Silencio será proyectada el 22 de abril de 2026 en el marco de una serie especial dedicada a Martin Scorsese, según informó el Festival Internacional de Cine de Seattle. La película, que el propio director eligió personalmente para esta serie, representa uno de sus proyectos más personales y complejos, según The Guardian.
La trama se desarrolla en 1640, cuando los sacerdotes jesuitas Sebastião Rodrigues, interpretado por Andrew Garfield, y Francisco Garupe, interpretado por Adam Driver, llegan a Japón en busca de su mentor Cristóvão Ferreira, interpretado por Liam Neeson. Allí, Rodrigues es testigo de cómo los cristianos japoneses, conocidos históricamente como kirishitans, deben practicar su fe en secreto porque su religión es considerada herejía en el Japón del período Edo, según The Guardian.
La película tardó casi 30 años en realizarse desde su concepción inicial, según The Guardian. Scorsese basó el filme en la novela del escritor japonés Shūsaku Endō, que ha sido adaptada al cine en tres ocasiones. La primera fue una película japonesa de 1971 coescrita por el propio Endō, que se proyectó en el Festival de Cannes. La segunda, una adaptación portuguesa titulada Los Ojos de Asia, fue nominada al Leopardo de Oro, el máximo galardón del Festival de Cine de Locarno, en 1996, según The Guardian.
El Festival Internacional de Cine de Seattle describe Silencio como un thriller espiritual y una meditación sobre el pensamiento cristiano y budista. La proyección del 22 de abril de 2026 forma parte de una serie especial sobre Scorsese, para la cual no son válidos los pases anuales del festival, según informó el sitio web del evento.
La película aborda la persecución religiosa en Japón durante el siglo XVII, cuando los gobernantes japoneses suprimían y perseguían a los creyentes cristianos, de manera similar a como los gobernantes romanos persiguieron a Jesús y sus seguidores, según el Festival Internacional de Cine de Seattle. Los sacerdotes protagonistas enfrentan dilemas morales donde las decisiones opuestas pueden poner en riesgo el cuerpo o el alma, ya que algunos creyentes fingen renunciar a su fe para sobrevivir.
En la trama, Rodrigues observa cómo los cristianos japoneses arriesgan sus vidas por una versión distorsionada de las enseñanzas de la iglesia y comienza a dudar tanto de la fe de ellos como de la suya propia, según The Guardian. El sacerdote se compara con los primeros cristianos en las catacumbas de la antigua Roma mientras ofrece misas y bautismos clandestinos durante la noche.
Un elemento central de la película es el ritual del fumi-e, una placa de metal grabada con imágenes cristianas sobre la cual los funcionarios japoneses obligaban a los cristianos a pisar para renunciar a su fe. El intérprete del protagonista, interpretado por Tadanobu Asano, describe este acto como una mera formalidad, planteando la pregunta de si pisotear el símbolo constituye realmente una profanación, según The Guardian.
El reparto incluye actuaciones destacadas de actores japoneses. Yoshi Oida interpreta a Ichizo, el anciano líder de la iglesia secreta de una aldea, con elegancia y ternura. Oida también apareció en la adaptación portuguesa de 1996, según The Guardian. El reconocido cineasta de culto Shinya Tsukamoto ofrece una interpretación poderosa como Mokichi, un mártir sincero y humilde. Issey Ogata, actor conocido por sus papeles cómicos, interpreta al inquisidor Inoue con magnetismo amenazante, según The Guardian.
Liam Neeson ofrece lo que The Guardian describe como una de las mejores actuaciones de su carrera, capturando la desgarradora fatiga espiritual de Ferreira. En la película, Ferreira señala al sol y declara que la idea japonesa de lo divino es el mundo natural, según The Guardian. El inquisidor Inoue argumenta que Japón debe prohibir el cristianismo para resistir el colonialismo occidental, planteando la cuestión de si la brutal persecución de cristianos está justificada cuando el cristianismo llegó a Japón acompañado de armas, según The Guardian.
Scorsese trabajó con el director de fotografía Rodrigo Prieto para crear tomas cenitales y de seguimiento que evocan la mirada vigilante de Dios. Sin embargo, cuando se enmarcan contra montañas imponentes y olas rompientes, estas imágenes cuestionan la presencia divina en la costa rural del suroeste de Japón, según The Guardian. La película alterna de manera inconsistente entre la contemplación silenciosa y el movimiento impulsado por la trama, reflejando las dudas de sus personajes.
El título de la película hace referencia al silencio de Dios. A pesar de rezar incesantemente, Rodrigues no recibe respuesta de Dios, según The Guardian. Incluso la naturaleza parece estar en contra de la fe de los personajes: las olas rompientes y las cigarras intensifican el silencio divino bajo el trueno rodante de la temporada de lluvias.
Scorsese considera su don para el cine como un llamado divino, su manera de manifestar la gracia de la empatía y el amor, según el Festival Internacional de Cine de Seattle. El director proyectó Silencio por primera vez en Roma para el Papa Francisco y 300 sacerdotes jesuitas. Su Santidad había leído la novela de Endō y expresó la esperanza de que la película diera mucho fruto, según el Festival Internacional de Cine de Seattle.
La película tiene una duración de 161 minutos y fue producida por Jay Cocks, Martin Scorsese y Shūsaku Endō, con guion de Vittorio Cecchi Gori, Barbara De Fina, Randall Emmett y David Lee. La edición estuvo a cargo de Thelma Schoonmaker, colaboradora habitual de Scorsese, según el Festival Internacional de Cine de Seattle.
A pesar de ser una de las obras más complejas de Scorsese, que discute la espiritualidad con notable fervor, Silencio se ha desvanecido en el trasfondo de su aclamada obra, según The Guardian. La película está disponible para transmisión en Stan en Australia y para alquiler en Australia, Reino Unido y Estados Unidos, según The Guardian.



