Fénix Níquel, una de las empresas extractivistas de níquel más grandes de Guatemala, ha reanudado sus operaciones en el departamento de Izabal tras tres años de suspensión, según confirmaron líderes indígenas de la zona y medios locales. La minera, señalada de sobornos, destrucción ambiental y violencia contra comunidades mayas q'eqchi', retoma actividades sin realizar las consultas obligatorias a los pueblos indígenas y bajo una nueva estructura corporativa con sede en Estados Unidos.