Muere Peppino di Capri, el músico italiano que abrió camino a los Beatles en Italia
Peppino di Capri, el cantante y músico italiano nacido en la isla de Capri que revolucionó la música italiana al fusionar la canción napolitana con el rock y el twist, ha fallecido este sábado a los 88 años. Su legado incluye haber sido telonero de los Beatles cuando la banda británica llegó a Italia en 1965 en busca de reconocimiento internacional, además de múltiples éxitos en el Festival de Sanremo y una carrera que lo posicionó como innovador fundamental en la modernización de la tradición musical italiana.
Peppino di Capri, cuyo nombre provenía de la isla italiana donde nació, fue un intérprete versátil que dominaba la canción napolitana, el rock y el twist. Su importancia en la historia de la música europea radica en haber sido el primero en fusionar géneros tradicionales italianos con ritmos modernos, creando un sonido que capturó la atención de figuras musicales de alcance mundial.
El encuentro con los Beatles en 1965 marcó un hito en su carrera. Cuando la banda británica llegó a Italia buscando consolidar su fama internacional, eligieron a di Capri como telonero para sus conciertos en Roma y Milán. Este reconocimiento de los músicos que se convertirían en el cuarteto más célebre del siglo XX y XXI subraya la relevancia que di Capri había alcanzado en el panorama musical europeo.
Su presencia fue particularmente notable en el Festival de Sanremo, donde compartió escena con otros grandes intérpretes de la época, como Gigliola Cinquetti. A través de este festival y sus actuaciones, di Capri consolidó una larga carrera que trascendió las fronteras italianas, dejando huella en toda Europa.
La colega de di Capri, Caterina Caselli, quien es también productora cinematográfica, describió su legado con términos que los medios italianos han corroborado. "Fue un auténtico innovador: fue el primero en fusionar la canción italiana con el rock y el twist", afirmó Caselli. Añadió que di Capri "fue el primero en bailar la canción latinoamericana: fue el primero en hacer bailar la canción napolitana con el rock y el twist". Caselli lo ubicó entre los grandes de la música italiana, mencionándolo junto a Carosone, Murolo, Bruni y Pino Daniele, concluyendo que "su música perdura".
Una de sus composiciones más reconocidas fue "Champagne", una canción que alcanzó popularidad mundial. Según Caselli, esta canción es "querida en medio mundo" y se canta en Brasil durante la Nochevieja, evidenciando el alcance internacional de su obra.
Más allá de su carrera como intérprete, di Capri fue conocido por su generosidad hacia sus colegas músicos. Su círculo cercano incluyó a Bruno Lauzi, el gran intérprete de "Il poeta", una de las canciones más bellas y melancólicas de la música italiana. La relación entre ambos fue profunda y duradera.
Un episodio revelador de la personalidad de di Capri ocurrió en una cena casual donde se encontraba con periodistas y profesores del Instituto Cervantes. El grupo intentaba recordar la letra de "Il poeta" de Lauzi cuando notaron a un señor que los escuchaba atentamente. Era di Capri, quien se levantó y cantó la canción completa como si se la dedicara a su viejo amigo. Marco Ottaiano, catedrático de Español en la Universidad L'Orientale de Nápoles, la escuela de idiomas más antigua de Europa, fue testigo de este momento. Ottaiano recordó que "él le tenía un gran cariño a esa canción, esta especie de canción que parecía un cuento, la consecuencia de un fracaso".
Ottaiano explicó la importancia de Lauzi en el contexto musical italiano: "Fue uno de los fundamentos en el desarrollo de la música de autor italiano, muy importante en el desarrollo de nuestra cultura popular. Eso hizo, también, que los Beatles, por ejemplo, se fijaran en Peppino para que los acompañaran en los conciertos que dieron en Roma y Milán".
La modernización que di Capri aportó a la música italiana fue fundamental. Según Ottaiano, "Peppino Di Capri representaba lo moderno, el twist de la música de entonces. Todo eso hizo más moderna la tradición musical italiana". Su capacidad para mantener la esencia de la tradición napolitana mientras la adaptaba a ritmos contemporáneos lo convirtió en un puente entre generaciones musicales.
Bruno Lauzi, amigo cercano de di Capri, falleció en 2006, pero su influencia en la música italiana y su relación con di Capri permanecen como parte del legado cultural de ambos artistas. La muerte de di Capri cierra un capítulo importante en la historia de la música italiana del siglo XX, dejando un catálogo de obras que continúan siendo apreciadas en múltiples continentes.






