Más de 500 niños con casos sospechosos y confirmados de sarampión han muerto en Bangladesh desde marzo de 2026, mientras el país enfrenta más de 60,000 casos de la enfermedad altamente contagiosa, según el ministerio de salud bangladesí. La crisis se desató tras retrasos en la adquisición de vacunas durante la transición política que siguió a la caída del gobierno de Sheikh Hassina en 2024, combinados con brechas de vacunación no cerradas desde la pandemia de COVID-19.