La resistencia antimicrobiana, impulsada por la contaminación de ríos y suelos con antibióticos y otros fármacos, podría provocar 10 millones de muertes al año para 2050 y costar 412.000 millones de dólares anuales, según advierte la ONU. Un estudio reciente detectó productos farmacéuticos en más de 1.000 sitios fluviales en 104 países, revelando que los medicamentos excretados por humanos y animales están creando superbacterias capaces de resistir tratamientos convencionales.