Oposición de República Democrática del Congo pospone protestas tras mediación de la Unión Africana por referéndum constitucional
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Oposición de República Democrática del Congo pospone protestas tras mediación de la Unión Africana por referéndum constitucional

La coalición opositora C64 de la República Democrática del Congo aplazó las protestas nacionales previstas para el 8 de julio tras una iniciativa de mediación del presidente burundés Evariste Ndayishimiye, actual presidente de la Unión Africana. La coalición acusa al presidente Felix Tshisekedi de utilizar un referéndum sobre una nueva constitución para allanar el camino hacia un tercer mandato presidencial, en medio de crecientes tensiones políticas y violencia que ya dejaron varios muertos en manifestaciones anteriores.

INTERNACIONAL8 JUL 2026

La coalición opositora C64 de la República Democrática del Congo pospuso las protestas nacionales originalmente programadas para dos semanas a partir del 8 de julio, según informó DW. La decisión se produjo tras una iniciativa de mediación del presidente burundés Evariste Ndayishimiye en su capacidad como actual presidente de la Unión Africana.

Formada en mayo, la coalición C64 —nombrada así por el Artículo 64 de la constitución de la RDC, que otorga a los ciudadanos el derecho a resistir una toma inconstitucional del poder— reúne a líderes opositores incluyendo a Martin Fayulu, Moise Katumbi, Jean-Marc Kabund y Delly Sesanga, según la fuente.

La coalición acusa al presidente Felix Tshisekedi de usar un referéndum sobre una nueva constitución para preparar el terreno hacia un tercer mandato presidencial, y exige su renuncia. Tras los violentos enfrentamientos durante las protestas del 12 de junio, los observadores temen que pueda producirse una nueva ola de disturbios.

**El marco legal del referéndum y los límites presidenciales**

En junio, el parlamento adoptó legislación que establece el marco legal para un referéndum que podría conducir a una reforma constitucional, según DW. Poco después, el Senado aprobó otra medida que, según la oposición, eliminaría efectivamente los límites actuales de mandatos presidenciales.

En el Día de la Independencia de la RDC, el 30 de junio, Tshisekedi anunció que primero remitiría el proyecto de ley a la corte constitucional del país para una revisión de su compatibilidad con la constitución existente. Sin embargo, los críticos cuestionan la independencia de la corte.

Si el proceso se completa según los deseos de Tshisekedi, podría celebrarse un referéndum sobre una nueva constitución, potencialmente reiniciando los límites de mandatos presidenciales. Bajo tal escenario, los mandatos anteriores de Tshisekedi ya no contarían, permitiéndole buscar la reelección.

**La búsqueda de legitimidad de Tshisekedi**

Con la RDC sirviendo como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU desde principios de este año, Tshisekedi parece estar buscando cada vez más fortalecer su posición política en el escenario internacional, según la fuente.

Desde el 1 de julio, la RDC ha ocupado la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por un período de un mes. Un día antes, Tshisekedi presentó las prioridades del país para su mandato en el Consejo de Seguridad, colocando la regulación de la extracción de recursos minerales en el centro de su agenda.

Sin embargo, en el país, su credibilidad política está cada vez más bajo presión. Los observadores señalan una creciente desconfianza pública, con muchos ciudadanos congoleños oponiéndose a los planes para la introducción de una nueva constitución, que permitiría a Tshisekedi permanecer en el poder más allá del final de su mandato constitucional actual en 2028, según DW.

Prince Epenge, portavoz de la plataforma opositora Lamuka, cree firmemente que "la enmienda constitucional sirve a los intereses de un solo hombre: Felix Tshisekedi. Él quiere un tercer mandato", según declaró a DW.

"No podemos aceptar que se gasten millones de dólares simplemente para mantener a un hombre en el poder", dijo Epenge a DW, añadiendo que la propuesta representa una amenaza fundamental al orden constitucional del país.

En una entrevista exclusiva con DW, el médico congoleño y activista de derechos humanos Denis Mukwege, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 2018, también expresó críticas a los planes de Tshisekedi: "Cuando enfrentas una emergencia de salud pública que ha sido declarada una emergencia internacional, o cuando te enfrentas a una crisis de seguridad en la que tu país está bajo ataque y parcialmente ocupado, y se están estableciendo estructuras administrativas paralelas, hay restricciones constitucionales que prohíben explícitamente enmendar la Constitución", dijo Mukwege.

**Alegaciones de toma inconstitucional del poder**

Un punto principal de controversia es la cuestión de si un referéndum puede usarse legalmente para reemplazar la constitución. Los críticos citan el Artículo 5 de la constitución actual en apoyo de su argumento, según la fuente.

Los partidarios del partido gobernante UDPS defienden la reforma propuesta y el referéndum. Christian Lumu, miembro del ala juvenil del partido, argumenta que la constitución actual ya no es capaz de abordar los desafíos del país, y que "el pueblo quiere cambiar la constitución".

"Sabemos esto porque estamos en contacto constante con ciudadanos ordinarios. Prometimos que cambiaríamos esta constitución —que fue impuesta desde el extranjero— una vez que llegáramos al poder", dijo Lumu a DW.

La oposición, sin embargo, rechaza firmemente ese argumento, con Lamuka describiendo la iniciativa como un intento ilegítimo de reescribir la constitución. "El UDPS quiere forzar un cambio constitucional por medios inconstitucionales. Eso nunca tendrá éxito", dice Epenge.

**Protestas y violencia creciente**

La disputa política se ha trasladado cada vez más a las calles. Desde que el parlamento aprobó la ley del referéndum, la oposición ha buscado unir la resistencia contra los planes del gobierno, según DW.

La coalición C64 describe la reforma constitucional como un "golpe constitucional", y espera que las protestas ahora programadas para el 22 de julio aumenten la presión sobre el gobierno.

Las manifestaciones del 12 de junio ya terminaron en violencia, según medios locales reportaron serios enfrentamientos entre manifestantes, partidarios del partido gobernante y fuerzas de seguridad.

Lamuka acusa a las autoridades de una represión brutal: "Fue un día negro para el pueblo congoleño. Fue una masacre. Varios manifestantes pacíficos fueron asesinados", dijo Epenge a DW. "Dispararon munición real. Cientos de activistas fueron arrestados, golpeados y llevados a prisión".

**La Iglesia cuestiona las prioridades del gobierno**

La Iglesia Católica también ha tomado una posición clara sobre el tema, cuestionando la necesidad de una reforma constitucional, según la fuente.

En este contexto, critica duramente la agenda política del gobierno: "¿Realmente creemos que cambiar la constitución es la respuesta más apropiada al sufrimiento del pueblo congoleño?", según declaraciones recogidas por DW.

"Dada la gravedad de la situación actual, no vemos ni la necesidad ni la urgencia de un cambio constitucional. La prioridad para la República Democrática del Congo es la paz", opinó el cardenal.

**Una crisis política y de seguridad más profunda**

La disputa constitucional llega en un momento de continua inestabilidad en el este de la RDC, donde las fuerzas gubernamentales todavía están combatiendo al movimiento rebelde M23 y la Alianza Fleuve Congo (AFC). El gobierno hasta ahora no ha logrado recuperar el control total sobre varias áreas, según DW.

Los observadores internacionales advierten que la crisis política podría debilitar aún más las instituciones estatales. Si la confianza en el gobierno continúa erosionándose, los grupos armados podrían explotar la situación, argumentan muchos.

La oposición teme precisamente este resultado. Uno de sus argumentos centrales es que un referéndum constitucional no podría ser genuinamente inclusivo bajo las condiciones actuales, ya que grandes partes de la población que viven en áreas afectadas por conflictos estarían efectivamente excluidas de participar.

**Implicaciones regionales e internacionales**

El debate constitucional también podría tener consecuencias que alcancen más allá de las fronteras de la RDC. Mientras los gobiernos europeos y las organizaciones multilaterales continúan enfatizando la importancia de mantener los estándares democráticos, otros actores internacionales parecen estar impulsados principalmente por sus intereses estratégicos, particularmente en las áreas de seguridad y minerales críticos, como lo ejemplifica el apoyo de Ruanda al M23, según la fuente.

Los analistas advierten que una pérdida de credibilidad internacional también podría debilitar la posición de Kinshasa en su disputa en curso relacionada con el M23 con su vecino, que acaba de entrar en su sexto año.

Las protestas reprogramadas para el 22 de julio representan un momento crítico para la estabilidad política de la RDC. La capacidad del gobierno para manejar las tensiones, junto con la respuesta de la comunidad internacional, determinará si el país puede evitar una escalada mayor de violencia mientras enfrenta simultáneamente desafíos de seguridad en el este y una crisis de legitimidad política en el centro del poder.

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8 jul 2026
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La coalición opositora C64 de la República Democrática del Congo pospuso las protestas nacionales originalmente programadas para dos semanas a partir del 8 de julio, según informó DW. La decisión se produjo tras una iniciativa de mediación del presidente burundés Evariste Ndayishimiye en su capacidad como actual presidente de la Unión Africana.

Formada en mayo, la coalición C64 —nombrada así por el Artículo 64 de la constitución de la RDC, que otorga a los ciudadanos el derecho a resistir una toma inconstitucional del poder— reúne a líderes opositores incluyendo a Martin Fayulu, Moise Katumbi, Jean-Marc Kabund y Delly Sesanga, según la fuente.

La coalición acusa al presidente Felix Tshisekedi de usar un referéndum sobre una nueva constitución para preparar el terreno hacia un tercer mandato presidencial, y exige su renuncia. Tras los violentos enfrentamientos durante las protestas del 12 de junio, los observadores temen que pueda producirse una nueva ola de disturbios.

**El marco legal del referéndum y los límites presidenciales**

En junio, el parlamento adoptó legislación que establece el marco legal para un referéndum que podría conducir a una reforma constitucional, según DW. Poco después, el Senado aprobó otra medida que, según la oposición, eliminaría efectivamente los límites actuales de mandatos presidenciales.

En el Día de la Independencia de la RDC, el 30 de junio, Tshisekedi anunció que primero remitiría el proyecto de ley a la corte constitucional del país para una revisión de su compatibilidad con la constitución existente. Sin embargo, los críticos cuestionan la independencia de la corte.

Si el proceso se completa según los deseos de Tshisekedi, podría celebrarse un referéndum sobre una nueva constitución, potencialmente reiniciando los límites de mandatos presidenciales. Bajo tal escenario, los mandatos anteriores de Tshisekedi ya no contarían, permitiéndole buscar la reelección.

**La búsqueda de legitimidad de Tshisekedi**

Con la RDC sirviendo como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU desde principios de este año, Tshisekedi parece estar buscando cada vez más fortalecer su posición política en el escenario internacional, según la fuente.

Desde el 1 de julio, la RDC ha ocupado la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por un período de un mes. Un día antes, Tshisekedi presentó las prioridades del país para su mandato en el Consejo de Seguridad, colocando la regulación de la extracción de recursos minerales en el centro de su agenda.

Sin embargo, en el país, su credibilidad política está cada vez más bajo presión. Los observadores señalan una creciente desconfianza pública, con muchos ciudadanos congoleños oponiéndose a los planes para la introducción de una nueva constitución, que permitiría a Tshisekedi permanecer en el poder más allá del final de su mandato constitucional actual en 2028, según DW.

Prince Epenge, portavoz de la plataforma opositora Lamuka, cree firmemente que "la enmienda constitucional sirve a los intereses de un solo hombre: Felix Tshisekedi. Él quiere un tercer mandato", según declaró a DW.

"No podemos aceptar que se gasten millones de dólares simplemente para mantener a un hombre en el poder", dijo Epenge a DW, añadiendo que la propuesta representa una amenaza fundamental al orden constitucional del país.

En una entrevista exclusiva con DW, el médico congoleño y activista de derechos humanos Denis Mukwege, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 2018, también expresó críticas a los planes de Tshisekedi: "Cuando enfrentas una emergencia de salud pública que ha sido declarada una emergencia internacional, o cuando te enfrentas a una crisis de seguridad en la que tu país está bajo ataque y parcialmente ocupado, y se están estableciendo estructuras administrativas paralelas, hay restricciones constitucionales que prohíben explícitamente enmendar la Constitución", dijo Mukwege.

**Alegaciones de toma inconstitucional del poder**

Un punto principal de controversia es la cuestión de si un referéndum puede usarse legalmente para reemplazar la constitución. Los críticos citan el Artículo 5 de la constitución actual en apoyo de su argumento, según la fuente.

Los partidarios del partido gobernante UDPS defienden la reforma propuesta y el referéndum. Christian Lumu, miembro del ala juvenil del partido, argumenta que la constitución actual ya no es capaz de abordar los desafíos del país, y que "el pueblo quiere cambiar la constitución".

"Sabemos esto porque estamos en contacto constante con ciudadanos ordinarios. Prometimos que cambiaríamos esta constitución —que fue impuesta desde el extranjero— una vez que llegáramos al poder", dijo Lumu a DW.

La oposición, sin embargo, rechaza firmemente ese argumento, con Lamuka describiendo la iniciativa como un intento ilegítimo de reescribir la constitución. "El UDPS quiere forzar un cambio constitucional por medios inconstitucionales. Eso nunca tendrá éxito", dice Epenge.

**Protestas y violencia creciente**

La disputa política se ha trasladado cada vez más a las calles. Desde que el parlamento aprobó la ley del referéndum, la oposición ha buscado unir la resistencia contra los planes del gobierno, según DW.

La coalición C64 describe la reforma constitucional como un "golpe constitucional", y espera que las protestas ahora programadas para el 22 de julio aumenten la presión sobre el gobierno.

Las manifestaciones del 12 de junio ya terminaron en violencia, según medios locales reportaron serios enfrentamientos entre manifestantes, partidarios del partido gobernante y fuerzas de seguridad.

Lamuka acusa a las autoridades de una represión brutal: "Fue un día negro para el pueblo congoleño. Fue una masacre. Varios manifestantes pacíficos fueron asesinados", dijo Epenge a DW. "Dispararon munición real. Cientos de activistas fueron arrestados, golpeados y llevados a prisión".

**La Iglesia cuestiona las prioridades del gobierno**

La Iglesia Católica también ha tomado una posición clara sobre el tema, cuestionando la necesidad de una reforma constitucional, según la fuente.

En este contexto, critica duramente la agenda política del gobierno: "¿Realmente creemos que cambiar la constitución es la respuesta más apropiada al sufrimiento del pueblo congoleño?", según declaraciones recogidas por DW.

"Dada la gravedad de la situación actual, no vemos ni la necesidad ni la urgencia de un cambio constitucional. La prioridad para la República Democrática del Congo es la paz", opinó el cardenal.

**Una crisis política y de seguridad más profunda**

La disputa constitucional llega en un momento de continua inestabilidad en el este de la RDC, donde las fuerzas gubernamentales todavía están combatiendo al movimiento rebelde M23 y la Alianza Fleuve Congo (AFC). El gobierno hasta ahora no ha logrado recuperar el control total sobre varias áreas, según DW.

Los observadores internacionales advierten que la crisis política podría debilitar aún más las instituciones estatales. Si la confianza en el gobierno continúa erosionándose, los grupos armados podrían explotar la situación, argumentan muchos.

La oposición teme precisamente este resultado. Uno de sus argumentos centrales es que un referéndum constitucional no podría ser genuinamente inclusivo bajo las condiciones actuales, ya que grandes partes de la población que viven en áreas afectadas por conflictos estarían efectivamente excluidas de participar.

**Implicaciones regionales e internacionales**

El debate constitucional también podría tener consecuencias que alcancen más allá de las fronteras de la RDC. Mientras los gobiernos europeos y las organizaciones multilaterales continúan enfatizando la importancia de mantener los estándares democráticos, otros actores internacionales parecen estar impulsados principalmente por sus intereses estratégicos, particularmente en las áreas de seguridad y minerales críticos, como lo ejemplifica el apoyo de Ruanda al M23, según la fuente.

Los analistas advierten que una pérdida de credibilidad internacional también podría debilitar la posición de Kinshasa en su disputa en curso relacionada con el M23 con su vecino, que acaba de entrar en su sexto año.

Las protestas reprogramadas para el 22 de julio representan un momento crítico para la estabilidad política de la RDC. La capacidad del gobierno para manejar las tensiones, junto con la respuesta de la comunidad internacional, determinará si el país puede evitar una escalada mayor de violencia mientras enfrenta simultáneamente desafíos de seguridad en el este y una crisis de legitimidad política en el centro del poder.

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