

La Policía de Essex, en Reino Unido, está trabajando con otras fuerzas del país para expandir a nivel nacional una campaña educativa sobre los peligros del contenido generado por inteligencia artificial, conocido como deepfakes, según anunció la inspectora detective Emma Portfleet. La iniciativa surge tras múltiples casos de pornografía falsa que afectaron a menores y adultos, incluyendo a la presentadora de la BBC Sonia Watson, y episodios de desinformación viral como los videos falsos del líder de Reform UK, Nigel Farage.
La Policía de Essex se convirtió en la primera fuerza policial británica en asociarse con una compañía telefónica para desarrollar un proyecto educativo sobre deepfakes, videos, imágenes y audios manipulados mediante inteligencia artificial diseñados para parecer reales, según informó la BBC.
La inspectora detective Emma Portfleet explicó que el objetivo es llevar el mensaje a todo el país. "Queremos que este sea un mensaje que llegue absolutamente a todos", dijo Portfleet. "El objetivo de la campaña es educar no solo a adultos y padres, sino también a niños de una manera realmente atractiva, una manera que no sea aterradora, que no produzca miedo", añadió.
La expansión de la campaña responde a un aumento de casos de deepfakes con consecuencias graves. A principios de junio, el líder de Reform UK y diputado por Clacton, Nigel Farage, tuvo que desmentir rumores de que había estado en una pelea con el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, después de que una serie de videos falsos generados por inteligencia artificial se volvieran virales en la plataforma X, según reportó la BBC.
El caso de la presentadora de la BBC Sonia Watson ilustra el impacto personal de estos ataques. Watson relató a la BBC Essex cómo había estado trabajando con víctimas de pornografía deepfake antes de convertirse ella misma en víctima. "Era solo cuestión de tiempo, supongo, hasta que me pasara a mí", dijo Watson.
La presentadora describió un caso particularmente perturbador: "Escuché el caso de una madre que dijo que su hija tuvo su imagen tomada por un niño en la escuela, puesta en un bikini y hecha para bailar, y luego eso circuló por la escuela, y eso fue realmente, realmente angustiante para la niña", relató Watson.
Watson enfatizó la necesidad de regulación más estricta. "Creo que debería haber una regulación mucho más fuerte sobre quién tiene permitido usar tu imagen, tu voz y tu video porque de lo contrario esto puede realmente engañar a algunas personas", afirmó.
La presentadora tomó acciones contra la compañía xAI, responsable de la plataforma X. A pesar de múltiples intentos de la BBC por obtener comentarios en respuesta a las acciones de Watson, xAI no respondió, según informó la cadena británica.
El profesor Sander van der Linden, científico del comportamiento de la Universidad de Cambridge, advirtió a los usuarios en línea que desconfíen si un video "parece escandaloso". "Haz una búsqueda independiente. '¿Puedo encontrar algo para verificar realmente esta información?'", sugirió Van der Linden.
El académico aconsejó no hacer clic en enlaces de internet que parezcan sospechosos y, en su lugar, buscar pequeñas variaciones sospechosas en el texto como señales de alerta.
La campaña de la Policía de Essex representa un esfuerzo pionero en Reino Unido para abordar mediante educación preventiva un problema tecnológico en rápida expansión. La asociación con una compañía telefónica marca un precedente en la colaboración entre fuerzas del orden y empresas tecnológicas para combatir el uso malicioso de la inteligencia artificial.
Los deepfakes han evolucionado de ser una curiosidad tecnológica a convertirse en una amenaza real para la privacidad, la reputación y la integridad de la información pública. Los casos documentados abarcan desde acoso sexual digital a menores hasta campañas de desinformación que afectan a figuras públicas y potencialmente al debate político.
La expansión nacional de la campaña educativa podría establecer un modelo para otros países que enfrentan desafíos similares con contenido generado por inteligencia artificial. La estrategia de la Policía de Essex de educar sin generar miedo busca crear resiliencia en la población, especialmente entre los jóvenes más vulnerables a estos ataques, sin provocar pánico tecnológico que podría resultar contraproducente.