La muerte de Nemesio Oseguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, desató bloqueos e incendios en 20 estados mexicanos el 22 de febrero, a tres meses del inicio del Mundial 2026. Pese a las dudas internacionales sobre la seguridad, el gobierno mexicano y la FIFA confirmaron que las tres sedes del país —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— se mantienen sin cambios para el torneo que inicia el 11 de junio.
El ejército mexicano abatió el domingo 22 de febrero a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, considerado el criminal más buscado del mundo, según reportó El País. La respuesta del cártel fue inmediata: bloqueos, incendios de vehículos y negocios en 20 estados del país. Las imágenes de la violencia llegaron a noticieros internacionales justo cuando México se prepara para recibir seis partidos de repesca en marzo y el inicio del Mundial 2026 en junio.
La ola de violencia generó preocupación inmediata sobre la capacidad de México para garantizar la seguridad del torneo. Según reportes preliminares citados por la agencia siria SANA, los hechos violentos dejaron 55 fallecidos, incluidos 25 integrantes de las fuerzas de seguridad. Varias aerolíneas, entre ellas Air Canada, United Airlines y Aeroméxico, cancelaron vuelos hacia la zona afectada, según la misma fuente.
La primera señal de alarma internacional llegó el lunes desde Portugal. La Federación Portuguesa de Fútbol dejó en duda su asistencia al amistoso programado para marzo contra México en la reinauguración del Estadio Azteca en Ciudad de México, según El País. En un comunicado, la delegación señaló que "la evolución de los acontecimientos exigía una evaluación continua de las condiciones asociadas al desplazamiento". El partido había generado expectativa por la posible participación de Cristiano Ronaldo en su primer encuentro en territorio mexicano.
La Federación Mexicana de Fútbol respondió horas después asegurando que ambas confederaciones aclararon un "deseo mutuo" de mantener el partido sin cambios, según la misma fuente. Sin embargo, el precedente quedó establecido y la seguridad para el Mundial entró oficialmente en debate.
Guadalajara, la segunda ciudad más importante de México y una de las tres sedes mexicanas del torneo, se encuentra en el epicentro de la crisis. La ciudad, ubicada en el estado de Jalisco, albergará cuatro partidos de fase de grupos del Mundial, según El Economista. Además, será escenario del torneo de repesca intercontinental a finales de marzo, donde Bolivia, Surinam, Jamaica, Nueva Caledonia, República Democrática del Congo e Irak disputarán en los estadios Akron de Guadalajara y BBVA de Monterrey los últimos boletos disponibles para la Copa.
La sede de Guadalajara ya estaba bajo escrutinio desde hace dos meses, cuando aparecieron decenas de bolsas con restos humanos en un radio de apenas 15 kilómetros en torno al Estadio Akron, según El País. El domingo de la violencia, autoridades del fútbol mexicano anunciaron el aplazamiento de cuatro partidos del campeonato profesional debido a disturbios registrados en las inmediaciones del Estadio Akron, según SANA.
Fernando Costa, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, calificó la situación en México como "crítica", aunque reconoció que esperarían indicaciones desde la FIFA, según El País. La selección boliviana, que se enfrenta el 26 de marzo a Surinam en Monterrey, mostró preocupación a pesar de no tener encuentros programados en el Akron, en una señal de que la seguridad es una inquietud a nivel nacional. Costa adelantó que enviarían una misiva a la FIFA y dijo: "Nosotros también estamos tomando todas nuestras medidas como delegación. Estaremos al corriente de cualquier decisión que FIFA tome al respecto". El plan de viaje, por ahora, se mantiene sin cambios.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum intentó contener la incertidumbre desde Palacio Nacional. "No hay ningún riesgo", afirmó en un mensaje inicial sin detallar estrategias específicas, según El País. Posteriormente, el viernes desde Mazatlán, Sheinbaum insistió en que todo avanza con normalidad en la organización de las tres sedes mexicanas. "Tanto los equipos como los turistas pueden tener la seguridad de que vienen a un lugar seguro y tranquilo. Va a pasar los mejores momentos de sus vidas", afirmó según la misma fuente.
Sheinbaum detalló que sostuvo una conversación telefónica con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en la que acordaron "la llegada de un equipo de la FIFA para tratar varios temas, entre ellos, por supuesto, la seguridad. Pero también el tráfico. Nos pidió mejorar el tráfico en las tres ciudades", según El País. El Economista confirmó que existen "todas las garantías" para que Guadalajara reciba los partidos programados en junio, según declaraciones de Sheinbaum, quien afirmó que la situación comenzó a normalizarse tras los bloqueos, incendios y ataques.
Infantino se pronunció sobre el tema en un par de conferencias de prensa. El mismo lunes, en un evento en Colombia, defendió la sede mexicana: "Tenemos unos partidos en un mes en México, los repechajes para el Mundial, y también se va a inaugurar el nuevo estadio Azteca. Como en cada país del mundo pasan cosas, no vivimos en la Luna ni en otro planeta, pasan cosas, por eso tenemos Estados, policías, autoridades, que van a asegurar el orden y la seguridad", según El País. Añadió: "De mi parte, de parte de la FIFA, confianza absoluta en la presidenta Sheinbaum, estamos en contacto regular con la presidencia y las autoridades. El Mundial va a ser una fiesta increíble".
La frase que desactivó temporalmente la incertidumbre llegó al día siguiente: "Es México o es México. Se descarta por completo otra sede", según la misma fuente. El Economista confirmó que Infantino se dijo "muy tranquilo" con México como coanfitrión del torneo que se disputará del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, Estados Unidos y México.
Varios países emitieron advertencias a sus ciudadanos para evitar viajes a determinadas zonas, según SANA. Las autoridades de seguridad exhortaron a residentes y turistas a permanecer en sus viviendas y recomendaron extremar precauciones en las vías hasta que la situación retorne a la normalidad, según la misma fuente.
La tensión tuvo efectos inmediatos en competiciones deportivas locales. La Copa Mundial de Clavados prevista en Zapopan fue cancelada por World Aquatics tras evaluaciones de seguridad y restricciones de viaje de algunas delegaciones, según El Economista. El gobierno mexicano, a través de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, informó que busca alternativas para mantener ese evento en el país, incluso en otra sede.
En contraste, torneos profesionales de tenis como el ATP 500 de Acapulco y el WTA 500 de Mérida continuaron sin contratiempos, según la misma fuente. El miércoles, la selección mexicana recibió a Islandia en el Estadio Corregidora de Querétaro con un fuerte operativo de seguridad, y el viernes, el trofeo de la Copa Mundial llegó al país para un tour que recorrerá 10 ciudades mexicanas, según El País. Ambos eventos han sido utilizados para demostrar la capacidad del país como anfitrión.
David Faitelson, periodista deportivo consultado por El País, consideró que "el temor internacional está totalmente justificado" y la postura de Portugal le parece comprensible. "Hace bien en preocuparse", aseguró. Además, prevé que la reacción portuguesa puede generar un efecto dominó en otras federaciones y considera que México "debería aceptar ayuda internacional si eso fortalece la seguridad".
Ulises Torres, sociólogo del deporte y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, reconoce la mancha que ha dejado el episodio, aunque señala que los eventos violentos se perciben hacia afuera de forma fragmentada y amplificada, según El País. Un informe reveló que las redes sociales y personajes de la ultraderecha estadounidense propagaron contenido falso, ampliamente replicado, acerca del operativo que acabó con el líder del Cártel Jalisco. "Cuando no hay información suficiente, la incertidumbre crece y el temor también", explicó Torres, quien considera que existe margen de maniobra antes de la repesca, siempre que la estrategia gubernamental sea determinante. "Debe verse la presencia del Estado", afirmó. Torres destacó además que las otras sedes no registraron hechos violentos vinculados con lo ocurrido el domingo.
Javier Oliva, investigador en defensa y seguridad, apuntó que los estadios y centros de entrenamiento estarán fuertemente protegidos, y los desafíos en defensa están fuera de ahí, según El País. "El riesgo no proviene necesariamente de la delincuencia organizada, sino de la delincuencia común como carteristas, fraudes y delitos oportunistas que tienden a multiplicarse en eventos masivos" como en rutas de traslado. "Con una estimación de cinco millones de visitantes, cualquier incidente adquiere otra escala", señaló.
El gobierno de Jalisco informó que las actividades económicas comenzaron a reactivarse y que las clases se reanudarían en los días siguientes, según El Economista. El estado ya tenía previsto un reforzamiento tecnológico de seguridad rumbo al Mundial, con más cámaras de videovigilancia, drones y sistemas antidrones en la zona metropolitana, particularmente en los alrededores del Estadio Akron.
Faitelson estableció una referencia histórica con 1986, cuando México organizó el torneo tras un terremoto devastador. "El éxito del repechaje en marzo será la primera prueba para México", sostuvo según El País. Si esos partidos se desarrollan sin incidentes, podrían funcionar como ensayo general y como mensaje de estabilidad hacia el exterior. "El Mundial tendría que dejar fiesta y memoria, hoy deja incertidumbre", concluyó. Para Faitelson, "Cada quien defiende lo suyo. El Gobierno, su credibilidad, y la FIFA, su negocio".
A 100 días del inicio del torneo, el mensaje oficial es claro: el Mundial 2026 no está en riesgo, según El Economista. Las tres sedes mexicanas se mantienen firmes en el calendario, y las autoridades federales y estatales aseguran que trabajan coordinadamente para garantizar condiciones de seguridad. Hasta ahora, no hay ningún anuncio oficial sobre la posible reubicación de partidos ni cambios en el calendario.
México albergará partidos en tres ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Guadalajara recibirá encuentros de selecciones como México, España, Uruguay y Colombia, según SANA. El torneo, que se celebrará conjuntamente en Canadá, Estados Unidos y México, representa el tercer Mundial organizado por el país latinoamericano.
La violencia reciente reavivó el debate sobre la capacidad del país para blindar un evento de escala global en un contexto marcado por el crimen organizado, según El Economista. La incógnita que persiste es si la tranquilidad prometida logrará consolidarse en los próximos meses, cuando millones de aficionados vuelvan la mirada hacia México. Por ahora, tanto México como la FIFA continúan con los esfuerzos para convencer al mundo de que el torneo se celebrará conforme a lo previsto.