Trump dice que no le importa si colapsan las negociaciones de paz con Irán mientras ambos países intercambian ataques militares
El presidente estadounidense Donald Trump envió señales contradictorias el lunes sobre el estado de las conversaciones de paz con Irán, afirmando en una entrevista que no le importaría si las negociaciones colapsaran, para luego sugerir que las conversaciones continuaban a un ritmo acelerado. La incertidumbre se produce mientras Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques militares durante el fin de semana, con Washington realizando bombardeos contra instalaciones iraníes y Teherán respondiendo con misiles balísticos contra bases estadounidenses en Kuwait.
El presidente Donald Trump generó confusión el lunes sobre el futuro de las negociaciones de paz con Irán al hacer declaraciones contradictorias en el transcurso de pocas horas, según reportó CNBC y la plataforma Truth Social.
Cuando se le preguntó a Trump sobre la posibilidad de que Irán terminara las conversaciones, el mandatario dijo durante una entrevista telefónica con CNBC que los iraníes no le habían comunicado que detendrían las negociaciones, pero agregó que si las conversaciones terminaban, "realmente no me importa", señalando que el intercambio había "comenzado a volverse muy aburrido". "Si terminaron, terminaron", afirmó Trump durante la entrevista al mediodía.
Aproximadamente media hora después de que CNBC publicara la entrevista, Trump escribió en Truth Social que las conversaciones continuaban "a un ritmo acelerado", según la fuente. En una publicación separada, también dijo que había hablado con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y anunció que "no habrá tropas yendo a Beirut, y cualquier tropa que esté en camino ya ha sido devuelta".
Trump también afirmó que tuvo "una muy buena llamada con Hezbolá, y acordaron que todos los disparos cesarán, que Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel", según su publicación.
Irán no ha comentado sobre si las negociaciones se han reanudado. La agencia de noticias semioficial Tasnim, que tiene vínculos estrechos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, reportó el lunes que "el equipo negociador iraní suspenderá las conversaciones y el intercambio de textos a través de mediadores" debido a las acciones militares de Israel en Líbano, según la fuente. Funcionarios israelíes y el grupo militante respaldado por Irán, Hezbolá, se han acusado mutuamente repetidamente de romper el alto el fuego entre Israel y Líbano.
**Intercambio de ataques militares entre Washington y Teherán**
La incertidumbre sobre las conversaciones se produce en medio de un intercambio de fuego entre Irán y Estados Unidos en los últimos días. Estados Unidos dijo que llevó a cabo ataques de "autodefensa" contra Irán durante el fin de semana, mientras que Teherán el lunes dijo que había atacado una base aérea utilizada en el ataque, según la fuente.
El Comando Central de Estados Unidos informó el domingo por la noche que había realizado "ataques de autodefensa contra sitios de radar iraníes y de comando y control para drones" en Goruk, en el sur de Irán, y en la isla de Qeshm, según el comunicado.
Los ataques fueron "en respuesta a acciones agresivas iraníes que incluyeron el derribo de un dron estadounidense MQ-1 que operaba sobre aguas internacionales", según CENTCOM, que prometió continuar "protegiendo los activos e intereses estadounidenses en respuesta a la agresión iraní injustificada" durante el alto el fuego en curso, aunque cada vez más frágil.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán dijo el lunes por la mañana que había respondido a los ataques estadounidenses atacando "la base aérea desde la cual se originó el ataque, y los objetivos planificados fueron destruidos", según una declaración difundida por la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim.
Si bien Irán no especificó qué base aérea fue atacada, el ejército de Kuwait dijo que estaba enfrentando "ataques hostiles de misiles y drones" y que había activado sistemas de defensa aérea, según la fuente.
CENTCOM también confirmó que las fuerzas estadounidenses habían "interceptado exitosamente dos misiles balísticos iraníes dirigidos a fuerzas estadounidenses con base en Kuwait" y que ningún personal estadounidense había resultado herido.
Kuwait alberga varias instalaciones militares estadounidenses. Su base aérea Ali Al Salem, que aloja a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, fue atacada por Irán al principio de la guerra. Seis soldados estadounidenses murieron mientras estaban estacionados en Port Shuaiba, Kuwait, en marzo, según la fuente.
**Trump critica a opositores de las negociaciones**
En medio del último intercambio de fuego, Trump respondió a quienes aparentemente cuestionaban el ritmo de las conversaciones sobre el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Trump acusó a los demócratas y a algunos "republicanos aparentemente antipatrióticos" de "gorjear negativamente" en medio de las negociaciones, diciéndoles: "Simplemente siéntense y relájense. Todo saldrá bien al final, siempre lo hace", según la fuente.
**Impacto en los precios del petróleo y el gas**
Los precios del petróleo experimentaron un aumento el lunes por la mañana tras el renovado intercambio de ataques, según la fuente.
El precio del petróleo crudo Brent subió alrededor del 3% el lunes a 94,4 dólares por barril, desde poco más de 91,6 dólares por barril al cierre del viernes, según la fuente.
El costo del gas natural estadounidense también saltó brevemente a 3,39 dólares por MMBtu el lunes desde 3,27 dólares al cierre del viernes, según Trading Economics citado en la fuente.
El control continuo de Irán sobre el Estrecho de Ormuz, una vía fluvial crucial por la cual fluye alrededor de una quinta parte de la producción mundial de petróleo, ha trastornado la economía global, causando una gran inestabilidad en los precios de la energía en todo el mundo y llevando a los gobiernos a repensar su propia producción energética, según la fuente.
La Agencia Internacional de Energía ha descrito el cierre efectivo del Estrecho como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo, según la fuente.
En medio de la agitación continua en el Estrecho, la secretaria de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, ha advertido que el mundo está al borde de una "crisis alimentaria global" si no se reanuda rápidamente la navegación naval libre, según la fuente.
**Estado actual del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán**
Los desacuerdos clave, especialmente sobre las capacidades nucleares de Teherán y la gestión futura del Estrecho de Ormuz, han significado que ambas partes permanecen en un relativo punto muerto, según la fuente.
El alto el fuego es frágil "porque hay una comprensión que está surgiendo en ambos lados de que no van a obtener lo que quieren del acuerdo", dijo a TIME Andrew Gawthorpe, investigador principal del Foreign Policy Centre, según la fuente.
Durante una conferencia de prensa el lunes, Esmaeil Baghaei, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, afirmó que Estados Unidos "cambia continuamente sus puntos de vista y plantea demandas nuevas o contradictorias" y dijo que las conversaciones se están llevando a cabo en un contexto de "profunda sospecha y desconfianza", según la fuente.
Además de informar que Teherán estaba listo para detener las negociaciones con Estados Unidos debido a los continuos ataques israelíes en Líbano, Tasnim agregó que Teherán también consideraría un cierre completo del Estrecho de Ormuz, según la fuente.
Trump la semana pasada reafirmó la demanda de Estados Unidos de que el Estrecho se abra inmediatamente, sin peajes impuestos a los barcos en tránsito, y que Irán debe eliminar o detonar cualquier mina marina restante colocada a lo largo del paso vital, según la fuente.
"Desde la perspectiva de la política exterior estadounidense tradicional, el control de Irán sobre el Estrecho de Ormuz es absolutamente innegociable", dijo Gawthorpe a TIME, según la fuente.
Podría ser que Washington tenga que ceder en otros puntos, sugiere, como el alivio de las sanciones sobre Irán o el descongelamiento de activos iraníes, a cambio de que Teherán renuncie a la gestión del Estrecho, según la fuente.
Trump también ha reafirmado repetidamente la postura de Estados Unidos de que a Irán nunca se le puede permitir tener un arma nuclear, según la fuente.
Dijo que el "polvo nuclear" que queda de los ataques estadounidenses contra tres instalaciones nucleares iraníes clave el año pasado debe ser "desenterrado por Estados Unidos" y destruido, en estrecha coordinación y conjunción con la República Islámica de Irán y el Organismo Internacional de Energía Atómica, según la fuente.
"Otros elementos, de mucha menor importancia, han sido acordados", afirmó el presidente, según la fuente.
**Implicaciones y perspectivas futuras**
Las declaraciones contradictorias de Trump reflejan la complejidad y fragilidad de las negociaciones entre Washington y Teherán. El intercambio militar reciente demuestra que, a pesar de las conversaciones de paz, ambas naciones mantienen posturas militares activas y están dispuestas a responder con fuerza a acciones percibidas como agresivas.
La situación en el Estrecho de Ormuz continúa siendo el punto de mayor tensión, con implicaciones económicas globales significativas. El aumento del 3% en los precios del petróleo Brent evidencia la sensibilidad del mercado energético mundial a cualquier escalada en la región.
La advertencia de la secretaria de Relaciones Exteriores británica sobre una posible crisis alimentaria global subraya cómo el conflicto entre Estados Unidos e Irán trasciende lo militar y energético, amenazando la seguridad alimentaria mundial si la navegación libre no se restablece.
La participación de Kuwait como escenario de ataques iraníes contra fuerzas estadounidenses amplía geográficamente el conflicto y pone en riesgo a aliados regionales de Washington. La muerte de seis soldados estadounidenses en marzo en territorio kuwaití demuestra las consecuencias letales de esta confrontación.
La situación en Líbano, con Israel y Hezbolá acusándose mutuamente de violar el alto el fuego, añade otra capa de complejidad a las negociaciones, ya que Irán respalda al grupo militante libanés. El anuncio de Trump sobre su conversación con Hezbolá y la promesa de cesar los disparos requiere verificación independiente, dado que no ha sido confirmado por otras fuentes.
Los desacuerdos fundamentales sobre el programa nuclear iraní y el control del Estrecho de Ormuz sugieren que las negociaciones enfrentan obstáculos estructurales difíciles de superar. La desconfianza mutua expresada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní indica que ambas partes mantienen escepticismo sobre las intenciones del otro.
La capacidad de Trump para mantener el apoyo interno a las negociaciones también enfrenta desafíos, como evidencia su crítica a demócratas y algunos republicanos. El desarrollo de estas conversaciones dependerá de si Washington está dispuesto a hacer concesiones significativas en sanciones y activos congelados a cambio del control del Estrecho, y si Teherán está preparado para aceptar limitaciones permanentes a su programa nuclear y renunciar a su influencia sobre esta vía marítima estratégica.






