Rusia lanzó una ola de ataques con drones y misiles contra varias ciudades ucranianas el miércoles 7 de mayo de 2026, violando el alto el fuego unilateral anunciado por Ucrania desde la medianoche del martes. El ataque más mortífero impactó un jardín de infantes en la región fronteriza de Sumy, matando a dos personas, según autoridades locales. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski acusó a Moscú de llevar a cabo "hostilidades activas y bombardeos terroristas" contra líneas del frente y áreas civiles.