Venus Aerospace recauda 90 millones de dólares para desarrollar motor de cohete de detonación rotativa
La empresa estadounidense Venus Aerospace anunció hoy una ronda de financiación Serie B de 90 millones de dólares para desarrollar su Motor de Cohete de Detonación Rotativa (RDRE, por sus siglas en inglés), una tecnología que promete revolucionar la propulsión espacial y militar. La compañía, fundada en 2020 para desarrollar jets hipersónicos de pasajeros, cambió su enfoque hacia armamento hipersónico y vehículos espaciales de alta velocidad tras demostrar exitosamente el motor en mayo de 2025, según informó TechCrunch.
La ronda de financiación fue liderada por Mercury Fund y contó con la participación de Lockheed Martin Ventures, MESH, PEAK6, Draper Associates, Starboard Star Venture Capital y Green Sands Equity, según anunció Venus Aerospace.
El cambio de dirección de la compañía se produjo después de que el mundo empresarial y militar respondiera inesperadamente a su demostración de vuelo del año pasado. "Lo que sucedió cuando volamos en mayo pasado es que el mundo nos miró y dijo: 'Dios mío, tienen un RDRE funcional, ¿nos venderían uno?' Y eso no era lo que esperábamos", dijo Sassie Duggleby, directora ejecutiva de Venus Aerospace, a TechCrunch.
La empresa fue fundada en 2020 por el matrimonio formado por Duggleby como directora ejecutiva y Andrew Duggleby como director de tecnología, con la idea original de desarrollar jets hipersónicos de vuelo limpio para viajes de pasajeros. Sin embargo, ahora la compañía se centra en el desarrollo de armas hipersónicas, reemplazando los motores de cohetes sólidos que impulsan muchos misiles con su propio propulsor, y vehículos espaciales de alta velocidad que atraen al sector militar.
"Nuestra arquitectura de propulsión combina eficiencia, aceleración, reutilización y fabricabilidad de una manera que los clientes necesitan para misiones reales de defensa y espacio", dijo Andrew Duggleby en un comunicado. "Estamos enfocados en traducir el progreso técnico en sistemas confiables para uso operacional".
Los 90 millones de dólares recaudados tienen como objetivo posicionar a la empresa para financiar trabajos de prueba y desarrollo en diseños específicos de vehículos con clientes potenciales, según informó Venus Aerospace.
**Tecnología revolucionaria con décadas de historia**
El RDRE fue concebido a mediados del siglo XX como una forma teóricamente más eficiente de lanzar cohetes. En lugar de quemar propulsores en una cámara redonda, el motor crea una onda supersónica continua de combustión que rota a través de un canal circular. La idea prometía desperdiciar menos propulsor, pero la física compleja resultó difícil de entender y controlar, según explicó TechCrunch.
Esto ha cambiado en los últimos años con el advenimiento de la impresión 3D y mejores simulaciones. La primera prueba funcional tuvo lugar en 2020 en la Universidad de Florida Central. La NASA demostró un RDRE en tierra por primera vez en 2022, mientras que la agencia espacial japonesa JAXA disparó uno durante unos segundos en el espacio en 2021. La prueba de Venus en 2025 fue la primera vez que un RDRE lanzó un cohete en vuelo, según la fuente.
"Cuando comenzamos Venus por primera vez, toda la historia era que hay un nuevo tipo de motor de cohete, creemos que va a producir más calor y más empuje y ser más eficiente, pero creemos que sabemos cómo evitar que se derrita", dijo Sassie Duggleby. "Eso ha sido gran parte de nuestro trabajo durante los últimos cuatro años: cómo evitamos que este motor se derrita, y lo hemos resuelto".
**Desafíos técnicos pendientes**
Este año, la compañía recibió una subvención de la Comisión Espacial de Texas para construir un nuevo banco de pruebas más grande. Esto será clave para Venus: el tiempo más largo que ha encendido su motor durante 600 pruebas es de 32 segundos, pero probablemente necesitará arder durante al menos seis a 15 minutos para cumplir los objetivos de sus clientes, según informó TechCrunch.
La capacidad de mantener el motor funcionando durante períodos prolongados sin que se derrita representa uno de los principales desafíos técnicos que la empresa debe superar antes de poder comercializar la tecnología para aplicaciones militares y espaciales reales.
**Implicaciones para la defensa y el espacio**
El cambio de enfoque de Venus Aerospace hacia aplicaciones militares refleja el creciente interés del sector de defensa en tecnologías hipersónicas. Los motores de detonación rotativa ofrecen ventajas significativas sobre los motores de cohetes sólidos tradicionales utilizados en misiles, incluyendo mayor eficiencia de combustible, capacidad de aceleración variable, reutilización potencial y procesos de fabricación más simples.
La participación de Lockheed Martin Ventures en la ronda de financiación señala el interés de los principales contratistas de defensa en esta tecnología. La capacidad de producir sistemas de propulsión más eficientes y versátiles podría tener implicaciones significativas para el desarrollo de armas hipersónicas y vehículos espaciales militares en los próximos años.
El financiamiento permitirá a Venus Aerospace trabajar directamente con clientes potenciales en el diseño de vehículos específicos que utilicen su tecnología de motor, marcando la transición de la empresa de la investigación y desarrollo puro hacia la comercialización y producción de sistemas operacionales.


