

El ejército ruso apenas logró avances territoriales en Ucrania durante marzo, según un análisis del Instituto para el Estudio de la Guerra, debido a las contraofensivas ucranianas y restricciones tecnológicas impuestas por el Kremlin.
Por primera vez en dos años y medio, el ejército ruso no logró avances significativos en el frente de Ucrania durante marzo, según un análisis de datos del Instituto para el Estudio de la Guerra realizado por la Agence France-Presse. En total, las fuerzas rusas solo capturaron 23 km², mientras que en meses anteriores habían logrado avances mayores, como 319 km² en enero y 123 km² en febrero. Este estancamiento se atribuye a las contraofensivas ucranianas y a la prohibición rusa del uso de terminales Starlink en Ucrania, así como a las restricciones de acceso a la aplicación de mensajería Telegram, popular entre los rusos en el frente. Además, Rusia ha intensificado sus ataques diurnos, utilizando más de 500 drones y decenas de misiles en un reciente ataque que dejó 14 muertos en Ucrania. En el ámbito económico, los ataques ucranianos con drones han afectado los centros de exportación de petróleo en el Báltico, obligando a Rusia a buscar rutas alternativas para sus exportaciones. Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha instado a los legisladores a aprobar leyes clave para evitar una crisis de financiación y avanzar en las reformas necesarias para la adhesión a la UE, ya que Ucrania necesita 52 mil millones de dólares en financiamiento externo este año.