

El presidente del Gobierno español alertó en la cumbre de Johannesburgo que la acumulación desproporcionada de recursos compromete el crecimiento económico, erosiona las instituciones democráticas y alimenta la polarización social.
Pedro Sánchez intervino este sábado en la cumbre del G20 en Sudáfrica para lanzar una advertencia contundente sobre los riesgos globales derivados de la concentración extrema de riqueza. Durante su discurso, el mandatario español subrayó que la desigualdad económica representa una emergencia comparable a la crisis climática, con potenciales consecuencias devastadoras para la estabilidad internacional.
Según explicó Sánchez, un reciente informe de expertos españoles reveló que los recortes en la ayuda oficial al desarrollo podrían provocar la muerte de 22 millones de personas antes de 2033. Esta cifra ilustra la gravedad de la situación actual y la necesidad de abordar estructuralmente los desequilibrios económicos globales.
El presidente defendió la importancia de establecer un sistema fiscal internacional justo, capaz de adaptarse a los desafíos del siglo XXI. Rechazó categóricamente el uso de aranceles como herramienta económica, calificándolos como 'barreras' que únicamente conducen a la 'derrota colectiva' y obstaculizan el crecimiento mundial.
En su intervención, Sánchez también destacó la importancia del multilateralismo y la paz como condiciones fundamentales para cualquier modelo de desarrollo sostenible. Hizo un llamamiento expreso a defender los principios de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente en conflictos como los de Ucrania y Palestina, enfatizando la necesidad de respetar la soberanía, independencia e integridad territorial de los países.
El líder español situó la lucha contra la desigualdad en el centro de la agenda internacional, advirtiendo que la concentración extrema de riqueza no solo compromete el crecimiento económico, sino que también socava las instituciones democráticas y alimenta la polarización política y social.
Sánchez concluyó su discurso reafirmando el compromiso de España de trabajar con los países del G20 para reforzar la cooperación internacional, proteger a los más vulnerables y garantizar un desarrollo inclusivo que no deje a nadie atrás.