Pakistán ejecutó ataques aéreos mortales a lo largo de su frontera con Afganistán el miércoles, rompiendo meses de calma relativa en la región. El gobierno pakistaní afirma haber eliminado a 26 militantes en cuatro objetivos, mientras que el gobierno talibán afgano reporta 13 muertos, principalmente niños, en tres provincias. Los bombardeos se produjeron un día después de un ataque contra fuerzas de seguridad pakistaníes cerca de Peshawar que dejó al menos seis oficiales muertos.