José Manuel Blecua Perdices, exdirector de la Real Academia Española y académico de número, murió este viernes en Madrid a los 86 años, según confirmó la institución a diversos medios españoles.
Blecua fue elegido director de la RAE en diciembre de 2010 y ocupó el cargo entre enero de 2011 y finales de 2014, según informó El País. Su mandato estuvo marcado por las dificultades económicas derivadas de los recortes en la aportación estatal a la Academia, que pasó de 3,8 millones de euros cuando asumió el cargo en 2011 a 1,6 millones en 2014, una situación que él mismo calificó de "dramática", según la misma fuente. En aquella época, el presupuesto de la RAE dependía al 50% del Estado.
Nacido en Zaragoza el 21 de junio de 1939, Blecua fue elegido académico de número el 19 de junio de 2003 y tomó posesión el 25 de junio de 2006 con el discurso titulado "Principios del Diccionario de Autoridades", según informó la RAE. Ocupaba la silla h de la institución. Antes de ser director, había sido secretario de la corporación entre 2007 y 2009, según Cadena SER.
Una estirpe de filólogos
José Manuel Blecua era hijo del también filólogo y gramático José Manuel Blecua Teijeiro (1913-2003), catedrático de Literatura Española de la Universidad de Barcelona y académico de honor de la Real Academia Española, según El País. Era hermano mayor del filólogo Alberto Blecua (1941-2020), conformando una estirpe de la filología española.
Precisamente con su hermano se aficionó desde niño a la lectura a través de tebeos como El Coyote y a la literatura popular gracias a autores como Kipling, según El País. Blecua decía que su infancia había sido feliz, a pesar de las restricciones de la posguerra civil. En una entrevista con ese periódico cuando entró en la RAE, destacaba lo importante que había sido para él tener profesores como Francisco Ynduráin, Rafael Lapesa, Martín de Riquer o su propio padre. "Los maestros marcan mucho el destino de una persona", afirmaba.
Estudió bachillerato en Zaragoza, en el Instituto Goya, donde tuvo de profesores a filólogos como Francisco Ynduráin en Historia de la Literatura, o Ildefonso Manuel Gil, de quien Blecua siempre remarcó que fue muy importante para su posterior dedicación, según La Vanguardia.
Trayectoria académica y profesional
Doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española, Blecua fue profesor de la Universidad de Barcelona y de la Autónoma de Barcelona, de la que fue vicerrector, director del Servicio de Publicaciones y fundador y director del primer Seminario de Filología e Informática, según informó El Diario.
Fuera de España, ejerció como profesor en centros como la Ohio State University (1971), en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México (1986-1987), en los cursos de verano para extranjeros de la Universidad de Zaragoza en Jaca, según Cadena SER. Asimismo, fue colaborador docente, desde 1976, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, según El País.
Blecua fue también director académico del Instituto Cervantes entre 1994 y 1995, según Cadena SER. Además, fue miembro de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras de Cádiz, según la misma fuente.
Contribuciones a la lengua española
En su labor en la RAE, Blecua destacó como responsable del volumen Fonética y fonología de las dos ediciones de la Nueva gramática de la lengua española, publicadas en 2011 y 2025, según informó la RAE en su nota recogida por El País.
Especialista en lexicografía e historiografía lingüística, colaboró con Juan Alcina en la obra Gramática española (1975) y dirigió el Diccionario VOX de sinónimos y antónimos, el Diccionario general de sinónimos y antónimos (1999) y el Diccionario escolar de sinónimos y antónimos (1999), según El País. Precisamente, el pasado 20 de mayo la RAE publicó su primer Diccionario de sinónimos y antónimos en sus tres siglos de historia.
Blecua fue coautor del primer libro de estilo del periódico La Vanguardia (1986) y participó en programas de divulgación lingüística, como Hablando claro, de TVE, entre 1987 y 1992, según El País. Fue designado presidente del Comité Ejecutivo de la Comisión del IV centenario del Quijote por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Fue secretario ejecutivo de la Comisión Científica del Congreso de la Lengua Española, que se celebró en Sevilla en 1992, y secretario del Comité Académico del I Congreso Internacional de la Lengua Española, en Zacatecas (México), en 1997, según El País.
Visión sobre la lengua y el periodismo
Sobre los diccionarios y la incorporación de vocablos, Blecua señalaba que tenía "que ser constante, porque lo que innova la lengua es la vida, y la vida innova cada día", según El País. "Si algo no está [en el Diccionario] pero lo utilizan García Márquez y Vargas Llosa, úsenlo sin miedo", afirmaba.
Cuando tomó posesión de su silla en la RAE, subrayó que "América era lo más atractivo del español por sus características de tipo social" y reconocía que, en lo referido a la gramática, España había vivido "un poco de espaldas" a los americanos, según El País. En cualquier caso, Blecua era optimista respecto al futuro de la lengua española "por su gran dimensión literaria".
Tenía en alta estima la labor de los periodistas: "la prensa es una de las fuentes básicas de documentación, quizá la más importante", dijo en una ocasión en una entrevista, según Voz Pópuli. Sobre el lenguaje político, dejó reflexiones firmes: "El engaño a través del lenguaje seguirá, es inevitable", decía en relación a los eufemismos típicos del lenguaje político, según la misma fuente.
La era digital en la RAE
"Es un momento emocionante", decía Blecua en octubre de 2014 a los periodistas mientras palpaba con la nariz y olfateaba con los dedos los primeros ejemplares del nuevo diccionario de la RAE que corrían por la cinta transportadora, según La Vanguardia. Se encuadernaba en una planta de Polinyà del Vallès. Esa 23ª edición sería la última impresa. Desde entonces se actualiza en línea.
Por aquel entonces, con Blecua de director de la RAE, la era digital empezaba a imponerse, según La Vanguardia. El acto de rebeldía de los académicos fue negarse a introducir "selfie". Transigieron años después, pero solo un poco: lo dejaron en "selfi".
Su mandato no fue del todo plácido y estuvo caracterizado por las dificultades económicas derivadas de los recortes estatales y, al mismo tiempo, por la necesidad imperante de tener que guiar a la academia hacia la transformación digital, abriéndola a internet y las redes sociales, según La Vanguardia. "Mi experiencia como director de la RAE solo ha tenido un pero: los recortes", expresó en diciembre de 2014.
Reconocimientos y distinciones
Entre sus reconocimientos, destacan la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (2015), la distinción Jaume Vicens Vives al mérito docente, otorgada por la Generalitat de Cataluña (2005), y el Premio de las Letras Aragonesas de 2012, según El País. Además, fue galardonado con la Creu de Sant Jordi y con la Medalla de la Universidad de Zaragoza. En 2015 recibió el Premio Efe Cultura, que otorgaba por primera vez la agencia de noticias.
También recibió el Premio Aragón de Investigación (2005) por su labor en los campos de la gramática y la lexicografía, el Premio Atlántida (2011), la Medalla de Oro de la ciudad de Zaragoza (2011) y el Premio Heraldo a los Valores Humanos y el Conocimiento (2014), según Cadena SER.
Fue distinguido con el doctorado honoris causa por la Universidad Carlos III de Madrid en 2014 y fue presidente del jurado del primer premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, según Cadena SER.
En 2011 recibió el reconocimiento de la Associació d'Amics de la UAB, en un acto en el que se presentó el libro "Al otro lado del espejo", publicado en homenaje a sus años de docencia, según Cadena SER.
Su labor también fue reconocida por otras academias de la lengua española. En 2014, las academias venezolana y guatemalteca le distinguieron con el título de miembro honorario, según El País. Igualmente, fue miembro ilustre de la Academia Chilena y miembro correspondiente de la Paraguaya.
El 8 de octubre de 2011, fue condecorado por el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, con la medalla de oro de la ciudad, según Voz Pópuli. Dos años después, el 10 de abril de 2013, obtuvo el Premio de las Letras Aragonesas 2012 por su dilatada carrera entregada al estudio de la lengua, tanto en sus aspectos gramaticales como en el análisis de sus creaciones literarias.
Entre sus obras destacan "Diccionari avançat de sinònims i antònims de la llengua catalana", "Estudios de grafemática en el dominio hispánico", "Diccionario general de sinónimos y antónimos", "Qué es hablar", "Lingüística y significación" y "Atlas de la literatura española", según Voz Pópuli.
Blecua fue descrito por quienes lo conocieron como un hombre entrañable y un sabio de la lengua española, según El País. Era además un gran aficionado al fútbol, según la misma fuente. Su muerte representa la pérdida de una de las figuras más destacadas de la filología española contemporánea y de un académico que dedicó su vida al estudio y la difusión de la lengua española.



