Más de 27 millones de peruanos acuden este domingo 12 de abril a las urnas para elegir presidente, 130 diputados, 60 senadores y parlamentarios andinos, en medio de una crisis de representatividad extrema que ha llevado al país a tener nueve presidentes en una década. Ningún candidato supera el 15% de intención de voto y más del 40% del electorado permanece indeciso, según las encuestas, lo que hace prácticamente inevitable una segunda vuelta electoral programada para el 7 de junio.
Perú enfrenta este domingo una jornada electoral que refleja la profunda desconexión entre la clase política y la ciudadanía. Con 35 candidatos presidenciales compitiendo, la fragmentación política alcanza niveles inéditos en un país que ha visto desfilar a nueve presidentes en los últimos 10 años, según las fuentes consultadas.
Los locales de votación abrieron sus puertas desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde, según informó la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). El voto es obligatorio para los ciudadanos peruanos mayores de edad, aunque se vuelve opcional a partir de los 70 años cumplidos.
La contienda electoral se desarrolla en un contexto de desconfianza institucional sin precedentes. Ninguna de las instituciones que constituyen la base del Estado democrático —ni el Poder Judicial, ni el Congreso, ni el Poder Ejecutivo— tiene una imagen positiva que llegue al 10%, según el análisis de las fuentes.
Los tres candidatos que lideran las encuestas
A pesar de la multitud de candidaturas, las últimas encuestas publicadas a inicios de abril apuntan a que la carrera será entre tres contendientes. Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, lidera las preferencias y contenderá por cuarta vez en unas elecciones presidenciales.
Le sigue de cerca Carlos Álvarez, de la formación País para Todos, un cómico y presentador de televisión que ha generado simpatía entre el electorado a partir de chistes e imitaciones de sus adversarios y la promesa de pena de muerte para quienes cometan delitos graves.
El tercer lugar lo ocupa Rafael López Aligia, empresario ultraconservador del partido Renovación Popular y exalcalde metropolitano de Lima, cercano ideológicamente al mandatario argentino Javier Milei y al presidente de Chile, José Antonio Kast.
Segunda vuelta prácticamente inevitable
Desde el arranque de la campaña presidencial, los sondeos han sido consistentes: ningún candidato supera el 15% de la preferencia de voto, muy lejos del 50% necesario para definir un presidente en primera vuelta. Según una encuesta de CELAG DATA citada en las fuentes, los candidatos que más votos tienen rozan apenas el 10%.
Esta situación hace prácticamente inevitable que el nuevo presidente de Perú se decida en una segunda ronda electoral pactada para el 7 de junio, según informó la ONPE.
Una democracia en crisis profunda
La crisis de representatividad de los partidos es extrema, según el análisis de las fuentes. En 2021 hubo 18 candidaturas presidenciales; en esta ocasión hay 35. Este fenómeno responde a lo que el autor Pawel Zerka llama "Democracia Spotify": cada vez hay más oferta partidaria electoral y cada vez cambian más las siglas y los candidatos, lo que confunde y desordena al electorado.
El voto se espera muy fragmentado, como ya ocurriera en la anterior elección. Según la encuesta de CELAG DATA, un candidato que tenga un 2-3% de intención de voto hoy puede llegar a 10% en una semana, como ya pasara con Pedro Castillo en la última cita electoral presidencial.
La indecisión del electorado es masiva: siete de cada 10 peruanos no habían decidido su voto según la encuesta de CELAG DATA. A mes y medio de las elecciones, más del 40% del electorado aún no tenía claro su voto, según las fuentes.
"No hay candidatos que produzcan entusiasmo, tampoco plataformas programáticamente sólidas. El ánimo oscila entre la apatía y la resignación", explicó el politólogo Alberto Vergara a propósito del sentir ciudadano a una semana de la jornada electoral.
La campaña ha sido tildada por los expertos como carente de propuestas para resolver problemas prioritarios como la inseguridad ciudadana y el debilitamiento institucional, según las fuentes consultadas.
Ocho presidentes en 10 años
La percepción ciudadana de que votar al presidente no importa porque el presidente dura poco se ha convertido en sentido común en Perú. Ha habido ocho presidentes en 10 años, según las fuentes. La mayoría están en la cárcel, algunos con razón y otros no. Y de estos presidentes, la mayoría no son electos, sino que fueron derivaciones de un sistema legal descrito en las fuentes como "más injusto que justo".
Esto favorece a que la inmensa mayoría piense que de nada sirve una elección, según el análisis. El presidente interino José María Balcázar será reemplazado por quien resulte electo en este proceso.
El poder real fuera de las urnas
Las fuentes identifican a los actores que ejercen el poder real en Perú sin someterse a elecciones: los llamados "12 Apóstoles", es decir, las familias más ricas y poderosas del país desde hace décadas (Grupo Breca, Grupo Romero, Grupo Gloria, Intercorp, Familia Benavides, entre otros).
También se menciona el duopolio que concentra casi todo el poder comunicacional en el país (Familia Miró Quesada y familia Mohme), el Banco Central que sigue la ortodoxia neoliberal, las Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica y los Movimientos Evangélicos, y el capital transnacional concentrado en la minería (Southern Copper, Antamina, Newmont-Yanacocha, Anglo American).
Malestar económico y social
La democracia cabalga disociada de los problemas cotidianos, según las fuentes. El malestar de la población peruana es total. En lo económico, los ciudadanos no tienen cómo llegar a mitad de mes. El endeudamiento es recurrente. Tener salud se convierte en un privilegio, lo mismo con una buena educación.
Esto explica que la ciudadanía se aleje de todo lo que tenga que ver con la política tradicional partidaria. Y en consecuencia, dado que el voto es obligatorio, los ciudadanos irán a votar pero lo decidirán a última hora.
Elecciones legislativas simultáneas
Además del presidente, en esta jornada se eligen a los representantes del Congreso: 130 diputados y 60 senadores, además de los parlamentarios andinos, según informó la ONPE.
La ONPE ha habilitado un sitio oficial para consultar tanto el local que corresponde a cada ciudadano, como el número de mesa y de orden. Una vez en la mesa de votación, es necesario presentar el DNI e ingresar a la cabina de votación con la cédula para ejercer el voto antes de depositarlo en el ánfora. Al final, es necesario estampar la firma y huella en la lista de electores.
Implicaciones futuras
Todas estas razones explican la pérdida de fuerza de cada voto, según el análisis de las fuentes. De modo que la jornada electoral deja de ser una "fiesta democrática" y pasa a ser una cita estéril.
La alta fragmentación política, producto de la misma inestabilidad que ha visto desfilar a nueve presidentes en una década, alimenta la indecisión de un electorado que enfrenta un escenario inédito en las urnas. Con toda probabilidad, el resultado de la primera vuelta dejará la definición presidencial para el 7 de junio, cuando dos candidatos se enfrenten en una segunda ronda que deberá resolver quién gobernará un país sumido en una profunda crisis de representación democrática.