Salud

Sri Lanka despliega drones militares contra su peor brote de dengue en casi una década

Sri Lanka enfrenta su peor epidemia de dengue en casi diez años, con 56 muertes y más de 77.000 infectados en 2026, cifra que ha obligado al gobierno a desplegar drones militares para identificar criaderos de mosquitos en azoteas y otras zonas de estancamiento de agua. La enfermedad, transmitida por mosquitos Aedes, ha concentrado más de una cuarta parte de sus casos en julio, saturando hospitales y obligando a las autoridades a aconsejar a pacientes con síntomas leves que se recuperen en casa.

SALUD23 JUL 2026

El dengue es una enfermedad viral causada por el virus del dengue, transmitida a los humanos a través de la picadura de mosquitos Aedes infectados, según la BBC. Estos insectos se reproducen en agua estancada como cubos, jarrones y platos de macetas, siendo más activos durante las horas diurnas, especialmente después del amanecer y alrededor del atardecer.

La mayoría de las personas infectadas no desarrollan síntomas. Quienes sí los presentan experimentan fiebre alta, dolores de cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas y erupciones cutáneas que generalmente desaparecen en una o dos semanas. Sin embargo, en casos graves, el dengue puede causar hemorragias internas o la muerte.

Un factor crítico en la situación de Sri Lanka es que existen cuatro cepas distintas del virus del dengue. Según Kapila Kannangara, director de la Unidad de Control del Dengue de Sri Lanka, la inmunidad adquirida tras infectarse con una cepa no protege contra las otras. "Eso significa que alguien infectado por una cepa del virus podría contraer dengue nuevamente si es picado por un mosquito que porta otra cepa", explicó Kannangara a la BBC. "Esto podría significar que contraigan una infección aún más grave". Quienes se infectan por segunda vez corren mayor riesgo de dengue grave.

Las autoridades sanitarias de Sri Lanka atribuyen el aumento de infecciones a un ciclón que azotó la isla en diciembre pasado, dispersando escombros que se han convertido en nuevos criaderos de mosquitos. El gobierno ha asignado a las fuerzas militares la tarea de usar drones para escanear azoteas de viviendas, escuelas y sitios de construcción, mientras que la policía ha sido desplegada para realizar inspecciones físicas en los hogares.

Hasta ahora este mes se han eliminado casi 11.000 criaderos de mosquitos, mientras que más de 4.000 propiedades han sido multadas por albergar estos sitios, según la BBC. Aunque se han reportado infecciones en todo el país, tienden a concentrarse en áreas urbanas, particularmente en la capital, Colombo.

Los hospitales han añadido camas y extendido sus horarios de trabajo para hacer frente al brote. Kannangara señaló a la agencia Reuters que los trabajadores de salud pública están "al límite de su capacidad". "El número de pacientes es alto, y la gravedad de los casos es alta", afirmó, señalando que aproximadamente el 75% de los casos estaban vinculados a la cepa de dengue más virulenta.

Las limitaciones de capacidad han llevado a los médicos a aconsejar a pacientes con síntomas leves que descansen y se recuperen en casa. Las autoridades también están considerando una vacuna contra el dengue, pero expertos en salud han sugerido que sería difícil desarrollar tal vacuna dada la existencia de cuatro cepas distintas del virus.

No es la primera vez que Sri Lanka experimenta una epidemia de dengue. En 2017, la enfermedad causó 450 muertes en un año impulsado por lluvias monzónicas intensas.

A nivel mundial, el dengue es más común en climas tropicales y subtropicales, donde las temperaturas cálidas y la alta humedad permiten que los mosquitos Aedes prosperen. Se encuentran altas concentraciones de focos de dengue en Asia del Sur y Sudeste, América Latina y el Caribe.

Sin embargo, el aumento de temperaturas en todo el mundo ha permitido que estos mosquitos portadores de enfermedades se expandan hacia nuevas regiones como Europa y el Mediterráneo. Los monzones más húmedos y prolongados les dan más tiempo para reproducirse en los trópicos. Según la Organización Mundial de la Salud, la incidencia del dengue ha aumentado 30 veces en los últimos 50 años, categoría que la coloca entre las diez principales amenazas sanitarias globales. Casi la mitad de la población mundial ahora está en riesgo.

El número de casos reportados globalmente se disparó de alrededor de 500.000 en el año 2000 a 14,4 millones en 2024, según la BBC.

Como no existe una vacuna universal para el dengue, el tratamiento generalmente implica controlar el dolor con medicamentos como paracetamol. Los pacientes que desarrollan síntomas graves a menudo requieren monitoreo cuidadoso en el hospital, ya que las complicaciones pueden ser letales.

Para romper el ciclo de transmisión del dengue, se recomienda eliminar el agua estancada, como vaciar platos de macetas, voltear cubos sin usar y romper el suelo endurecido. Algunos gobiernos también utilizan Wolbachia, una bacteria que ocurre naturalmente y se encuentra en aproximadamente la mitad de todas las especies de insectos, para frenar la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos como el dengue. La bacteria dificulta que los insectos propaguen el virus, en lugar de matarlos.

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23 jul 2026
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El dengue es una enfermedad viral causada por el virus del dengue, transmitida a los humanos a través de la picadura de mosquitos Aedes infectados, según la BBC. Estos insectos se reproducen en agua estancada como cubos, jarrones y platos de macetas, siendo más activos durante las horas diurnas, especialmente después del amanecer y alrededor del atardecer.

La mayoría de las personas infectadas no desarrollan síntomas. Quienes sí los presentan experimentan fiebre alta, dolores de cabeza, dolores musculares y articulares, náuseas y erupciones cutáneas que generalmente desaparecen en una o dos semanas. Sin embargo, en casos graves, el dengue puede causar hemorragias internas o la muerte.

Un factor crítico en la situación de Sri Lanka es que existen cuatro cepas distintas del virus del dengue. Según Kapila Kannangara, director de la Unidad de Control del Dengue de Sri Lanka, la inmunidad adquirida tras infectarse con una cepa no protege contra las otras. "Eso significa que alguien infectado por una cepa del virus podría contraer dengue nuevamente si es picado por un mosquito que porta otra cepa", explicó Kannangara a la BBC. "Esto podría significar que contraigan una infección aún más grave". Quienes se infectan por segunda vez corren mayor riesgo de dengue grave.

Las autoridades sanitarias de Sri Lanka atribuyen el aumento de infecciones a un ciclón que azotó la isla en diciembre pasado, dispersando escombros que se han convertido en nuevos criaderos de mosquitos. El gobierno ha asignado a las fuerzas militares la tarea de usar drones para escanear azoteas de viviendas, escuelas y sitios de construcción, mientras que la policía ha sido desplegada para realizar inspecciones físicas en los hogares.

Hasta ahora este mes se han eliminado casi 11.000 criaderos de mosquitos, mientras que más de 4.000 propiedades han sido multadas por albergar estos sitios, según la BBC. Aunque se han reportado infecciones en todo el país, tienden a concentrarse en áreas urbanas, particularmente en la capital, Colombo.

Los hospitales han añadido camas y extendido sus horarios de trabajo para hacer frente al brote. Kannangara señaló a la agencia Reuters que los trabajadores de salud pública están "al límite de su capacidad". "El número de pacientes es alto, y la gravedad de los casos es alta", afirmó, señalando que aproximadamente el 75% de los casos estaban vinculados a la cepa de dengue más virulenta.

Las limitaciones de capacidad han llevado a los médicos a aconsejar a pacientes con síntomas leves que descansen y se recuperen en casa. Las autoridades también están considerando una vacuna contra el dengue, pero expertos en salud han sugerido que sería difícil desarrollar tal vacuna dada la existencia de cuatro cepas distintas del virus.

No es la primera vez que Sri Lanka experimenta una epidemia de dengue. En 2017, la enfermedad causó 450 muertes en un año impulsado por lluvias monzónicas intensas.

A nivel mundial, el dengue es más común en climas tropicales y subtropicales, donde las temperaturas cálidas y la alta humedad permiten que los mosquitos Aedes prosperen. Se encuentran altas concentraciones de focos de dengue en Asia del Sur y Sudeste, América Latina y el Caribe.

Sin embargo, el aumento de temperaturas en todo el mundo ha permitido que estos mosquitos portadores de enfermedades se expandan hacia nuevas regiones como Europa y el Mediterráneo. Los monzones más húmedos y prolongados les dan más tiempo para reproducirse en los trópicos. Según la Organización Mundial de la Salud, la incidencia del dengue ha aumentado 30 veces en los últimos 50 años, categoría que la coloca entre las diez principales amenazas sanitarias globales. Casi la mitad de la población mundial ahora está en riesgo.

El número de casos reportados globalmente se disparó de alrededor de 500.000 en el año 2000 a 14,4 millones en 2024, según la BBC.

Como no existe una vacuna universal para el dengue, el tratamiento generalmente implica controlar el dolor con medicamentos como paracetamol. Los pacientes que desarrollan síntomas graves a menudo requieren monitoreo cuidadoso en el hospital, ya que las complicaciones pueden ser letales.

Para romper el ciclo de transmisión del dengue, se recomienda eliminar el agua estancada, como vaciar platos de macetas, voltear cubos sin usar y romper el suelo endurecido. Algunos gobiernos también utilizan Wolbachia, una bacteria que ocurre naturalmente y se encuentra en aproximadamente la mitad de todas las especies de insectos, para frenar la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos como el dengue. La bacteria dificulta que los insectos propaguen el virus, en lugar de matarlos.

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