El presidente chino Xi Jinping recibió en Pekín al mandatario estadounidense Donald Trump y al ruso Vladímir Putin en dos cumbres consecutivas que marcan un proceso de estabilización entre las tres potencias. Aunque no constituyen un pacto estratégico, los encuentros revelan una convergencia táctica que reduce riesgos de confrontación económica pero amenaza el orden multilateral basado en reglas y derechos humanos, según análisis de El País.