

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México solicitó a Estados Unidos una investigación urgente sobre el fallecimiento de Heber Sánchez Domínguez, un ciudadano mexicano de 34 años que murió el 14 de enero en un centro de detención migratoria en Clayton, Georgia, sin que hasta el momento se hayan revelado las causas de su deceso.
El Consulado General mexicano en Atlanta informó que Sánchez Domínguez falleció en el centro de procesamiento migratorio Robert A. Deyton, tras ser detenido a principios de 2026 por provocar un accidente de tránsito al pasarse una señal de alto. Según el relato de su esposa a Univisión Atlanta, su último contacto con él ocurrió cuando un compañero de celda le preguntó cómo se sentía, a lo que Sánchez respondió: "me siento mal".
La cancillería mexicana ha exigido que la investigación sobre su muerte se realice de manera "pronta y transparente", y ha establecido contacto inmediato con los familiares tanto en Estados Unidos como en México para brindarles asistencia consular. Además, han solicitado la repatriación de sus restos a la brevedad y según la voluntad de sus allegados.
Este caso se suma a una preocupante tendencia de muertes bajo custodia migratoria. En 2025, al menos 30 personas fallecieron en centros de detención de ICE, la cifra más alta en dos décadas. Solo desde la victoria electoral de Donald Trump en noviembre de 2024, ya suman 14 personas muertas en estos centros.
En septiembre del año pasado, tres ciudadanos mexicanos murieron bajo custodia de ICE: Lorenzo Antonio Batrez Vargas en Arizona, Ismael Ayala-Uribe en California y Miguel Ángel García Hernández en Texas. Desde 2019, un total de 69 migrantes han muerto mientras estaban retenidos por esta agencia.
Ni ICE ni otra dependencia estadounidense se ha pronunciado oficialmente sobre las circunstancias de la muerte de Sánchez Domínguez. La SRE ha enfatizado su compromiso de brindar protección consular y exigir transparencia en estos casos.
El contexto actual de endurecimiento de la política migratoria bajo la administración de Trump ha intensificado la presión sobre los migrantes, especialmente los indocumentados. Las muertes en centros de detención y los operativos de ICE han generado creciente preocupación tanto en México como en Estados Unidos.