Oncóloga alerta sobre el aumento alarmante de cáncer colorrectal en jóvenes de 19 años
Winette Van der Graaf, catedrática de Oncología Médica en el Instituto Holandés del Cáncer, advierte sobre el preocupante incremento de cánceres de aparición temprana, incluyendo casos de cáncer colorrectal en pacientes de apenas 19 años, una situación que nunca imaginó enfrentar en su carrera de más de tres décadas. La oncóloga neerlandesa, pionera en la atención especializada para adolescentes y adultos jóvenes con cáncer, señala que estos tumores suelen tener peor pronóstico debido a diagnósticos tardíos y una biología tumoral más agresiva.
Winette Van der Graaf ha sido testigo directo de la revolución científica en oncología durante las últimas décadas, pero ahora enfrenta una tendencia que la alarma profundamente: el aumento de cánceres que tradicionalmente afectaban a personas mayores de 60 años apareciendo en jóvenes de entre 15 y 39 años. "Nunca habría imaginado estar viendo pacientes con cáncer colorrectal a los 19 años", declaró la especialista en una entrevista con EL PAÍS durante su visita a Barcelona para participar en el acto del 30 aniversario del Instituto Catalán de Oncología.
Van der Graaf, quien actualmente es catedrática de Oncología Médica en el Instituto Holandés del Cáncer en Ámsterdam y en el Centro Médico Erasmus de Róterdam, además de presidir la Organización Europea para la Investigación y Tratamiento del Cáncer, explicó que la incidencia de cánceres pediátricos se mantiene similar, pero los tumores que normalmente se presentaban a los 60 años están aumentando en población joven. "Esto es muy preocupante si no sabes exactamente por qué es así, porque es algo que debes prevenir", afirmó.
La oncóloga señaló que estos tumores de aparición temprana tienen mal pronóstico porque se detectan tarde y la biología del tumor tampoco ayuda. Según Van der Graaf, hay indicios de que la biología del cáncer de mama, por ejemplo, es diferente a edades tempranas: en edad avanzada suelen ser tumores hormonales positivos, mientras que a edad temprana el porcentaje de cáncer triple negativo, el subgrupo de peor pronóstico relacionado con los genes BRCA1 y BRCA2, es relativamente alto.
Cuando se le preguntó si los adultos jóvenes de hoy serán la generación con más riesgo de cáncer, Van der Graaf respondió: "Si resulta que la contaminación desempeña un papel y el cambio climático y los pesticidas influyen en el riesgo de cáncer, puede que sí. Pero creo que primero necesitamos entender por qué sucede esto".
La especialista neerlandesa fue una de las pioneras en prestar atención y asistencia personalizada a personas de entre 15 y 39 años que desarrollan cáncer. Según explicó, un diagnóstico a estas edades pone la vida "en suspenso". "Una de las cosas más importantes que suelen decir los pacientes es que su vida está en suspenso. Mientras sus compañeros viven su vida, se divierten, tienen un trabajo o estudian, ellos solo están ocupados con su enfermedad, con los efectos secundarios del tratamiento y con un diagnóstico que puede poner en peligro su vida", describió.
Van der Graaf creó estructuras específicas para abordar la enfermedad en adolescentes y adultos jóvenes después de constatar que no había atención específica para este grupo. "Tan pronto cumplías los 18 años, entrabas a formar parte del gran mundo de la oncología de adultos y allí no había nada organizado", explicó. Sus experiencias fueron el germen para idear y desplegar una red de investigación y abordaje del cáncer en adolescentes y adultos jóvenes en Países Bajos, que ya ha implicado a hospitales de varios países europeos.
La oncóloga también vivió el cáncer desde el otro lado: a principios de los años 2000, tuvo que afrontar el meduloblastoma que le diagnosticaron a su hija de seis años. El tumor cerebral de la niña tuvo "un impacto enorme", relató. "Fue una época bastante difícil. Mi hija sobrevivió, pero he visto los efectos a corto y largo plazo del tratamiento [recibió quimioterapia, radioterapia y cirugía] y el impacto en la familia. Siempre me interesó mucho el paciente detrás de la enfermedad, pero desde esta experiencia, aún más", admitió.
Sobre la resistencia del cáncer a las terapias, Van der Graaf fue clara: "Por desgracia, el cáncer siempre es más inteligente que nosotros". Explicó que el cáncer no es una enfermedad homogénea: "Son muchas células y mutaciones y las células no solo son realmente inteligentes para escapar a los tratamientos, sino que también pueden ser intrínsecamente muy resistentes".
La especialista expresó reservas sobre el concepto de cáncer como enfermedad crónica. "Siempre he tenido un pequeño problema con el concepto de cáncer como enfermedad crónica. Porque una enfermedad crónica no es, en sí misma, una enfermedad que cause la muerte. Y el cáncer, como enfermedad crónica, generalmente termina en la muerte", argumentó. Sin embargo, reconoció avances significativos: con algunos tipos de cáncer, como la leucemia mieloide crónica, se ha logrado que la esperanza de vida de los pacientes, cuando toman el tratamiento, sea tan larga como la de la población normal, algo que era inimaginable hace años.
Van der Graaf también destacó los logros de la inmunoterapia: "Con la inmunoterapia incluso curamos a pacientes con enfermedad metastásica y creo que ahí sí que tenemos algo realmente sustancial. El único problema es que no todos los tumores son sensibles a la inmunoterapia".
Al definir la era actual en la lucha contra el cáncer, la oncóloga adoptó una postura crítica. "Quizás soy un poco cínica. Creo que hay mucho bombo en torno a nuevos medicamentos, pero se presta mucha menos atención a otras partes del mundo en las que ni siquiera se puede dar la atención oncológica básica. Existe una enorme disparidad en el mundo", señaló.
Van der Graaf expresó su frustración con el enfoque actual: "Se habla mucho de los nuevos fármacos que solo ofrecen un beneficio de supervivencia libre de progresión [antes de que la enfermedad vuelva a progresar] de tres meses, o incluso menos, aunque estadísticamente eso sea un resultado positivo. Pero, ¿qué significa eso para los pacientes? ¿Viven más tiempo? ¿Viven mejor? ¿O solo se trata de un pequeño beneficio muy costoso para los sistemas de salud?"
La oncóloga concluyó con un llamado a la equidad global: "Me gustaría que este hype [bombo] se transformara en esperanza para muchas personas que ni siquiera reciben los fármacos que figuran en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud para el tratamiento del cáncer". A pesar de advertir que "queda un largo camino por recorrer", Van der Graaf continúa su trabajo pionero en la atención oncológica para adolescentes y adultos jóvenes, un grupo que durante décadas permaneció en tierra de nadie entre la oncología pediátrica y la de adultos.


