Tribunal nigeriano condena a muerte a cuatro hombres por ataque a iglesia católica que mató a 50 personas
Un tribunal federal en Nigeria sentenció a muerte a cuatro hombres por el ataque terrorista contra la iglesia católica San Francisco en Owo, estado de Ondo, que dejó al menos 50 muertos en junio de 2022. Los condenados también recibieron 20 años de prisión por pertenecer a un grupo terrorista, mientras un quinto acusado fue absuelto por falta de pruebas.
El juez Emeka Nwite del tribunal de Abuja dictó sentencia de muerte contra Idris Abdulmalik Omeiza, Al Qasim Idris, Jamiu Abdulmalik y Abdulhaleem Idris por su participación en el ataque del 5 de junio de 2022 contra la iglesia católica San Francisco en la localidad de Owo, estado de Ondo, según informó la BBC. Los cuatro hombres también fueron condenados a 20 años de prisión por pertenecer a un grupo terrorista.
El ataque ocurrió cuando la misa estaba terminando y dejó al menos 50 muertos, según ABC News, aunque la BBC reporta 41 víctimas fatales. Entre los fallecidos había niños, según ABC News. Decenas de personas resultaron heridas, sobrepasando la capacidad de los trabajadores hospitalarios.
El juez Nwite afirmó que la evidencia presentada contra los acusados "no fue sacudida ni contradicha durante el contrainterrogatorio", según la BBC. El magistrado ordenó una audiencia acelerada después de que el juicio de alto perfil comenzara en agosto de 2025.
En su sentencia, el juez declaró que la fiscalía había probado su caso más allá de toda duda razonable, presentando testigos que presenciaron el ataque, incluido uno que testificó haber reconocido a dos de los acusados como atacantes. "Por lo tanto, este tribunal encuentra a los acusados del primero al cuarto culpables de los nueve cargos", añadió Nwite, según la BBC.
Los nueve cargos incluían unirse a un grupo terrorista, planificar y llevar a cabo asesinatos, según la BBC.
Entre los testigos que declararon ante el tribunal se encontraba una mujer a quien le amputaron las piernas desde las rodillas y perdió su ojo izquierdo como resultado de la explosión de dinamita que detonaron los atacantes, según la BBC.
El fiscal Ayodeji Adedipe declaró: "Se ha hecho justicia, se ha hecho justicia a los fallecidos que fueron asesinados a sangre fría", según la BBC.
El abogado defensor de los hombres indicó que apelarán la sentencia, según la BBC.
Durante el juicio, los acusados afirmaron haber sido torturados, incluyendo ser colgados del techo, golpeados innumerables veces y sometidos a descargas eléctricas en sus genitales, según la BBC.
Un quinto acusado, Momoh Otuho Abubakar, fue liberado y absuelto por el tribunal debido a pruebas insuficientes en su contra, según la BBC. Abubakar estaba acusado de haber financiado el ataque, supuestamente recibiendo 800,000 nairas (440 libras esterlinas; 590 dólares) dos veces de otro sospechoso que sigue prófugo, y luego desembolsando los fondos a los atacantes.
Durante el contrainterrogatorio, Abubakar declaró que el dinero en su cuenta provenía de su negocio agrícola, así como de actividades de su sociedad cooperativa. Negó que los otros cuatro acusados fueran beneficiarios del dinero, según la BBC.
Los fiscales afirmaron que los acusados eran miembros del grupo militante Al Shabab y operaban desde una célula en el estado de Kogi, en el centro-norte de Nigeria, aproximadamente 200 kilómetros de la capital del país, según ABC News.
La ejecución de cualquier sentencia de muerte en Nigeria requiere el consentimiento presidencial. No ha habido ejecuciones en el país durante varios años, según la BBC.
Desde el ataque de Owo, Nigeria ha sido testigo de muchos más ataques contra iglesias en todo el país mientras continúa lidiando con una creciente inseguridad, según la BBC.
El día de Navidad, Estados Unidos atacó dos campamentos dirigidos por un grupo yihadista en el noroeste de Nigeria y amenazó con más ataques si continuaban las agresiones, según la BBC.
En abril, Nigeria condenó a más de 300 sospechosos de terrorismo en un juicio masivo que duró cuatro días, según ABC News.
Nigeria enfrenta una crisis de seguridad compleja, especialmente en el norte, donde una insurgencia ha persistido durante más de una década y donde grupos armados llevan a cabo secuestros por rescate, según ABC News.
Entre los grupos militantes islámicos más prominentes se encuentran Boko Haram y su facción escindida, que está afiliada al grupo Estado Islámico y se conoce como Provincia de África Occidental del Estado Islámico. También está el grupo Lakurawa vinculado al Estado Islámico que opera en comunidades en la parte noroeste del país que limita con la República de Níger, según ABC News.
Las afirmaciones de un genocidio contra los cristianos de Nigeria han estado circulando durante algún tiempo en círculos de derecha estadounidenses, pero las organizaciones que monitorean la violencia política en Nigeria afirman que la mayoría de las víctimas de los grupos yihadistas son musulmanes, según la BBC. El gobierno nigeriano también niega que los cristianos estén siendo perseguidos en el país, según la BBC.

