

El Partido de la Prosperidad del primer ministro etíope Abiy Ahmed obtuvo una victoria aplastante en las elecciones legislativas del 1 de junio, asegurando 438 de los 486 escaños en la Cámara de Representantes de los Pueblos, según resultados oficiales anunciados el domingo por la Junta Nacional Electoral de Etiopía. La votación no se realizó en partes significativas del país, incluyendo áreas de las regiones de Tigray, Amhara y Oromia, donde persisten conflictos étnicos sin resolver.
El Partido de la Prosperidad del primer ministro etíope Abiy Ahmed consolidó su dominio político tras obtener aproximadamente el 90 por ciento de los escaños disputados en las elecciones parlamentarias, según anunció Melatwork Hailu, presidenta de la Junta Nacional Electoral de Etiopía (NEBE, por sus siglas en inglés).
"El Partido de la Prosperidad gobernante aseguró 438 de los 486 escaños en la Cámara de Representantes de los Pueblos", declaró Hailu el domingo, según reportó la agencia alemana DW.
El resultado electoral prácticamente garantiza que Abiy, quien ha estado en el poder desde 2018, permanecerá en el cargo por otros cinco años, ya que el primer ministro es elegido por la legislatura.
Votación parcial y ausencia de competencia real
Las elecciones legislativas del 1 de junio se llevaron a cabo a pesar de que la votación no tuvo lugar en partes del país, incluyendo áreas en las regiones de Tigray, Amhara y Oromia, según la NEBE.
Más de 40 partidos compitieron contra el Partido de la Prosperidad de Ahmed, pero la mayoría carecía de financiamiento, y el partido gobernante no enfrentó oposición en 64 circunscripciones, según DW. El rival mejor representado, Ezema, presentó 293 candidatos, en comparación con los 461 del Partido de la Prosperidad.
Conflictos étnicos impiden votación en regiones clave
Etiopía ha sido sacudida por múltiples insurgencias nacionalistas étnicas, con grupos rebeldes aún activos en varias regiones, según la fuente.
La región norteña de Tigray fue escenario de un conflicto armado entre 2020 y 2022 entre el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF, por sus siglas en inglés) y el ejército etíope. La región de Amhara ha experimentado enfrentamientos entre el gobierno federal y milicias nacionalistas amhara conocidas como Fano, mientras que Oromia alberga a los rebeldes del Ejército de Liberación Oromo (OLA, por sus siglas en inglés).
Algunos analistas señalan que la suspensión de la votación en partes de Amhara, Oromia y Tigray resalta el impacto de los conflictos no resueltos, según DW.
"Espero que utilicen los próximos cinco años para realmente traer lo que la mayoría del país realmente necesita y merece, que es paz y seguridad", dijo a DW el analista Bizuneh Yimenu.
Implicaciones del resultado electoral
La victoria aplastante del Partido de la Prosperidad consolida el control político de Abiy Ahmed sobre Etiopía en un momento en que el país enfrenta múltiples desafíos de seguridad. La imposibilidad de realizar votaciones en regiones enteras debido a conflictos armados plantea interrogantes sobre la legitimidad y representatividad del proceso electoral.
El hecho de que el partido gobernante no enfrentara oposición en 64 circunscripciones y que los partidos rivales carecieran de recursos financieros adecuados sugiere una competencia electoral desigual. Con el Partido de la Prosperidad controlando el 90 por ciento de los escaños parlamentarios, Abiy Ahmed tendrá amplio margen para implementar su agenda política durante los próximos cinco años.
Sin embargo, la capacidad del gobierno para abordar los conflictos étnicos que impidieron la votación en regiones clave será crucial para la estabilidad del país. Las insurgencias en Tigray, Amhara y Oromia representan desafíos significativos que el nuevo parlamento deberá enfrentar si busca lograr la paz y seguridad que, según analistas, la población etíope necesita.