

Un equipo de científicos y voluntarios ha realizado un nuevo análisis de la enigmática señal 'Wow!' detectada en 1977, revelando que su intensidad era significativamente mayor a lo calculado previamente y confirmando su origen astronómico, aunque no necesariamente extraterrestre.
La señal 'Wow!', registrada por el astrónomo Jerry R. Ehman en agosto de 1977, ha sido considerada durante mucho tiempo como la señal de posible origen extraterrestre más prometedora jamás detectada desde el espacio profundo. Recibió este nombre porque los científicos que la registraron por primera vez estaban tan asombrados que escribieron "¡Wow!" junto a la señal en una impresión, y el nombre ha perdurado desde entonces.
Durante décadas, tanto el origen como el significado de estas ondas de radio han sido ampliamente debatidos en la comunidad científica. Ahora, un extenso grupo de investigadores, incluyendo astrónomos y voluntarios, ha proporcionado correcciones y nuevas perspectivas sobre la señal y sus posibles causas, según indica un estudio que aún no ha sido revisado por pares.
Los nuevos hallazgos fueron posibles gracias a los esfuerzos de voluntarios que procesaron más de 75.000 páginas de datos originales de la señal a través de un sistema de reconocimiento óptico de caracteres, supervisado por validadores humanos. Esto permitió, por primera vez, un análisis informático en profundidad de la señal original.
Los científicos han podido ahora reducir la parte del cielo de donde podría haber provenido la señal, mejorando la certeza de su ubicación en dos tercios. La última estimación de la intensidad de la señal también sugiere que es significativamente más alta que los cálculos anteriores.
Los investigadores también corrigieron lo que probablemente fue un error en el cálculo de la frecuencia de la señal, lo que indica que la fuente probablemente giraba mucho más rápidamente para crear este tipo de ondas de radio.
Los hallazgos descartan completamente la posibilidad de que la señal fuera de origen humano, ya que no existían estaciones de televisión o satélites conocidos en ese momento que pudieran haber causado este tipo de ondas. Un error de software interno tampoco contribuyó a la extraña señal, según afirmaron los científicos.
"Nuestro análisis proporciona apoyo adicional a la hipótesis de que la señal 'Wow!' probablemente tuvo un origen astrofísico en lugar de ser atribuida a interferencias de radio", escribieron los investigadores. Sin embargo, aunque esto confirma que la señal es astronómica, no significa que sea de origen extraterrestre.
"Estos hallazgos proporcionan las restricciones más precisas hasta la fecha sobre la ubicación, intensidad y frecuencia de la señal 'Wow!' y ofrecen un nuevo camino para identificar su origen", añadieron, señalando que el fenómeno "requiere más investigación".