Festus Gontebanye Mogae, expresidente de Botsuana entre 1998 y 2008, falleció el 8 de mayo de 2026 a los 86 años tras una breve enfermedad, según anunciaron las autoridades del país africano. Mogae, galardonado con el prestigioso Premio Ibrahim en 2008, es recordado por consolidar la estabilidad económica de Botsuana y convertir al país en pionero continental en la lucha contra el VIH-SIDA, implementando el primer programa africano de medicamentos antirretrovirales gratuitos para todos los ciudadanos infectados.
Festus Gontebanye Mogae murió en las primeras horas del 8 de mayo de 2026 a los 86 años después de sufrir una breve enfermedad, según informaron las autoridades de Botsuana. Deja una esposa y tres hijas. El gobierno botsuano declaró tres días de luto nacional en honor al exmandatario.
El actual presidente de Botsuana, Duma Boko, anunció que el país "llora a un estadista distinguido y patriota cuya vida estuvo dedicada al servicio de su país", agregando que "bajo su liderazgo, Botsuana se ganó el respeto internacional por su gobernanza basada en principios", según reportó Deutsche Welle.
Mogae ocupó la presidencia de Botsuana desde el 1 de abril de 1998 hasta 2008, sucediendo a su predecesor Quett Masire en una transferencia pacífica del poder. Tras dos mandatos en el cargo, dejó el puesto después de una década como jefe de Estado, en cumplimiento de la constitución, según la fuente.
De la pobreza al liderazgo económico
Nacido el 21 de agosto de 1939 en Serowe, una aldea en el centro-este de Botsuana, Mogae creció en la pobreza dentro de una familia de pastores de ganado. Su padre era el jefe de la aldea. Mogae asistió a la escuela por primera vez a los 11 años, según Deutsche Welle.
Tras formarse como economista en las universidades de Oxford y Sussex en Reino Unido, Festus Mogae asumió un puesto en el Ministerio de Finanzas y Planificación del Desarrollo de Botsuana en Gaborone en 1968, donde ascendió hasta convertirse en director de asuntos económicos. Posteriormente ocupó cargos como secretario permanente, director del Banco Central de Botsuana, y más tarde ministro de Finanzas y vicepresidente, según la fuente.
La determinación y el trabajo duro caracterizaron la carrera profesional de Mogae y su éxito como político desde el principio, según Deutsche Welle. Mogae fue miembro del Partido Democrático de Botsuana (BDP), que fue el partido gobernante en Botsuana desde la fundación de la república independiente hasta 2024.
Según expertos citados por Deutsche Welle, Mogae fue uno de los arquitectos del notable desarrollo económico de Botsuana, que durante mucho tiempo ha sido considerado un modelo para África. Botsuana era uno de los países más pobres del mundo cuando obtuvo la independencia de Reino Unido en 1966. Sin embargo, el descubrimiento de ricos yacimientos de diamantes a principios de la década de 1970, junto con la política económica progresista de Mogae posteriormente, condujo al ascenso económico del país, según la fuente.
Durante su tiempo en el cargo de 1998 a 2008, el país del sur de África experimentó un crecimiento económico constante y se convirtió en uno de los más prósperos del continente. Ahora celebra elecciones regulares y es visto como uno de los países más estables de África, según Deutsche Welle.
Pionero en la lucha contra el VIH-SIDA
El gobierno de Mogae tomó en serio la crisis del SIDA en África, que comenzó a principios de la década de 2000. Entre otras medidas, Botsuana fue el primer país africano en introducir un programa para proporcionar a todos los ciudadanos infectados con VIH medicamentos antirretrovirales gratuitos, según la fuente.
El gobierno también lanzó campañas para prevenir la transmisión de madre a hijo del VIH y para cuidar a los huérfanos del SIDA, según Deutsche Welle. Mogae hizo de la lucha contra el SIDA una prioridad máxima, trasladando la responsabilidad de combatir la enfermedad vinculada a la inmunodeficiencia del Ministerio de Salud a la Oficina del Presidente para permitir un "control más cercano y vinculante", lo que dio resultados, según la fuente.
Mogae también fue el primer jefe de Estado africano en someterse él mismo a una prueba de SIDA, y alentó a sus conciudadanos a hacerlo, convirtiéndose en un defensor reconocido internacionalmente de los temas de salud pública, según Deutsche Welle.
Reconocimiento internacional y legado de buen gobierno
En 2008, Mogae recibió el prestigioso Premio Ibrahim por sus servicios al liderazgo africano. Había "mantenido y consolidado la estabilidad y prosperidad de Botsuana frente a una epidemia" que tenía el potencial de amenazar el futuro de su país y su pueblo, según la citación del premio reportada por Deutsche Welle.
El prestigioso premio se otorga a exjefes de Estado y de gobierno africanos que han demostrado buen gobierno, asegurado elecciones democráticas y se han adherido estrictamente a los límites de mandato, según la fuente.
En un discurso en 2020, Mogae enfatizó una vez más el papel central del buen gobierno para la estabilidad y el desarrollo: "Tradicionalmente, muchos de nuestros líderes se comportan como si fueran dueños de sus países. Pero el principio de la democracia es que el líder es el servidor del pueblo", dijo en ese momento, según Deutsche Welle.
Críticas a líderes que se aferran al poder
Mogae criticó a menudo a los jefes de Estado y de gobierno africanos que se niegan a dejar el cargo. "Algunos de ellos han sido realmente buenos y han logrado algunos desarrollos económicos en sus países en sus primeros dos mandatos", dijo Mogae en una entrevista con Deutsche Welle en 2013.
"Pero si permanecen en el cargo demasiado tiempo, su desempeño también disminuye. Comienzan a mezclar intereses personales con los de la nación. Como dicen, el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente", agregó según la fuente.
La carrera política del expresidente de Botsuana, Festus Gontebanye Mogae, puede resumirse bajo un encabezado: "buen gobierno", según Deutsche Welle. Su legado permanece como ejemplo de liderazgo incorruptible, respeto a los límites constitucionales y compromiso con el bienestar de su pueblo en un continente donde tales cualidades han sido históricamente escasas.