Internacional

Uganda enfrenta crisis de hambre en el noreste con 16 muertes por sequía prolongada

Al menos 16 personas han muerto de hambre en las últimas semanas en la región de Karamoja, en el noreste de Uganda, debido a una sequía prolongada que ha destruido las cosechas principales. El gobierno ugandés reporta que miles de familias han quedado sin alimentos tras la ausencia de lluvia desde abril, cuando comienza la temporada de siembra, y busca aprobación del gabinete para comprar suministros adicionales para las zonas afectadas.

INTERNACIONAL11 JUL 2026

La región semiárida del noreste de Uganda enfrenta una catástrofe humanitaria mientras la sequía prolongada arrasa con los cultivos de subsistencia. Según el gobierno ugandés, la falta de precipitaciones desde abril ha dejado grandes extensiones de maíz, sorgo y soja completamente marchitas, destruyendo las esperanzas de una cosecha abundante que pudiera alimentar a las comunidades locales.

La Primera Ministra Robinah Nabbanja ha confirmado que miles de familias carecen de alimentos debido al período de sequía, y su oficina busca obtener la aprobación del gabinete para adquirir más suministros destinados a las áreas afectadas. El gobierno ha iniciado la distribución de ayuda alimentaria de emergencia, aunque las necesidades superan ampliamente los recursos disponibles.

Los expertos identifican múltiples factores que convergen para crear esta crisis recurrente. El cambio climático, las precipitaciones deficientes, la deforestación, el sobrepastoreo y las plagas de cultivos actúan conjuntamente, dejando a las comunidades cada vez más vulnerables al hambre. Esta combinación de factores naturales y antropogénicos ha transformado la región en un punto crítico de inseguridad alimentaria.

La historia de Karamoja refleja un patrón devastador. En 2022, más de 2.200 personas murieron de inanición y enfermedades relacionadas en el noreste de Uganda, según un informe de un organismo oficial de derechos humanos. Esa tragedia fue agravada por la respuesta política inadecuada: el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Henry Okello Oryem, calificó a los fallecidos de "idiotas", argumentando que Uganda tenía un clima favorable y tierras fértiles, por lo que la población debería poder cultivar alimentos para sí misma. Sus comentarios reflejaban una desconexión profunda con la realidad de las comunidades vulnerables.

Los expertos advierten que se requieren intervenciones estructurales para romper este ciclo de crisis. Demandan mejores sistemas de pronóstico climático, inversión en infraestructura de riego y desarrollo de cultivos resistentes a la sequía. Sin estas medidas, la región seguirá siendo susceptible a hambrunas recurrentes que cobran vidas y destruyen medios de vida.

La situación actual subraya la urgencia de abordar tanto los factores climáticos como las deficiencias en la planificación y respuesta gubernamental. La distribución de ayuda alimentaria de emergencia es necesaria pero insuficiente sin cambios en la gestión de recursos hídricos, la conservación ambiental y la diversificación agrícola.

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Al menos 16 personas han muerto de hambre en las últimas semanas en la región de Karamoja, en el noreste de Uganda, debido a una sequía prolongada que ha destruido las cosechas principales. El gobierno ugandés reporta que miles de familias han quedado sin alimentos tras la ausencia de lluvia desde abril, cuando comienza la temporada de siembra, y busca aprobación del gabinete para comprar suministros adicionales para las zonas afectadas.

11 jul 2026
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La región semiárida del noreste de Uganda enfrenta una catástrofe humanitaria mientras la sequía prolongada arrasa con los cultivos de subsistencia. Según el gobierno ugandés, la falta de precipitaciones desde abril ha dejado grandes extensiones de maíz, sorgo y soja completamente marchitas, destruyendo las esperanzas de una cosecha abundante que pudiera alimentar a las comunidades locales.

La Primera Ministra Robinah Nabbanja ha confirmado que miles de familias carecen de alimentos debido al período de sequía, y su oficina busca obtener la aprobación del gabinete para adquirir más suministros destinados a las áreas afectadas. El gobierno ha iniciado la distribución de ayuda alimentaria de emergencia, aunque las necesidades superan ampliamente los recursos disponibles.

Los expertos identifican múltiples factores que convergen para crear esta crisis recurrente. El cambio climático, las precipitaciones deficientes, la deforestación, el sobrepastoreo y las plagas de cultivos actúan conjuntamente, dejando a las comunidades cada vez más vulnerables al hambre. Esta combinación de factores naturales y antropogénicos ha transformado la región en un punto crítico de inseguridad alimentaria.

La historia de Karamoja refleja un patrón devastador. En 2022, más de 2.200 personas murieron de inanición y enfermedades relacionadas en el noreste de Uganda, según un informe de un organismo oficial de derechos humanos. Esa tragedia fue agravada por la respuesta política inadecuada: el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Henry Okello Oryem, calificó a los fallecidos de "idiotas", argumentando que Uganda tenía un clima favorable y tierras fértiles, por lo que la población debería poder cultivar alimentos para sí misma. Sus comentarios reflejaban una desconexión profunda con la realidad de las comunidades vulnerables.

Los expertos advierten que se requieren intervenciones estructurales para romper este ciclo de crisis. Demandan mejores sistemas de pronóstico climático, inversión en infraestructura de riego y desarrollo de cultivos resistentes a la sequía. Sin estas medidas, la región seguirá siendo susceptible a hambrunas recurrentes que cobran vidas y destruyen medios de vida.

La situación actual subraya la urgencia de abordar tanto los factores climáticos como las deficiencias en la planificación y respuesta gubernamental. La distribución de ayuda alimentaria de emergencia es necesaria pero insuficiente sin cambios en la gestión de recursos hídricos, la conservación ambiental y la diversificación agrícola.

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