Dos adolescentes de 17 y 18 años asesinaron a tres personas en el Centro Islámico de San Diego, California, antes de suicidarse, según informó el FBI este martes. La madre de uno de los atacantes había llamado horas antes a la policía para advertir que su hijo, con tendencias suicidas, había tomado tres de sus armas y su automóvil, posiblemente para perpetrar una masacre. Los jóvenes, motivados por odio racial, buscaban matar a muchas personas en un recinto donde había 140 niños.