El Ministerio de Defensa de Sudáfrica anunció este viernes una investigación sobre la participación de buques de guerra iraníes en ejercicios navales frente a sus costas, después de que Estados Unidos acusara a las autoridades militares sudafricanas de ignorar órdenes del presidente Cyril Ramaphosa de limitar la participación de Irán a un estatus de observador.
La investigación fue anunciada por el Ministerio de Defensa sudafricano un día después de que la embajada estadounidense en Pretoria criticara duramente a Sudáfrica por permitir la participación activa de Irán en los ejercicios navales denominados "Peace Resolve" (Resolución de Paz), que comenzaron el pasado viernes cerca de Ciudad del Cabo.
Según informes de medios sudafricanos citados por la embajada estadounidense, el Ministerio de Defensa y las Fuerzas de Defensa Nacional de Sudáfrica (SANDF) habrían desobedecido instrucciones directas del presidente Ramaphosa para que los buques iraníes participaran únicamente como observadores en las maniobras.
"Sudáfrica no puede dar lecciones al mundo sobre 'justicia' mientras se acerca a Irán", señaló la embajada estadounidense en un comunicado publicado en sus redes sociales, según la BBC. La declaración calificó de "inconcebible" que Sudáfrica recibiera a fuerzas de seguridad iraníes "mientras disparan, encarcelan y torturan a ciudadanos iraníes que participan en actividades políticas pacíficas por las que los sudafricanos lucharon tanto".
La embajada estadounidense también rechazó cualquier caracterización del acercamiento a Irán como una postura de neutralidad, afirmando que "permitir que las fuerzas iraníes operen en aguas sudafricanas o expresar solidaridad con Teherán no es 'no alineamiento': es elegir estar con un régimen que reprime brutalmente a su pueblo y participa en el terrorismo", según reportó TRT World.
En respuesta a estas acusaciones, el Ministerio de Defensa sudafricano indicó que la ministra Angie Motshekga "quiere dejar constancia" de que las instrucciones del presidente Ramaphosa fueron "claramente comunicadas a todas las partes interesadas, acordadas y para ser implementadas y respetadas como tales", según la BBC. La investigación buscará determinar si las instrucciones presidenciales fueron "tergiversadas y/o ignoradas", añadió el ministerio en su comunicado.
Las maniobras navales, que estaban programadas para finalizar este viernes, fueron lideradas por China y organizadas bajo el bloque BRICS de naciones en desarrollo. Sudáfrica, China y Rusia son miembros de larga data del bloque, mientras que Irán se unió en 2024, siendo estos ejercicios navales su primera participación militar con los BRICS, según informó la agencia Associated Press.
Las fuerzas armadas sudafricanas confirmaron que Irán envió dos buques de guerra para participar en los ejercicios, mientras que la AP reportó haber visto un tercer buque de guerra iraní anclado en un puerto en Simon's Town, cerca de Ciudad del Cabo, junto a buques chinos y rusos.
El grupo BRICS, que recientemente se ha expandido para incluir a Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), pasando a denominarse BRICS+, fue creado como un contrapeso al percibido dominio estadounidense y occidental de la economía global y las instituciones internacionales, y ha sido utilizado frecuentemente por China y Rusia como un foro para criticar a Occidente.
Las relaciones entre Washington y Pretoria han caído a su nivel más bajo en el último año debido a desacuerdos tanto en políticas exteriores como domésticas. El año pasado, el presidente estadounidense Donald Trump acusó a Sudáfrica del supuesto "genocidio" contra los afrikáners, descendientes de colonos blancos, y de la confiscación de sus tierras, acusaciones que el gobierno sudafricano ha negado rotundamente, según TRT World.
El profesor asociado de la Universidad de Witwatersrand, William Gumede, comentó a la BBC que la situación no es sorprendente: "Las protestas contra el régimen iraní están ocurriendo ahora mismo, organizaciones de derechos humanos aquí en Sudáfrica han estado pidiendo apoyo para los manifestantes. Estas son todas violaciones democráticas y abusos de derechos humanos y no hemos escuchado ni un murmullo del ANC (Congreso Nacional Africano). Esa es la ironía y la hipocresía, ha estado criticando a otros regímenes pero ha guardado silencio sobre lo que está sucediendo en Irán".
La crisis diplomática se produce en un momento de creciente tensión internacional, con protestas en curso en Irán que, según la organización de noticias con sede en EE.UU. Human Rights Activists News Agency, han dejado más de 2.600 muertos debido a la represión de las autoridades iraníes.
Hasta el momento, el presidente Ramaphosa no ha comentado públicamente sobre este asunto, y su portavoz no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de la Associated Press.