Meta, TikTok, Snap y YouTube se enfrentan a más de 2.500 demandas en Estados Unidos por supuestamente diseñar sus plataformas para crear adicción entre los menores de edad. El primer caso, protagonizado por una joven californiana de 20 años que desarrolló depresión, ansiedad y dismorfia corporal tras años de uso intensivo de estas redes, ha comenzado esta semana en Los Ángeles, marcando un precedente judicial comparable a los históricos juicios contra las tabacaleras.