Trump y Lula se reúnen en la Casa Blanca para discutir aranceles tras meses de tensión bilateral
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Trump y Lula se reúnen en la Casa Blanca para discutir aranceles tras meses de tensión bilateral

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvieron el jueves un encuentro a puerta cerrada en la Oficina Oval para abordar cuestiones comerciales y arancelarias, en un intento por normalizar las relaciones bilaterales después de meses de fricción. Aunque ambos mandatarios intercambiaron elogios públicos tras la reunión, la ausencia de una comparecencia conjunta ante la prensa sugiere que persisten desacuerdos importantes entre ambas naciones.

INTERNACIONAL8 MAY 2026

El presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva celebraron el jueves una reunión privada en la Casa Blanca centrada en comercio y aranceles, según confirmó Trump. El mandatario estadounidense publicó en Truth Social que el encuentro había sido "muy bueno" y calificó a Lula como "dinámico", mientras que el presidente brasileño afirmó haber salido "muy satisfecho" de la reunión, según reportó la BBC.

Trump señaló que "la reunión fue muy bien" y que "los representantes están programados para reunirse para discutir ciertos elementos clave", añadiendo que "se programarán reuniones adicionales en los próximos meses, según sea necesario", según múltiples fuentes.

La reunión, que se extendió durante aproximadamente tres horas según la BBC, marca un punto de inflexión en una relación bilateral que ha estado marcada por tensiones significativas. Sin embargo, la decisión de la Casa Blanca de no realizar una comparecencia conjunta en la Oficina Oval con Lula resultó reveladora, según expertos consultados por la BBC, a pesar de las afirmaciones de Trump sobre el éxito del encuentro.

Oliver Stuenkel, profesor asociado de relaciones internacionales en la Fundação Getulio Vargas en São Paulo, dijo a la BBC que la falta de una declaración conjunta durante o después de la reunión indica que "algunos desacuerdos permanecen sobre la mesa". No obstante, Stuenkel aclaró que esto no significa que el resultado del encuentro fuera negativo.

Dawisson Belém Lopes, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Federal de Minas Gerais, coincidió en que la recepción cordial dada a Lula indica una normalización de la relación bilateral después de meses de tensión. "Tendría cuidado de no exagerar o sobreinterpretar esta cancelación" de la comparecencia en la Oficina Oval, dijo Lopes a la BBC. "Lula es tratado como un interlocutor importante y respetable. Fue literalmente recibido con alfombra roja y fue allí para discutir asuntos de Estado, independientemente de los desacuerdos que puedan existir, y ciertamente existen, entre él y Trump", añadió.

Los dos gobiernos mantienen desacuerdos en temas clave como el crimen organizado, y Lula reconoció que están especialmente distanciados en materia comercial. "Él siempre piensa que cobramos demasiados impuestos", dijo Lula sobre las discusiones arancelarias con Trump, según la BBC. El presidente brasileño indicó que Brasil había propuesto un grupo de trabajo para negociar cualquier desacuerdo comercial en un plazo de 30 días. "Quien esté equivocado cederá. Si tenemos que ceder, lo haremos. Si usted tiene que ceder, entonces tendrá que ceder", afirmó.

El ministro de Finanzas de Brasil, Dario Durigan, declaró a la emisora estatal EBC antes del viaje que "el objetivo es proteger a la población de Brasil, priorizar al país y mantener un diálogo constructivo", según reportaron múltiples medios.

Las relaciones bilaterales han mostrado señales de mejora después de que Trump impusiera un arancel del 50% sobre los productos brasileños, una medida que vinculó al procesamiento del expresidente brasileño Jair Bolsonaro por su presunta participación en un complot golpista, según múltiples fuentes. Bolsonaro fue condenado el año pasado por intento de golpe de Estado y sentenciado a 27 años de prisión, según la BBC. Trump ha presionado a Lula para que retire los cargos contra Bolsonaro, según la misma fuente.

Trump y Lula comenzaron a reparar sus lazos en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, según múltiples fuentes. Ese encuentro fue seguido por su primera reunión privada en Malasia en octubre, junto con conversaciones telefónicas posteriores.

Washington y Brasilia también han enfrentado tensiones por la lucha contra el crimen organizado, la guerra de Estados Unidos en Irán y el riesgo de interferencia estadounidense en las elecciones de octubre en Brasil, según la BBC.

La seguridad sigue siendo un área clave de tensión. La administración Trump está considerando supuestamente designar a las facciones criminales más grandes de Brasil, el Comando Rojo y el Primer Comando de la Capital, como organizaciones terroristas extranjeras, según múltiples fuentes.

Lopes dijo a la BBC que cree que la reunión del jueves marcó un cambio en la estrategia de la Casa Blanca hacia Brasil después de meses de tensión y confrontaciones públicas. "Trump es muy experimental en la forma en que hace política en general, y política exterior en particular. Opera por ensayo y error, y en este caso específico ya intentó confrontar a Lula y Brasil", dijo Lopes. "No trajo ningún tipo de recompensa".

Según Lopes, Washington ha adoptado un enfoque más pragmático y menos ideológico hacia la relación bilateral desde septiembre, cuando los dos presidentes se reunieron en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. La reunión, celebrada "lejos de los reflectores", indicaría precisamente este cambio de tono, dijo. "Esta reunión señala la llegada de un nuevo momento en las relaciones bilaterales".

Stuenkel dijo a la BBC que cree que la duración de la reunión, alrededor de tres horas, puede indicar un esfuerzo por construir una relación personal entre Trump y Lula, especialmente importante en la era Trump. El gobierno brasileño no esperaba grandes concesiones inmediatas del presidente estadounidense de todos modos, dijo Stuenkel, especialmente en temas sensibles como la solicitud de Estados Unidos de que Brasil clasifique a ciertos grupos como organizaciones terroristas. "No era realista convencer a Trump de revertir todas las demandas".

La estrategia brasileña parece haber estado más enfocada en reducir el riesgo de nuevos puntos de fricción que en obtener una victoria diplomática inmediata. "Quizás no sea tan relevante ni tan inteligente buscar una gran victoria... sino simplemente reducir el riesgo" de que Estados Unidos avance hacia nuevos desacuerdos, dijo Stuenkel a la BBC.

En un "momento muy delicado en la relación bilateral", evitar cualquier tensión pública entre los dos líderes es una victoria, dijo Stuenkel a la BBC. Para Lopes, la proximidad de las elecciones en ambos países, Brasil y Estados Unidos, significa que hay interés político en ambos lados para evitar fricciones públicas.

Lula busca la reelección en octubre y querría "evitar temas espinosos y cualquier cosa que pueda usarse en su contra", dijo Lopes a la BBC, mientras que Trump enfrenta su propia presión interna antes de las elecciones de medio término en Estados Unidos en noviembre. "Es del interés de ambas partes no crear hechos políticos negativos y gestionar los principales puntos de contención", dijo Lopes.

Eso también puede ser la razón por la cual ciertos temas sensibles no fueron tratados directamente por los presidentes, dijo Lopes, especulando que los líderes evitaron temas considerados "insolubles desde el principio". "Trump ya no es un principiante en este punto, mucho menos Lula. Dado que son diplomáticos experimentados, jefes de Estado experimentados, intentan alejarse de obstáculos que son insuperables".

La reunión podría verse en última instancia como una victoria para Lula, evaluó Lopes, especialmente dada la asimetría de poder entre los dos países. "Estados Unidos es más importante para Brasil de lo que Brasil es para Estados Unidos", dijo. "Así que en este caso, si hubo un empate, es mejor para Brasil".

Trump generalmente disfruta de la oportunidad de reunirse con líderes extranjeros en la Casa Blanca, y a menudo convierte las visitas en largas conferencias de prensa informales, según la BBC. La decisión de la Casa Blanca el jueves de prescindir de una comparecencia conjunta en la Oficina Oval con Lula fue reveladora, dijeron expertos a la BBC.

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