

Nepal celebra elecciones parlamentarias el 5 de marzo de 2026, tras las protestas masivas de septiembre de 2024 que forzaron la renuncia del primer ministro KP Oli y dejaron 77 muertos. Las manifestaciones, lideradas por jóvenes de la Generación Z, estallaron contra la corrupción gubernamental, el nepotismo político y una prohibición de redes sociales, en un país donde el desempleo juvenil alcanza el 20,6% y tres millones de personas trabajan en el extranjero, según la BBC.
Las elecciones en Nepal llegan después de meses de agitación política desencadenada por el hartazgo de los jóvenes ante la ostentación de los hijos de políticos en redes sociales y la corrupción endémica del sistema. El 8 de septiembre de 2024, miles de manifestantes salieron a las calles tras una propuesta gubernamental de prohibir las mismas plataformas donde expresaban su indignación. En dos días, 77 personas murieron, muchas de ellas manifestantes disparados por la policía, y el primer ministro renunció, según reportó la BBC.
La chispa que encendió las protestas fue la exhibición descarada de riqueza por parte de los llamados "nepo kids" (hijos de políticos). Publicaciones en redes sociales mostraban regalos de diseñadores apilados como árboles de Navidad, viajes a resorts de cinco estrellas y bodas extravagantes que cerraban calles al tráfico. "Los hijos de los grandes políticos celebran ocasiones especiales en lugares como Tailandia y Suiza, pero los hijos del público general se ven obligados a ir a países del Golfo para encontrar trabajo", dijo a la BBC Satish Kumar Yadav, técnico de laboratorio de 25 años.
Tras las protestas, muchas de estas cuentas de redes sociales han quedado en silencio. Shrinkhala Khatiwada, ex Miss Nepal e hija de un exministro de salud, quien reportadamente tenía más de un millón de seguidores, aparentemente cerró su cuenta de Instagram por completo, según la BBC. Su último video en YouTube, de 34 minutos explicando por qué no merecía la etiqueta de "nepo kid", fue subido hace meses. Smita Dahal, nieta de un primer ministro que ocupó el cargo tres veces y exlíder guerrillero maoísta, criticada por mostrar su colección de bolsos caros, configuró su cuenta de Instagram como privada y no ha actualizado su página de Facebook desde finales de agosto, según la misma fuente.
Sin embargo, hay excepciones. Saugat Thapa, hijo de un exministro y empresario, continúa compartiendo con sus 14.000 seguidores un estilo de vida internacional, mostrándose en ciudades como Hong Kong, Londres, Estambul y Marrakech en los primeros dos meses de 2026. Previamente se defendió diciendo que era "una interpretación injusta" y que su padre "devolvió cada rupia ganada del servicio público a la comunidad", reportó la BBC.
Pero la atención de la Generación Z se ha desplazado de las publicaciones en redes sociales hacia la corrupción sistémica. "Creo que muchas personas han olvidado la tendencia de los nepo babies. Esa tendencia terminó y hay un cambio de enfoque. Nuestra capacidad de atención en estos días es muy corta", dijo a la BBC Dipika Saru Mugar, quien se unió a las protestas del 8 de septiembre con un cartel exigiendo "no más nepotismo".
Según los datos más recientes de Transparencia Internacional, el 84% de los nepalíes cree que la corrupción gubernamental es un gran problema. Los ejemplos de presunta corrupción al más alto nivel son abundantes. En diciembre de 2025, cinco exministros estaban entre 55 personas acusadas en conexión con inflar ilegalmente los costos de construcción de un nuevo aeropuerto en Nepal por 74 millones de dólares (54,5 millones de libras), según la BBC. Para poner esto en contexto, una quinta parte de Nepal gana menos de 2 dólares al día, según la agencia Reuters citada por la BBC.
No son los únicos ministros atrapados en casos de corrupción en años recientes: dos exministros del gabinete más fueron acusados en relación con una estafa donde nepalíes pagaron por documentos falsos que les permitirían entrar a Estados Unidos como refugiados butaneses, reportó Al Jazeera según la BBC.
La corrupción fue un factor importante detrás del malestar que forzó la renuncia del entonces primer ministro KP Oli en septiembre pasado. "Dimos muchas oportunidades al viejo conjunto de líderes políticos, pero la gente fue engañada una y otra vez. En muchos lugares, no hay carreteras adecuadas, la calidad de la educación es pobre y no hay buenos hospitales. Esto tiene que cambiar ahora", dijo Yadav a la BBC.
Sobre el papel, los partidos políticos han prometido hacer cambios. Todos han jurado investigar la corrupción y trabajar como "guardianes" de la Generación Z, según la BBC. El Partido Rastriya Swatantra (RSP), establecido hace solo unos años, ha prometido hacer más responsables a los organismos constitucionales. El Partido Comunista de Nepal UML, que estaba en el poder en el momento de las protestas, ha prometido movilizar a los jóvenes en la transformación política y el desarrollo nacional.
Mientras tanto, el Congreso Nepalí ha propuesto realizar una investigación de alto nivel sobre los activos de los titulares de cargos públicos desde 1991, según la BBC. También ha removido como su presidente a Sher Bahadur Deuba, quien fue primer ministro cinco veces. La lujosa boda de su hijo, Jaiveer Singh Deuba, con la cantante Shivana Shrestha, junto con imágenes más generales de su ropa de diseñador y vacaciones exóticas, fue citada regularmente como uno de los ejemplos más potentes de la tendencia "nepo kids". Las cuentas de redes sociales de la pareja también parecen haber desaparecido silenciosamente, reportó la BBC.
Para Rakshya Bam, una de las líderes más prominentes de la Generación Z de Nepal, estos cambios particulares son pequeñas señales de que el partido está dispuesto a cambiar. "Lo forzaron e hicieron reformas dentro del partido. También han estipulado el marco de tiempo durante el cual cualquier candidato puede servir como primer ministro o presidente del partido. También han calificado cuántas veces un individuo puede ser ministro. Creo que esta es una buena práctica y puede ser útil para desmantelar la corrupción política", dijo a la BBC.
Sin embargo, dice que no va lo suficientemente lejos, un sentimiento compartido por otros jóvenes con los que habló la BBC. "Si vienen caras nuevas, tengo esperanza de que habrá cambios. Pero, si los viejos partidos políticos aún retienen el poder, puede que no haya mucho cambio", dijo Yadav.
El cambio duradero real será una lucha cuesta arriba, especialmente con un gobierno de coalición previsto, según una fuente dentro del grupo de defensa Transparencia Internacional citada por la BBC. "Dado que este es un problema estructural, no será rápido ni fácil", dijeron.
Tras la caída de Oli, el ejército nepalí restableció la ley y el orden después de que varios manifestantes fueron asesinados en brutales represiones de seguridad y ocurrieron graves incidentes de violencia de turbas, según Global Policy Journal. El ejército también actuó como árbitro, manteniendo conversaciones con manifestantes y otras partes interesadas e iniciando la formación de un gobierno interino. A medida que se acercan las elecciones programadas para el 5 de marzo de 2026, el gobierno ha desplegado al ejército para garantizar la seguridad electoral, según la misma fuente.
Si bien el ejército nepalí históricamente se ha abstenido en su mayoría de involucrarse directamente en política, ha sido criticado por no siempre reconocer la supremacía civil, según Global Policy Journal. Además, ha sido acusado de violaciones de derechos humanos durante la guerra civil y tiene un legado de participación económica y ejercicio de influencia en coyunturas históricas, así como detrás de escena.
Para la manifestante Dipika Saru Mugar, quien está haciendo un viaje de 16 horas a casa para emitir su primer voto en una elección general el jueves, recordar lo que sucedió en septiembre y por qué es clave para honrar las vidas de quienes murieron. "La revuelta fue el resultado de un dolor y creo que la gente debería recordar eso al emitir sus votos. El público en general quiere que el gobierno realice investigaciones más profundas contra la corrupción. La gente común ha estado enfrentando mucha injusticia y quiero que se sirva el karma", dijo a la BBC.
El caso de Nepal forma parte de un patrón más amplio de movimientos de la Generación Z en el Sur Global. Según Global Policy Journal, a pesar de la diversidad de contextos en los que han ocurrido, estos movimientos han sido notablemente similares en sus demandas de mayor inclusión económica y política y su rechazo a la corrupción y las estructuras de élite arraigadas. Muchos movimientos de la Generación Z han ocurrido en contextos autocráticos o en proceso de autocratización, desafiando la vigilancia y la represión estatal.
Mientras que los movimientos de la Generación Z han sido reprimidos o contenidos, al menos temporalmente, en países como Marruecos y Uganda, las protestas iniciadas por jóvenes derrocaron regímenes autocráticos en Bangladesh (2024) y Madagascar (2025) y expulsaron gobiernos vistos como dinásticos y corruptos en Sri Lanka (2022) y Nepal (2024), según Global Policy Journal. En Myanmar, las protestas de la Generación Z y los grupos de resistencia armada han impedido que el ejército (Tatmadaw) establezca control político y territorial completo después del golpe de 2021.
Sin embargo, la capacidad de los movimientos de la Generación Z para contribuir al establecimiento de instituciones estatales democráticas fuertes a menudo parece ser más limitada, debido tanto a las estructuras de poder existentes arraigadas como a sus propias características organizativas, según Global Policy Journal. Específicamente, estos movimientos a menudo se consideran "sin líderes". Si bien esta descripción puede ser demasiado simplista, sus estructuras amorfas, fluidas y descentralizadas a menudo han permitido a los movimientos de la Generación Z construir seguidores vastos y diversos y sobrevivir a la represión estatal. Sin embargo, estas mismas características organizativas también pueden impedir que los movimientos de la Generación Z agreguen intereses y ejerzan influencia política sostenida.
De manera similar, su carácter heterogéneo puede dificultar que los movimientos de la Generación Z formulen agendas y hojas de ruta claras y coherentes para la reforma política, según la misma fuente. Donde no existen otros actores democráticos organizados, como partidos políticos democráticos, esto puede dejar un vacío que los actores tradicionales y autocráticos, incluido el ejército, pueden llenar después de que los gobiernos corruptos o autocráticos anteriores se hayan ido.
Un estudio reciente sobre Sri Lanka, donde el movimiento Aragalaya en 2022 expulsó a la dinastía política de los Rajapaksa, argumenta que si bien el movimiento "no tenía el liderazgo o la capacidad organizativa necesaria para influir en el proceso por el cual se eligió el nuevo liderazgo", aún "demostró el poder potencial de la acción colectiva", un hallazgo que se aplica a otros contextos también, según Global Policy Journal.
Las elecciones del 5 de marzo determinarán si Nepal puede traducir la energía de las protestas juveniles en cambio político duradero, o si las viejas estructuras de poder prevalecerán una vez más.