Las Fuerzas Armadas suecas interceptaron el miércoles 25 de febrero un dron que se dirigía hacia el portaviones francés Charles de Gaulle, atracado en el puerto de Malmö, cuando el dispositivo se encontraba a 10 kilómetros del buque insignia de la Marina francesa, según informó el Estado Mayor francés. Las autoridades suecas atribuyen el origen del dron probablemente a Rusia, con el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, señalando una fuerte conexión con un buque militar ruso presente en la zona durante el incidente.
Un dron fue detectado e interceptado por las Fuerzas Armadas suecas el miércoles mientras se aproximaba al portaviones francés Charles de Gaulle, que se encontraba atracado en el puerto de Malmö, en el suroeste de Suecia, según confirmó el Estado Mayor del Ejército de Francia. El dispositivo fue neutralizado cuando se hallaba a aproximadamente 10 kilómetros del portaviones, equivalente a unas siete millas náuticas, según declaró el coronel Guillaume Vernet, portavoz del Estado Mayor francés, a Radio France.
El ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, declaró a la televisión pública sueca SVT que "hay una fuerte conexión entre el buque militar ruso y este dron", señalando que el dispositivo procedía "probablemente de Rusia, ya que había un buque militar ruso en las inmediaciones en el momento de los hechos", según reportó Le Monde. Algunos medios franceses apuntan que el dron despegó de un barco ruso en la zona, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente.
Las Fuerzas Armadas suecas confirmaron a SVT que "uno de sus buques observó un dron sospechoso durante una patrulla" marítima en el estrecho de Öresund y que "se tomaron medidas para interceptarlo". La operación de neutralización se realizó mediante contramedidas electrónicas que interrumpieron la comunicación entre el dispositivo y su operador, provocando el mal funcionamiento de los sistemas de control de la aeronave. "Posteriormente, se perdió el contacto" con el dron, según el comunicado de las Fuerzas Armadas suecas. No está claro si el dispositivo regresó al buque ruso o cayó al mar tras ser interferido.
"El dispositivo sueco ha funcionado perfectamente y no ha interrumpido las operaciones a bordo", declaró el portavoz Vernet. El coronel explicó que el grupo aeronaval "está equipado con sus propios dispositivos de protección, pero cuando entra en aguas soberanas de un aliado, como es el caso, se somete a la protección del país anfitrión".
El Estado Mayor francés calificó la intervención de las fuerzas suecas como "robusta" y destacó su eficacia, sin que se produjera ninguna perturbación en el funcionamiento habitual del Charles de Gaulle, según informó a los medios franceses.
La prensa francesa reportó además que se produjo una fuga de carburante en el puerto, cerca del portaviones, cuyo origen se desconoce. Se ha abierto una investigación para determinar las causas de la fuga, aunque no se ha establecido conexión oficial con el incidente del dron.
El Charles de Gaulle, de propulsión nuclear, es el único portaviones de las Fuerzas Armadas francesas y uno de sus elementos de disuasión militar. Con capacidad para 30 aviones de combate, es una plataforma de ataque con pista para que los aviones de combate puedan despegar y aterrizar. Lo escoltan varias fragatas, francesas o aliadas, además de un buque de avituallamiento y un submarino de ataque, según las fuentes.
El portaviones llegó el miércoles a Suecia para hacer escala antes de participar en la misión LA FAYETTE 26, unas maniobras militares organizadas por Francia y varios países de la OTAN con el objetivo de prepararse ante un eventual conflicto de alta intensidad. Es la primera vez que el portaviones francés se encuentra en Suecia, según informó El País.
Estos ejercicios continuarán hasta mayo e incluyen operaciones en el mar Báltico, destinadas a disuadir las amenazas contra las infraestructuras submarinas, tras los cortes de cable que se atribuyen a la flota fantasma rusa. El buque también tiene previsto formar parte de otros ejercicios en la región organizados por Noruega, según El Confidencial.
El incidente se produce en un contexto de crecientes tensiones en la región del mar Báltico entre Rusia y la Alianza Atlántica. Los países europeos han expresado reiteradamente su preocupación por los sobrevuelos de drones observados sobre o cerca de lugares sensibles, como instalaciones militares o aeropuertos, y algunos líderes políticos han denunciado las operaciones rusas de guerra híbrida, según La Vanguardia.
Este suceso ocurrió tres meses después de que Francia detectara varios drones sobrevolando la base naval de Île Longue en Bretaña, que alberga los cuatro submarinos de propulsión nuclear del país, sin que afectara a infraestructuras militares sensibles. Fue la primera vez que drones sobrevolaron esta base naval desde que Rusia invadió Ucrania. La Fiscalía militar de Rennes abrió una investigación sobre aquel incidente.
El lunes 2 de marzo, el portaviones debe estar en Île Longue, donde el presidente francés, Emmanuel Macron, dará un discurso muy esperado sobre la doctrina de disuasión francesa en un contexto geopolítico cada vez más tenso, de rearme ante la amenaza rusa y en el que crecen las tensiones con Estados Unidos.
Francia es el único país de la Unión Europea que tiene arsenal nuclear, pues Reino Unido ya está fuera de la Unión. La disuasión asegura la protección de los "intereses vitales" de Francia desde 1964, con la presidencia del general Charles de Gaulle, y ha tenido una continuidad desde entonces. Ahora, el presidente francés quiere incidir en "la dimensión Europa" de esta disuasión. La idea es que los países de la Unión puedan beneficiarse de la protección del paraguas nuclear francés, ahora que no se puede contar con el de Estados Unidos, según fuentes del Elíseo.
Macron incidirá en que esta doctrina de disuasión consiste en recordar al enemigo que "el país es capaz de infligirle daños tan inaceptables que atacar sus intereses no tiene sentido", recuerdan fuentes del Elíseo. Francia tiene cuatro submarinos de propulsión nuclear y 300 cabezas atómicas, la mitad de lo que tuvo en la Guerra Fría y lejos del arsenal de Rusia o Estados Unidos. Estos navíos son capaces de portar hasta 16 misiles balísticos M51 y siempre hay uno con una patrulla vigilante en el mar.
Las ojivas nucleares francesas pueden dispararse en misiles balísticos lanzados desde los submarinos nucleares o en los aviones de combate Rafale. En 2025 se invirtieron 7.000 millones de euros y la disuasión nuclear representa el 13% del presupuesto de Defensa francés.
Varios oficiales militares y de inteligencia han advertido en las últimas semanas contra una reacción exagerada ante estos sucesos, observando que algunos sobrevuelos no han sido confirmados o no implicaron necesariamente operaciones de guerra híbrida. En algunos casos, donde los drones no fueron detectados por medios técnicos sino solo vistos por testigos, los investigadores no pudieron determinar definitivamente la veracidad de los sobrevuelos, según La Vanguardia.
El incidente del miércoles se produjo pocas horas después de que Polonia enviara aviones de combate durante la noche en respuesta a otra oleada de ataques rusos sobre Ucrania, lo que aumentó las tensiones entre Moscú y la OTAN, según informó Fox News.