Presidente de Colombia abandona plan de Asamblea Constituyente a 17 días de elecciones presidenciales
El presidente colombiano Gustavo Petro desistió este jueves de su proyecto de convocar una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Constitución de 1991, según anunció el comité promotor de la iniciativa. La decisión se produce a 17 días de la segunda vuelta electoral del 21 de junio, donde el candidato oficialista Iván Cepeda enfrenta al ultraderechista Abelardo de la Espriella, después de que el plan despertara críticas unánimes en la clase política y temor ciudadano que amenazaban las posibilidades electorales de la izquierda.
El comité promotor de la Asamblea Nacional Constituyente anunció en la mañana del jueves que desiste, de momento, de la idea de reformar la Constitución colombiana, vigente desde 1991, según confirmó el diario El País. La decisión representa un giro político del presidente Gustavo Petro, conocido por su carácter obstinado, quien impulsaba personalmente esta iniciativa.
La asamblea constituyente es un instrumento excepcional que permite reescribir las reglas fundamentales de un país fuera del Congreso. Su sola mención desata alarmas en buena parte de América Latina, donde ha sido usada históricamente para concentrar poder, según El País. En Colombia no fue la excepción: el plan de Petro despertó críticas unánimes en la clase política y un temor creciente entre la ciudadanía.
Ante el riesgo de que esa sombra pesara sobre el candidato presidencial de su partido, el senador Iván Cepeda, quien aspira a sucederle en las elecciones del 21 de junio, Petro optó por desistir, según confirmó El País. Es un giro que busca cambiar el panorama electoral colombiano a 17 días de las votaciones definitivas.
**Reunión decisiva en base militar**
Tras el domingo electoral, en el que Cepeda se quedó muy lejos de alcanzar la victoria en primera vuelta que pregonaba, el asunto de la constituyente pasó a ser prioritario en varias reuniones que se sucedieron en los últimos tres días, según El País. Finalmente, Petro se encontró con los miembros del comité promotor en la noche del miércoles en la base aérea militar de Bogotá, Catam, y allí definieron el pronunciamiento del jueves.
Tras hacerse pública la decisión, el presidente publicó un mensaje en redes sociales en el que reflexionó sobre el contexto político del país y respaldó la retirada. Petro escribió que apoyaba la determinación del comité ciudadano de suspender la recolección de firmas —llevaban ya tres millones— y llamó a concentrarse en las elecciones como la verdadera prioridad del pueblo colombiano, según El País.
El líder indígena wayúu Armando Wouriyu Valbuena, miembro del comité promotor de la Asamblea Nacional Constituyente, dijo en un comunicado que la decisión de retirar el proyecto obedece a la necesidad de construir "consensos amplios" que permitan "consolidar una gran alianza por la vida, capaz de frenar el avance de los sectores de extrema derecha" en el país, según El País. También agradeció a los ciudadanos que se habían sumado a la iniciativa y anunció que, en adelante, concentrarán sus esfuerzos en impulsar la candidatura de Iván Cepeda y Aida Quilcué y en construir un "Gran Acuerdo Nacional".
**Antecedentes del proyecto constituyente**
La primera vez que Petro mencionó la posibilidad de convocar una constituyente fue en marzo de 2024, según El País. Aquel día, en un discurso en Cali y ante el estancamiento de sus reformas en el Congreso, el presidente dijo: "La Asamblea Nacional Constituyente debe transformar las instituciones para que le obedezcan al pueblo su mandato de paz y de justicia, que es fácil de lograr en Colombia". De inmediato se desató una andanada de críticas ante la promesa incumplida de no reformar el Estado una vez llegara al poder.
Tan delicado era el asunto que, cuando Petro era candidato presidencial en 2018 —para las elecciones en las que ganó Iván Duque—, un grupo de políticos de centro liderado por el exalcalde de Bogotá, Antanas Mockus, hizo firmar al por entonces aspirante de la izquierda un decálogo en piedras de mármol, según El País. Uno de esos mandamientos era no convocar una constituyente.
A lo largo de su mandato como presidente, Petro siguió hablando de su plan para reformar la Constitución, aunque casi nunca ofrecía explicaciones ni exponía la manera en que lo pondría en marcha, según El País. El pasado 1 de mayo, en un discurso en Medellín por el Día del Trabajador, lo que hasta entonces sonaba como un proyecto —que seguía despertando temores— empezó a tomar forma. "Fui elegido solamente con un objetivo: volver realidad el Estado Social de Derecho que proclama, como orden y mandato, la Asamblea Nacional Constituyente", dijo, ante una multitud exaltada, según El País.
Casi de inmediato se anunció la creación de un comité promotor con figuras del entorno presidencial, cuyo objetivo era el de recoger cinco millones de firmas a favor de la Constituyente para el 20 de julio próximo, fecha en que inicia funciones el nuevo Congreso, según El País.
**Coyuntura electoral fuerza el cambio**
La coyuntura electoral, sin embargo, terminó por atravesarse en los planes, según El País. Durante la campaña, Cepeda respondió en varias ocasiones que no impulsaba la Constituyente, sino un acuerdo nacional, pero nunca la desechó e incluso mencionó que no descartaba acudir a la figura.
Las encuestas, que dieron por meses a Cepeda como líder inamovible en la carrera por la Presidencia, no acertaron en el resultado final, según El País. El ultraderechista Abelardo de la Espriella se impuso en la primera vuelta con más de 10 millones de votos, casi 700.000 por delante de Cepeda. Buscar apoyos ya no era una posibilidad, sino una necesidad, si se quería lograr la victoria el 21 de junio.
Algunos de los políticos más notorios del centro, como el candidato presidencial Sergio Fajardo —que obtuvo poco más de un millón de apoyos el domingo pasado— o el excandidato vicepresidencial Juan Daniel Oviedo, se negaron a tomar partido por alguno de los dos contendores restantes, según El País. Entre sus motivos para no inclinarse por Cepeda, mencionaron la constituyente.
**Implicaciones políticas**
Con tres semanas de vértigo por delante para reducir esa distancia de casi 700.000 votos y conseguir respaldos políticos y ciudadanos que acerquen a la izquierda a una nueva victoria, Petro ha desistido de una de sus mayores obsesiones, según El País. A cambio, puede inyectar vida a una campaña que parecía languidecer en medio de la confusión por su derrota.
La decisión de abandonar el proyecto constituyente busca atraer a votantes del centro político que habían expresado reservas sobre la candidatura de Cepeda precisamente por este tema. La estrategia del oficialismo ahora se concentra en construir consensos amplios y frenar el avance de la ultraderecha representada por De la Espriella, quien lidera la contienda electoral con una ventaja significativa.
El desenlace de la segunda vuelta del 21 de junio determinará si la apuesta de Petro de sacrificar su proyecto constituyente logra salvar las aspiraciones de continuidad de la izquierda en el poder en Colombia, o si la ultraderecha retoma el control del Ejecutivo después de cuatro años de gobierno progresista.



