Según reportes de la BBC y The Guardian, el incidente ocurrió en la madrugada del 24 de julio cuando aproximadamente 20 a 30 colonos israelíes armados ingresaron a la aldea de Tal con intención de atacar hogares palestinos. Walid Zidan, jefe del consejo de la aldea de Tal, declaró a la Agencia France-Presse que los colonos entraron alrededor de las 8:30 a.m. hora local. "Los aldeanos salieron a defender sus hogares y propiedades. Estallaron enfrentamientos y altercados físicos entre los residentes y los colonos", dijo Zidan.
Los relatos sobre la secuencia de eventos difieren significativamente entre las partes. Según testimonios palestinos recogidos por la BBC, residentes locales confrontaron a los colonos judíos que los atacaban, y un testigo presencial afirmó que los soldados israelíes llegaron posteriormente y comenzaron a disparar. Zidan indicó que "fueron los colonos quienes irrumpieron en la aldea, con la intención de matar, vandalizar e incendiar propiedades. Los soldados israelíes estaban presentes y junto con los colonos comenzaron a abrir fuego".
Por su parte, el Ejército de Defensa de Israel (IDF) sostuvo que respondió a reportes de un ataque contra civiles israelíes que realizaban una caminata no autorizada ni coordinada en el área. Según la versión militar, un guardia de seguridad de un puesto de colonos cercano fue al lugar y un palestino le arrebató su arma, utilizándola contra los israelíes. El IDF afirmó que "eliminó al terrorista que ejecutó el ataque terrorista".
Footage de video compartido por medios locales, aunque no verificado de forma independiente, muestra a un colono armado acercándose a varios hombres palestinos y empujándolos hacia atrás con su rifle. Posteriormente estalla un forcejeo y uno de los residentes palestinos intenta agarrar el arma. La escena se vuelve caótica con varios disparos audibles mientras el palestino aparentemente dispara el arma y las tropas responden.
El colono muerto fue identificado como Benayahu Mellet, de 32 años, guardia de seguridad del asentamiento israelí cercano Havat Gilad. El segundo israelí fallecido fue el Mayor Yuval Ezra, de 27 años, comandante de batería en un regimiento de artillería del IDF. Las circunstancias de su muerte permanecen sin aclarar.
Según el ministerio de salud palestino en Ramala, los cuatro palestinos muertos fueron asesinados por fuerzas israelíes. Todos eran primos de la misma familia, identificados como Farouk, Ibrahim, Jawad e Imran Ramadan. El jefe del comando central del ejército israelí, Mayor General Avi Bluth, confirmó que los cuatro palestinos murieron "en el intercambio de fuego".
Funcionarios palestinos reportaron que varios palestinos adicionales resultaron heridos en el incidente. Según The Guardian, al menos ocho palestinos más fueron hospitalizados, la mayoría con heridas de bala. El servicio de ambulancias israelí reportó que dos israelíes también resultaron heridos.
Tras el tiroteo inicial, se reportaron enfrentamientos violentos entre docenas de colonos armados y palestinos en otras aldeas cercanas en el norte de Cisjordania. En Farata, medios locales reportaron que un palestino fue disparado en la cabeza. Durante los ataques de represalia de colonos en pueblos vecinos, se reportó que colonos incendiaron casas y atacaron a residentes locales.
El IDF posteriormente anunció que había allanado un hospital en Nablus y "capturado a dos terroristas que participaron en el ataque de tiroteo" que habían acudido al hospital para recibir tratamiento. Un reportero de la Agencia France-Presse en el sitio, al suroeste de Nablus, reportó que se habían establecido bloqueos de carreteras y tropas estaban buscando sospechosos adicionales.
El Primer Ministro Benjamin Netanyahu convocó una reunión de emergencia con funcionarios de seguridad y refuerzos fueron enviados al área. Netanyahu y el Ministro de Defensa Israel Katz emitieron una declaración conjunta afirmando que "las fuerzas de seguridad deben tener libertad para actuar con toda la fuerza contra el terrorismo". Anunciaron que la casa del tirador palestino en Tal sería demolida y que se aceleraría la legalización de puestos de colonos no autorizados y el establecimiento de nuevos asentamientos.
Netanyahu también llamó a enviar más tropas a Cisjordania y a la confiscación de armas y revocación de permisos de trabajo en la aldea. Los puestos de colonos son asentamientos clandestinos, frecuentemente solo un grupo de caravanas instaladas en una colina. Son ilegales bajo la ley internacional y también bajo la ley israelí cuando se construyen sin aprobación oficial.
El IDF anunció que estaba preparando una operación militar "extensiva" en Cisjordania, con tropas rodeando la ciudad de Nablus e informes de fuerzas de seguridad ingresando al hospital para arrestar a los heridos en la violencia. El ejército dijo que planeaba capturar a "docenas de palestinos" involucrados en el incidente, al que trataba como un ataque terrorista.
Yair Golan, líder del Partido Demócratas de Israel y mayor general en reserva del IDF, describió la declaración conjunta de Netanyahu y Katz como "una clara intención de incendiar el área". El ministerio de relaciones exteriores palestino condenó lo que describió como una "masacre cometida por colonos en asociación con las fuerzas de ocupación en la aldea de Tal", afirmando que "la escalada del terrorismo de colonos es una consecuencia directa de la protección, respaldo político e impunidad total otorgados por el gobierno israelí y las fuerzas de ocupación".
El Ministro de Finanzas israelí de extrema derecha, Bezalel Smotrich, dijo que las aldeas de Tal, Iraq Burin y Beit Furik "necesitan verse exactamente como los campos de refugiados en Nablus y Tulkarm", refiriéndose a la campaña de demolición masiva que desplazó a decenas de miles en esas ciudades de Cisjordania el año pasado.
Itamar Ben-Gvir, Ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha de Netanyahu, dijo que las aldeas de "los asesinos" deben ser tratadas de la misma manera que Gaza. "Por cada judío asesinado, el enemigo debe sufrir la pérdida de tierra y hogares", afirmó. También llamó a que los pueblos de Cisjordania "sean tratados como Beit Hanoun en Gaza", que ha sido devastada en ataques aéreos, y exigió que Israel bombardee y bulldoce casas palestinas.
Este incidente ocurre en el contexto de una escalada significativa de ataques de colonos contra palestinos y sus propiedades en Cisjordania desde el inicio de la guerra de Gaza, desencadenada por el ataque liderado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. Según datos de la ONU citados por la BBC, desde octubre de 2023, 1.114 palestinos han sido asesinados en Cisjordania, la gran mayoría por el IDF. La ONU reporta que al menos 35 de estas muertes han involucrado ataques de colonos.
La ONU también reporta que 41 israelíes, incluyendo civiles y personal de seguridad, han sido asesinados en ataques palestinos u operaciones militares israelíes en Cisjordania desde el inicio de la guerra de Gaza. Según The Guardian, 230 palestinos fueron asesinados en Cisjordania por fuerzas israelíes y colonos en 2025.
Israel ha construido cientos de asentamientos que albergan a 700.000 judíos desde que ocupó Cisjordania y Jerusalén Oriental, territorio que los palestinos desean junto con Gaza para un futuro estado esperado, durante la guerra de Oriente Medio de 1967. Aproximadamente 3,3 millones de palestinos viven junto a ellos. Los asentamientos son ilegales bajo la ley internacional.
Los ministros de defensa y finanzas de Israel anunciaron recientemente planes para nuevos asentamientos ilegales en Gaza, y el comandante militar del país para la región ha descrito puestos de colonos violentos como sus "socios de seguridad". La violencia en Cisjordania se ha intensificado en días recientes, con colonos israelíes llamando a ataques para "borrar" a Tal.




