El viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, anunció este viernes que Moscú proporcionará ayuda financiera y material a Cuba para contrarrestar el embargo petrolero estadounidense, en un contexto de creciente tensión geopolítica.
Rusia ha manifestado su compromiso de apoyar a Cuba frente al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, según declaraciones del viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, realizadas este viernes. El diplomático aseguró que su país no abandonará a Cuba, su 'socio y aliado más cercano', y proporcionará ayuda, incluso de carácter financiero.
Según el diario ruso Izvestia, Moscú planea enviar crudo y productos petroleros a la isla caribeña como ayuda humanitaria, desafiando las posibles sanciones estadounidenses. La última vez que Rusia envió petróleo a Cuba fue en febrero de 2025, cuando entregó 100.000 toneladas métricas de crudo.
La crisis energética en Cuba se ha agravado tras el cese de los suministros de Venezuela y la posterior suspensión de envíos por parte de México, que temía ser sancionado por Estados Unidos. Las importaciones de crudo cubanas se desplomaron a cero en enero, provocando una situación crítica que ha llevado a las aerolíneas rusas a evacuar a sus turistas y suspender vuelos indefinidamente.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, reconoció que están en contacto con las autoridades cubanas para discutir opciones de asistencia, aunque evitó confirmar detalles específicos. Riabkov describió la situación como parte de una 'doctrina Monroe actualizada' por parte de Washington, criticando lo que considera intervenciones ilegales en zonas de influencia tradicional de Rusia.
Otros países como China y Chile también han expresado su apoyo a Cuba. Beijing ha anunciado una línea de asistencia financiera de 80 millones de dólares y el envío de 90.000 toneladas de arroz, mientras que Chile ha condenado el bloqueo como 'criminal' y canalizará ayuda a través de Unicef.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha manifestado su preocupación por la crisis, advirtiendo que las medidas restrictivas violan los derechos humanos de la población cubana y limitan su acceso a servicios básicos.
Mientras tanto, el Kremlin mantiene su postura de solidaridad con Cuba, a pesar de las presiones estadounidenses y el delicado contexto de las negociaciones sobre Ucrania. La promesa de ayuda rusa representa un desafío geopolítico directo a la administración de Donald Trump y una reafirmación de los lazos históricos entre Moscú y La Habana.