El Parlamento Europeo ha decidido reemplazar Google como motor de búsqueda institucional por una empresa francesa, citando preocupaciones sobre la privacidad de datos, según reportó Politico. La medida, implementada en junio de 2026, marca un cambio significativo en la política tecnológica de una de las principales instituciones de la Unión Europea y refleja las crecientes tensiones sobre soberanía digital en el continente.