El terremoto fue precedido por un sismo de menor intensidad con epicentro más alejado en el océano. Según el USGS, se registraron al menos cinco réplicas con magnitudes entre 5,1 y 6 grados.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum indicó que reportes preliminares no mostraban daños significativos. Sin embargo, la Secretaría de Marina de México recomendó no acercarse a las playas durante seis horas por riesgo de tsunami. El Servicio Meteorológico de Chiapas alertó sobre la posibilidad de olas de entre 0,3 y un metro en las costas de México y Guatemala.
En Tapachula, la principal ciudad de la frontera sur mexicana, el temblor comenzó de forma leve pero se intensificó progresivamente. Alejandra Mendoza, empleada administrativa de un hospital público de la ciudad, describió el evento a The Associated Press: "Estábamos arriba en el segundo piso cuando empezó a temblar, pensamos que iba a pasar pero de ahí se sintió más fuerte y bajamos todos, evacuamos ordenados al patio frontal".
En la localidad mexicana de Suchiate, ubicada junto al río que separa México de Guatemala, comenzaron de manera inmediata monitoreos de las zonas costeras por riesgo de tsunami, según informó su alcalde Elmer Vázquez Gallardo.
En la Ciudad de México, donde edificios de ciertas zonas crujieron y se movieron, la alerta sísmica no se activó. El gobierno explicó que "la energía radiada por el sismo durante los primeros segundos no superó los niveles de activación" del sistema de alerta temprana.
En Guatemala, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) no reportó daños inmediatos, aunque usuarios de redes sociales publicaron videos de algunos derrumbes, especialmente en rutas hacia el occidente del país. En la capital guatemalteca, varios edificios fueron evacuados por aproximadamente media hora. El Ministerio de Educación de Guatemala suspendió las clases presenciales en los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango, Suchitepéquez y Retalhuleu, todos cercanos al epicentro del sismo.
En Guatemala City, el terremoto asustó a los residentes por su duración. Muchas personas salieron a las calles en medio de la hora pico cuando comenzaba la jornada laboral.
La región es propensa a terremotos, muchos de los cuales pueden ser mortales. A principios de 2026, un fuerte terremoto sacudió el sur y centro de México, causando dos muertas. En 2017, un terremoto de magnitud 7,1 mató a cientos de personas en la Ciudad de México.


