Venezuela busca recuperar 31 toneladas de oro en el Banco de Inglaterra para reconstrucción tras terremotos
Venezuela intenta acceder a 31 toneladas de oro valoradas en aproximadamente 4.000 millones de dólares que mantiene depositadas en el Banco de Inglaterra desde 2008, con el objetivo de financiar la reconstrucción tras los devastadores terremotos gemelos del mes pasado que causaron miles de muertes y un impacto económico equivalente al 6% del producto interno bruto del país, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. El acceso a estos fondos ha estado bloqueado durante años en medio de una disputa legal que se intensificó cuando Reino Unido, Estados Unidos y otras naciones rechazaron reconocer la victoria electoral de Nicolás Maduro en las controvertidas elecciones presidenciales de 2018.
La situación de Venezuela con su oro depositado en Londres representa un caso sin precedentes de cómo las disputas políticas internacionales pueden paralizar recursos financieros críticos en momentos de crisis humanitaria. El Banco de Inglaterra, que alberga uno de los mayores y más seguros depósitos de oro del mundo con aproximadamente 400.000 lingotes de oro, incluyendo reservas de decenas de naciones, congeló las reservas venezolanas tras la decisión del gobierno británico de no reconocer a Maduro como ganador legítimo de las elecciones de 2018.
Desde entonces, el caso ha sido objeto de un prolongado litigio legal que ha mantenido los fondos fuera del alcance de Caracas. Sin embargo, la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026 y su posterior encarcelamiento en Nueva York ha abierto una nueva ventana de oportunidad para el gobierno venezolano. Delcy Rodríguez, quien fue designada presidenta interina tras la caída de Maduro, ha iniciado una estrategia diplomática para recuperar el oro.
Rodríguez ha adoptado un enfoque conciliador con Washington, abriendo el sector petrolero venezolano a inversiones estadounidenses, liberando algunos prisioneros políticos y alineando su gobierno con proyectos regionales estadounidenses. En este contexto, ha dirigido sus esfuerzos hacia el Reino Unido, declarando en televisión estatal este mes que "ese oro pertenece a nuestro pueblo y debe utilizarse para abordar las terribles y trágicas consecuencias de este doble terremoto". Rodríguez añadió que "Venezuela tiene los recursos para recuperarse, para volver a ponerse de pie".
La presidenta interina incluso escribió una carta al Rey Carlos III solicitando la liberación del oro para esfuerzos de reconstrucción, aunque como monarca constitucional, el rey no interviene en disputas políticas. El valor actual del oro depositado se estima en aproximadamente 4.000 millones de dólares, aunque existe incertidumbre sobre qué porcentaje representa del total de reservas de oro de Venezuela. Hace aproximadamente 20 años, el país poseía alrededor de 300 toneladas de oro, pero esa cifra se considera significativamente menor en la actualidad. El Consejo Mundial del Oro ha estimado recientemente que Venezuela posee 161 toneladas de oro en total.
La posición del gobierno británico sobre la liberación del oro permanece incierta. Yvette Cooper, quien era secretaria de Relaciones Exteriores del Reino Unido en los días posteriores a la caída de Maduro, declaró que el Reino Unido aún no reconocía al gobierno venezolano. Cuando un legislador británico le preguntó específicamente sobre la liberación del oro, Cooper respondió que "el Banco de Inglaterra debe tomar decisiones de forma independiente, pero nuestros principios se centran en mantener y promover la estabilidad y la transición hacia la democracia".
Sin embargo, Cooper ha sido reemplazada como ministra de Relaciones Exteriores tras el nombramiento esta semana de un nuevo primer ministro británico, Andy Burnham. Su sucesor, Ed Miliband, aún no ha definido su posición sobre el asunto del oro venezolano, lo que genera incertidumbre sobre si habrá un cambio en la política británica respecto a este tema.
A pesar de estos obstáculos, Rodríguez ha logrado algunos avances diplomáticos que podrían fortalecer su posición. Recientemente, Venezuela terminó un congelamiento de siete años en sus relaciones con el Fondo Monetario Internacional, lo que permitió al país asegurar 346 millones de dólares de sus propios recursos de reserva este mes para financiar esfuerzos de reconstrucción. Este movimiento demuestra que la nueva administración venezolana está logrando reintegración en instituciones financieras internacionales, lo que podría sentar precedentes para futuras negociaciones sobre el oro.
El Banco de Inglaterra y el Banco Central de Venezuela no han respondido a las consultas sobre el estado actual de la disputa del oro. La situación permanece en un estado de limbo legal y diplomático, con el destino de los fondos dependiendo de decisiones que trascienden consideraciones puramente financieras para entrar en el terreno de la política internacional, el reconocimiento diplomático y las relaciones bilaterales entre Venezuela y Reino Unido.






