policía de San Diego.

Uno de los jóvenes vio por una ventana a dos personas que caminaban por el estacionamiento y ambos salieron para asesinarlas. Poco después, al escuchar las sirenas de las patrullas, huyeron del lugar en un vehículo y, unas cuadras más adelante, se quitaron la vida. "Creo que eso salvó a los 140 niños que estaban adentro", dijo Wahl en referencia a la escuela que forma parte del complejo islámico.

## Arsenal incautado y evidencia de odio racial

Más de 30 pistolas, rifles y escopetas han sido confiscadas por las fuerzas del orden al ejecutar tres órdenes de allanamiento en residencias asociadas con los sospechosos, según informó el FBI. También se incautaron equipos tácticos, municiones y aparatos electrónicos.

Las autoridades investigan el caso como un posible crimen de odio. Los detectives encontraron mensajes de contenido racista en una de las armas y una nota suicida con referencias al "orgullo racial". El FBI señala que sigue analizando el texto, con el fin de evitar futuros ataques. "Ellos cubrían un espectro amplio sobre racismo y religión", dijo Remily.

Por ahora, las autoridades aseguran que no existía ninguna amenaza específica contra el Centro Islámico. "Estamos analizando toda la evidencia, buscando en todos los dispositivos electrónicos que nos den respuestas. Pero lo que puedo decir es que ellos definitivamente trataban de atacar a muchas personas", dijo Remily.

Las redes sociales de ambos adolescentes se han convertido en una pieza clave de la investigación. El FBI dijo que sigue buscando evidencia de una posible radicalización ideológica expresada en sus publicaciones, así como detalles sobre "cuáles eran sus planes en su totalidad".

## El guardia que evitó una masacre mayor

Amin Abdullah, el guardia de seguridad de la mezquita, murió intentando frenar a los dos adolescentes armados y, según las autoridades, evitó una tragedia aún mayor. "Sus acciones fueron heroicas", declaró el jefe policial Wahl durante una conferencia de prensa. "Sin duda alguna", añadió, "salvó vidas".

Abdullah era la principal protección del recinto. "Se interpuso entre los hombres armados y todas las personas que se encontraban en el interior. Esa misma tarde, la policía evacuó de manera segura a los maestros, al personal y a más de una docena de niños de aquel edificio, llevándolos de la mano. Están vivos gracias a que Amin cumplió con su deber. Pagó ese acto con su propia vida", señala una campaña de recaudación publicada en la plataforma LaunchGood, que hasta este martes había reunido más de 1,6 millones de dólares para cubrir los gastos funerarios y apoyar económicamente a su familia.

Los organizadores de la colecta, entre ellos el Centro Islámico y la filial de San Diego del Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas, lo describen como un "mártir" y un hombre valiente. "No huyó. Se mantuvo firme en su puesto… No era un simple guardia, era quien daba la bienvenida a cualquiera que cruzara la puerta y la última línea de defensa en el momento en que más importaba", se lee en la cuenta de LaunchGood.

Abdullah dejó una viuda y ocho huérfanos. Era el principal sostén económico de su familia. Parte de los fondos recaudados, explicaron los organizadores, será destinada para cubrir las necesidades inmediatas, como alimentos, el alquiler de su vivienda y servicios públicos, pero también para pagar la educación de sus hijos y para darles "estabilidad financiera a largo plazo".

Quienes lo conocieron recuerdan a un hombre corpulento y afable que saludaba a todos a la entrada de la mezquita. "Era querido por todos. Permanecía allí día tras día, siempre sonriente, dando la bienvenida a todo el mundo, recibiendo a los niños que acudían a la escuela", declaró Tazheen Nizam, portavoz del CAIR de San Diego, a la BBC. "Era una luz resplandeciente".

Llevaba más de una década protegiendo el centro islámico de San Diego. "Quería defender a los inocentes, por lo que decidió convertirse en guardia de seguridad", dijo el jeque Uthman Ibn Farooq en declaraciones a la agencia AP.

## Las otras víctimas

Las otras dos víctimas han sido identificadas como Mansour Kaziha y Nader Awad, ambos fieles de dicho centro religioso. Kaziha ayudaba en el mantenimiento de las instalaciones y en la tienda de conveniencia del recinto, mientras que la esposa de Awad impartía clases en la escuela ubicada dentro del complejo.

## Impacto en la comunidad

"Las vidas de los niños y de todos los que estaban en la escuela están a salvo y estoy agradecido por eso", declaró Taha Hassan, imán del Centro Islámico de San Diego. Las clases se suspenderán durante las próximas dos semanas. "Estamos devastados", expresó Hassan.

El ataque contra el Centro Islámico de San Diego se suma a una serie de ataques motivados por odio racial en Estados Unidos. La investigación del FBI sobre la radicalización de los dos adolescentes busca determinar cómo llegaron a planear un ataque de esta magnitud y si existieron señales de advertencia que pudieron haberse detectado antes. Las autoridades continúan analizando los dispositivos electrónicos incautados para reconstruir el proceso que llevó a estos jóvenes a cometer el ataque.

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