La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, estableció el viernes una zona de protesta protegida por la Policía estatal frente al centro de detención de inmigrantes Delaney Hall en Newark, tras una semana de enfrentamientos violentos entre manifestantes y agentes federales que resultaron en nueve arrestos el jueves por la noche, según reportó la cadena ABC7. La medida busca garantizar el derecho constitucional a la protesta mientras legisladores y familiares denuncian condiciones inhumanas dentro del recinto, que alberga a más de 1.000 inmigrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).