Ucrania intensifica ataques contra buques rusos en el Mar de Azov, estrangulando suministros de combustible
Las fuerzas militares ucranianas han escalado significativamente sus operaciones contra la logística marítima rusa cerca de Crimea anexionada, atacando rutas de suministro marítimo tras semanas de golpes contra el corredor terrestre. Según el comandante de fuerzas de drones de Ucrania, Robert Brovdi, al menos 25 buques han sido alcanzados e incendiados en los últimos cuatro días en el Mar de Azov, con reportes ucranianos que elevan la cifra a 36 barcos golpeados, la mayoría pertenecientes a la "flota fantasma" rusa de petroleros comerciales. Los ataques representan un golpe directo a la capacidad naval rusa y a la garantía de Vladímir Putin de mantener suministros de combustible hacia la península ocupada.
Las operaciones ucranianas constituyen la última fase de lo que Ucrania ha denominado su "bloqueo logístico" autodeclarado, cuyo objetivo es asfixiar las rutas de suministro hacia y desde Crimea ocupada. El comandante Brovdi, también conocido como Magyar, documentó ataques diarios entre el 6 y el 9 de julio, con una intensidad particular en la noche del miércoles al jueves cuando se reportaron 12 tanques atacados en una sola operación.
La magnitud de estas pérdidas en tan corto período representa un daño significativo a la capacidad naval rusa. Según datos de satélite analizados por BBC Verify, el número de petroleros en el área del Mar de Azov se redujo considerablemente en los días posteriores al ataque a la terminal portuaria de Kerch realizado el mes anterior. Una imagen satelital capturada el miércoles mostró una gran columna de humo elevándose desde un buque aproximadamente a 4,2 kilómetros de la costa de Crimea, con datos de la NASA indicando que el fuego se había mantenido desde el 6 de julio.
Entre los buques identificados como atacados se encuentran los petroleros Venera-3, Sanar-1, Sanar-17, Klimena, Thetis, Alexey Savrasov y Penelopa, según información del jefe de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania. Además, el transbordador de pasajeros SKS One y un carguero a granel fueron atacados en el puerto de Kerch, con imágenes de los ataques publicadas en redes sociales.
El gobernador de la región rusa de Rostov, Yuri Slyusar, confirmó que dos petroleros vacíos fueron atacados el miércoles en la Bahía de Taganrog, en la esquina nororiental del Mar de Azov, aunque continuaban ardiendo el jueves. Brovdi indicó que dos tanques atacados anteriormente en la semana transportaban aproximadamente 7.000 toneladas de combustible cada uno desde el área de Taganrog hacia Crimea.
Los ataques no se limitan al Mar de Azov. El estado mayor general de Ucrania publicó video de un ataque con dron naval contra el petrolero sancionado Blue, con imágenes a bordo del vehículo no tripulado evadiendo fuego mientras se aproximaba al tanque. Aunque la ubicación exacta no pudo confirmarse independientemente, Ucrania afirmó que el incidente ocurrió cerca de Yalta, una ciudad resort del Mar Negro en Crimea ocupada.
Estos ataques marítimos coinciden con continuos golpes contra refinerías de petróleo rusas, que han causado escasez generalizada de combustible en todo el país, incluyendo Moscú y San Petersburgo. El presidente ucraniano Vladímir Zelenski ha argumentado que al atacar refinerías petroleras, Kyiv responde legítimamente a los ataques rusos y que los rusos deben "sentir que es su estado el que está librando la guerra". Zelenski destacó dos ataques adicionales contra depósitos de petróleo en las regiones de Tver y Stavropol, a cientos de kilómetros de la línea del frente, así como una terminal petrolera sin nombre en la región de Rostov, creída ser Yug Rusi, tierra adentro desde la Bahía de Taganrog.
El presidente estadounidense Donald Trump describió la estrategia de drones como una escalada cuando se reunió con Zelenski en la cumbre de la OTAN en Ankara el martes, pero señaló que "también es una escalada que puede ayudar a llevar a un fin". Sin embargo, es la escala de ataques con drones contra la logística marítima rusa la que parece haberse intensificado en días recientes.
Fuentes pro-guerra rusas no han cuestionado ni los detalles ni la autenticidad del video de los ataques. El canal de Telegram "Military Informant" se quejó de que la manera indefensa en que los petroleros viajaban se había convertido efectivamente en un "campo de tiro" para operadores de drones ucranianos, sin cobertura de la Flota del Mar Negro, que apenas puede defenderse actualmente. Mikhail Zvinchuk, autor del canal de Telegram "Rybar", señaló que la Flota del Mar Negro se ha "encerrado ahora en Novorossiysk".
El impacto logístico es severo. A finales de junio, Vladímir Putin estimó que las necesidades mensuales de combustible de Crimea ascienden a 70.000 toneladas y prometió asegurar suministros a la península aumentando entregas tanto por tierra como por mar. Los petroleros atacados en el Mar de Azov bien podrían haber transportado considerablemente más que esa cantidad.
La situación de suministros en Rusia es crítica. Hay racionamiento de combustible o escasez en más del 90% de las regiones rusas, y Rusia ha prohibido ahora las exportaciones de diésel. Se reportan colas en estaciones de servicio en las ciudades más grandes. En Crimea, las autoridades designadas por Rusia luchan por hacer frente a interrupciones en suministros de energía y transporte.
La estrategia ucraniana ha logrado comprometer tanto las rutas de suministro terrestre como las marítimas hacia la península. Ucrania ya había puesto en peligro los corredores de suministro terrestre de Rusia hacia Crimea, y ahora está atacando también sus rutas marítimas. El número exacto de buques golpeados permanece incierto, ya que algunos barcos pueden haber sido atacados más de una vez y no todos los golpes han sido confirmados independientemente. Sin embargo, la consistencia de los reportes y la falta de negación rusa sobre los detalles sugieren que los ataques han sido sustanciales y efectivos en interrumpir el flujo de suministros críticos hacia la península ocupada.






