Solo el 11% de los europeos considera a Estados Unidos un aliado, mínimo histórico
La confianza europea en Estados Unidos se ha desplomado a niveles sin precedentes, con apenas el 11% de los ciudadanos considerando al país norteamericano como un aliado, según una encuesta del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores publicada este miércoles. La cifra representa una caída dramática desde el 22% registrado en noviembre de 2024, cuando Donald Trump ganó las elecciones presidenciales, y refleja el deterioro acelerado de las relaciones transatlánticas durante el segundo mandato del presidente estadounidense.
La encuesta del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR, por sus siglas en inglés), realizada en mayo de 2026 en 15 países europeos, revela un colapso histórico en la percepción europea sobre Estados Unidos como socio estratégico. Hace seis meses, el 16% de los encuestados consideraba a Estados Unidos un aliado, según el ECFR. La caída de 11 puntos porcentuales en apenas medio año marca el deterioro más rápido registrado en la relación transatlántica.
El sondeo muestra que los europeos "abrazan la autosuficiencia y tienen una visión clara sobre Donald Trump", aunque no esperan que la relación colapse completamente bajo el peso de los desafíos actuales, según el ECFR. Una mayoría de los encuestados afirmó que no cree que Estados Unidos acudiría en defensa de Europa si el continente fuera atacado.
La encuesta fue publicada antes de las cumbres del Grupo de los Siete (G7) y la OTAN que se celebrarán en las próximas semanas, según el ECFR.
**Causas del deterioro de la confianza**
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha impuesto aranceles a las naciones europeas, amenazado con retirarse de la OTAN debido a lo que considera un apoyo insuficiente a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y un gasto inadecuado en defensa, según la encuesta del ECFR.
Trump también ha insistido en que quiere tomar el control de Groenlandia, que forma parte de Dinamarca, un miembro de la OTAN y la Unión Europea, según el ECFR.
En el Foro Económico Mundial en Davos, que se celebró en el punto álgido de las amenazas de Trump sobre Groenlandia, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que la ruptura de los lazos con Estados Unidos demostraba la "necesidad de construir una nueva forma de independencia europea", según el ECFR.
Una mayoría de los encuestados en cada país estudiado —excepto Bulgaria— afirmó creer que las relaciones transatlánticas mejorarían una vez que Trump deje el cargo, según el ECFR.
**Posición europea sobre Ucrania**
El presidente estadounidense también ha parecido culpar repetidamente a Ucrania por la invasión de Rusia y ha buscado lazos más estrechos con el presidente ruso Vladimir Putin, según el ECFR.
La encuesta encontró que una mayoría de los europeos apoya a Ucrania pero se muestra cautelosa respecto a su adhesión a la Unión Europea por ahora y sobre el despliegue de tropas para luchar en su guerra de defensa contra Rusia, según el ECFR.
En materia energética, la mayoría de los encuestados reconoció que el continente enfrenta una crisis energética, pero "permanecen sólidamente opuestos a las importaciones de combustibles fósiles rusos", según la encuesta del ECFR.
**Impulso hacia la autonomía estratégica europea**
Comparado con el año pasado, los europeos tenían un 4% más de probabilidades de estar a favor de aumentar el gasto en defensa, según el ECFR.
Casi la mitad (47%) de los encuestados dijo que respaldaría el endeudamiento colectivo de la Unión Europea para financiar proyectos de defensa, según el ECFR.
Los encuestados apoyan reducir la dependencia de Europa del armamento estadounidense en favor del hardware militar europeo, según el ECFR.
**Metodología del estudio**
La encuesta, realizada en mayo de 2026, consultó a adultos en Austria, Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, España, Suecia, Suiza y Reino Unido, según el ECFR.
**Implicaciones para el futuro de la alianza transatlántica**
Los hallazgos de la encuesta demuestran que la confianza de Europa en Estados Unidos —históricamente el respaldo más firme del continente y su socio en defensa y seguridad— se ha desplomado en los últimos años, particularmente desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, según el ECFR.
El momento de la publicación del estudio, justo antes de las cumbres del G7 y la OTAN, subraya la urgencia con la que los líderes europeos buscan redefinir su posición estratégica frente a un aliado tradicionalmente indispensable pero cada vez más impredecible. La combinación de amenazas arancelarias, cuestionamientos sobre la integridad territorial de países miembros de la OTAN como Dinamarca, y la ambigüedad estadounidense respecto a la defensa colectiva europea ha acelerado el debate sobre la autonomía estratégica del continente.
El apoyo mayoritario al endeudamiento colectivo para defensa y la preferencia por armamento europeo señalan un cambio estructural en la mentalidad del continente, que durante décadas dependió del paraguas de seguridad estadounidense. Sin embargo, la cautela europea respecto al despliegue de tropas en Ucrania y la adhesión inmediata de ese país a la Unión Europea revela las limitaciones prácticas de esta nueva postura de autosuficiencia, especialmente ante la amenaza rusa que continúa en las fronteras orientales de Europa.
La expectativa mayoritaria de que las relaciones mejorarán tras la salida de Trump del cargo sugiere que los europeos ven el deterioro actual como vinculado a la figura presidencial específica más que a un cambio permanente en la política exterior estadounidense. No obstante, el daño a la confianza mutua puede tener efectos duraderos en la arquitectura de seguridad occidental, independientemente de quién ocupe la Casa Blanca en el futuro.

