ONU acusa a Israel de facilitar ataques de colonos en Cisjordania con apoyo militar y financiero
Las autoridades israelíes están directamente implicadas en ataques de colonos judíos que han desplazado a miles de palestinos y causado muertos y heridos en Cisjordania, según una investigación de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado de la ONU publicada este martes. El informe concluye que el Gobierno israelí ha facilitado estos ataques mediante apoyo financiero y militar, en un clima de impunidad fomentado por los organismos judiciales y las instituciones encargadas de aplicar la ley.
El informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado señala que los ataques de colonos israelíes contra aldeas palestinas y tierras agrícolas han aumentado un 130% desde 2023, incluyendo incidentes protagonizados por grupos de agresores enmascarados, según el documento publicado este martes. Las fuerzas de seguridad de Israel acompañan de forma habitual a los colonos y actúan como escudo cuando recurren a la violencia, según el texto.
"El aumento de la participación de las fuerzas de seguridad israelíes en los ataques de colonos equivale de facto al fin de la distinción entre colonos y soldados", concluye el informe, que añade que la violencia se ha utilizado para imponer políticas estatales, incluida la ocupación ilegal, el desplazamiento de palestinos y la anexión de esos territorios.
Al menos siete palestinos murieron y 832 resultaron heridos el año pasado, y la violencia ha continuado hasta 2026 en forma de ataques casi diarios, según ha advertido Naciones Unidas. La comisión también ha afirmado que los colonos recurrieron a amenazas y a la violencia sexual para infundir el miedo entre las mujeres palestinas.
"Los ataques diarios e incesantes de los colonos israelíes contra los palestinos son intolerables y deben cesar", ha declarado el jefe de la comisión, S. Muralidhar. El abogado y juez indio ha instado a la comunidad internacional a presionar a Israel para que ponga fin a los asentamientos y frene la violencia.
Rechazo israelí y respuesta internacional
La misión israelí en Ginebra ha rechazado las conclusiones del informe, acusando al organismo de establecer una "falsa equivalencia moral" entre los militantes de Hamás y los civiles israelíes, y de basarse en lo que ha calificado como acusaciones "sin fundamento". La representación diplomática ha añadido que las autoridades israelíes, incluido el presidente Isaac Herzog y el primer ministro Benjamín Netanyahu, han condenado repetidamente la violencia contra la población palestina.
El ejército israelí ha afirmado que su misión es mantener la seguridad y llevar a cabo operaciones antiterroristas. También ha asegurado que condena "cualquier forma de violencia que socave la seguridad" y que revisa "a fondo" cualquier presunta mala conducta de sus soldados en el terreno. Organizaciones israelíes y palestinas de derechos humanos afirman que estas investigaciones rara vez conducen a castigos, según el informe. La oficina del primer ministro israelí no ha respondido a una solicitud de comentarios de la agencia Reuters.
Este mismo martes, un grupo de seis países encabezado por el Reino Unido ha anunciado una batería de sanciones contra las entidades e individuos que están detrás de la expansión ilegal de los colonos judíos en Cisjordania. "La expansión de los asentamientos y la violencia allí desplegada son ilegales, y suponen una amenaza importante a la viabilidad de la solución de los dos Estados, así como a las perspectivas de paz y seguridad a largo plazo tanto para palestinos como para israelíes", ha dicho la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper.
Contexto de los asentamientos
Cientos de miles de colonos israelíes viven entre millones de palestinos en tierras que Israel ocupó tras la llamada Guerra de los Seis Días, en 1967. La mayoría de los países considera que estos asentamientos violan el derecho internacional, una posición respaldada por un fallo del máximo tribunal de la ONU en 2024. Israel disputa la decisión y sostiene que tiene vínculos históricos y bíblicos con esas tierras.
Wassel Abu Yousef, miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), reconocida por la ONU como representante de los palestinos, ha declarado que el informe "refleja la magnitud de la violencia perpetrada por los colonos" y ha pedido que se impongan sanciones a Israel.
Crímenes de guerra de Hamás
El informe también ha determinado que Hamás ha cometido crímenes de guerra contra palestinos e israelíes. La comisión ha expresado su preocupación ante los abusos documentados en las zonas de la franja de Gaza que siguen bajo control de Hamás. El informe encontró que fuerzas aliadas a la milicia islamista estuvieron implicadas en al menos 60 de los 249 casos documentados de ejecuciones y violencia física grave entre 2024 y 2025.
La investigación señala que Hamás mató a al menos 11 hombres tras acusarlos de colaborar con Israel, tan solo en septiembre y octubre del año pasado. La comisión ha afirmado que estos actos constituyen crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional. También ha concluido que los ataques atribuidos a Hamás del 7 de octubre de 2023, en los que murieron más de 1.200 personas y otras 250 fueron tomadas como rehenes, también constituyen crímenes de guerra. Hamás no ha respondido a una solicitud de comentarios.
Acusaciones de genocidio en Gaza
Esos atentados del 7 de octubre de 2023 desencadenaron la ofensiva israelí sobre Gaza, que ha arrasado con ciudades enteras y en la que han muerto decenas de miles de palestinos. Un informe previo de la comisión concluyó que Israel había cometido genocidio durante su invasión en Gaza y que altos cargos israelíes, incluido Netanyahu, habían incitado esos actos. Israel rechazó esas acusaciones calificándolas de "escandalosas".
El informe de la ONU publicado este martes representa una nueva presión internacional sobre Israel en un momento en que la violencia en Cisjordania continúa escalando y las sanciones internacionales contra los colonos y entidades vinculadas a los asentamientos se multiplican. La comunidad internacional mantiene su posición de que los asentamientos israelíes en territorios ocupados violan el derecho internacional, mientras Israel continúa defendiendo su presencia en esas tierras basándose en argumentos históricos y de seguridad.






