México presenta denuncia formal ante fiscalías estadounidenses por muertes de 17 mexicanos bajo custodia de ICE
México escaló este lunes su conflicto diplomático con el Gobierno de Donald Trump al presentar formalmente denuncias penales ante las fiscalías de Estados Unidos por la muerte de 17 ciudadanos mexicanos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la Secretaría de Relaciones Exteriores iniciará la vía penal para investigar estos fallecimientos, 14 ocurridos en centros de detención y tres durante operativos de redadas migratorias, tras años de comunicaciones diplomáticas sin resultados que culminaron con la muerte grabada de Lorenzo Salgado Araujo por disparo de un agente del ICE.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum informó en su rueda de prensa matutina de este lunes que México presentará las denuncias penales formales ante las fiscalías estadounidenses para que se investigue la muerte de 17 ciudadanos mexicanos bajo custodia del Gobierno de Trump, según reportó El País. El canciller Roberto Velasco ya ha comunicado al embajador de Estados Unidos en México, Ronald D. Johnson, las medidas penales y civiles que tomará el Gobierno mexicano. Sheinbaum señaló que Johnson "se mostró muy perceptivo de nuestra preocupación".
De los 17 fallecimientos, 14 mexicanos murieron en centros de detención y tres perdieron la vida durante operativos de redadas de migrantes. Sheinbaum calificó algunas de estas muertes como "homicidios" y ataques directos, en contraste con la narrativa del Gobierno estadounidense, que ha atribuido estos decesos a suicidios, daños colaterales en defensa propia de sus agentes o accidentes.
El escalamiento de la disputa ocurre tras años de comunicaciones diplomáticas infructuosas. México había enviado misivas diplomáticas a Washington solicitando que se esclarecieran estas muertes de migrantes, pero el conflicto se intensificó con la muerte grabada de Lorenzo Salgado Araujo, quien fue disparado por un agente del ICE. "No podemos solamente seguir con cartas diplomáticas que no han dado resultados, por eso pasamos a decir que investigue el Departamento de Justicia a quien resulte responsable", recalcó Sheinbaum.
Además de las denuncias penales, México impulsa una vía civil con cartas de cese y desistimiento dirigidas a las empresas que gestionan los centros de detención por malas prácticas. En paralelo, se ha solicitado la intervención del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, para que demande protección para los connacionales mexicanos.
Sheinbaum enfatizó que este nuevo enfrentamiento con el Gobierno de Trump no interferirá en las relaciones bilaterales, pese a las batallas abiertas en materia comercial e injerencia por la lucha contra el narcotráfico. "No se trata de generar conflicto ni mucho menos, pero tampoco puede uno como Gobierno y como mexicanas y mexicanos decir: 'No vayamos a decir nada porque no vaya a ser que haya algún problema con la relación con el Gobierno del presidente Trump'", aseguró la mandataria. Agregó que la intervención de la ONU "no tendría por qué lastimar la relación con el Gobierno de Estados Unidos".
Como muestra de la indignación colectiva, Sheinbaum buscó cerrar filas con todos los partidos políticos para consolidar un bloque de defensa de los derechos humanos de los mexicanos fallecidos bajo custodia de ICE. "No creo que a nadie le parezca bien esta situación. Entonces, hago un llamado al Congreso de la Unión, a la Comisión Permanente, a que todos los partidos políticos, todos sin excepción, presenten también una solicitud de información y nuestro rechazo", pidió desde Palacio Nacional.
Este movimiento representa un cambio significativo en la estrategia mexicana frente a las muertes de ciudadanos bajo custodia migratoria estadounidense. La presentación de denuncias penales formales marca el paso de la diplomacia tradicional a acciones legales concretas, señalando que México considera estos fallecimientos como potenciales crímenes que requieren investigación penal en lugar de ser tratados únicamente como asuntos diplomáticos.






