Vicente Carrillo Fuentes, conocido como El Viceroy y último gran heredero del Cartel de Juárez, continúa negociando un pacto de culpabilidad con la Fiscalía de Estados Unidos, según confirmó este martes la Corte de Distrito del Este de Nueva York. La jueza federal Joan M. Azrack fijó una nueva audiencia para el 28 de julio de 2026 mientras avanzan las conversaciones entre la defensa del narcotraficante mexicano y los fiscales estadounidenses, según informaron medios mexicanos.
La defensa de Vicente Carrillo Fuentes y la Fiscalía solicitaron este martes más tiempo para concretar los últimos detalles del acuerdo de culpabilidad durante una audiencia en la Corte de Distrito del Este de Nueva York, según informaron medios mexicanos. La próxima vista judicial está programada para el 28 de julio, fecha en la que se espera conocer avances en las negociaciones.
La justicia estadounidense acusa a Carrillo Fuentes de siete delitos federales, todos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y asesinato, según las fuentes. Hasta ahora, el narcotraficante mexicano se ha declarado inocente de los cargos. De ser hallado culpable, enfrentaría una pena máxima de cadena perpetua.
Carrillo Fuentes, hermano del legendario narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, apodado El Señor de los Cielos, fue extraditado desde México a Estados Unidos en febrero de 2025 junto con Rafael Caro Quintero, según informó la agencia EFE. La extradición de ambos narcotraficantes se interpretó como una respuesta a las exigencias del presidente estadounidense Donald Trump de redoblar la lucha contra el narcotráfico.
En agosto del año pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos comunicó que finalmente no pediría la pena de muerte ni para Carrillo Fuentes ni para Caro Quintero, según las fuentes consultadas. Las negociaciones sobre un posible acuerdo de culpabilidad ya se habían dado a conocer el año pasado.
El Viceroy es un vestigio del liderazgo original del Cartel de Juárez, una de las primeras organizaciones del narcotráfico en México, según El País. Junto con su hermano Amado, establecieron contacto antes que muchos otros narcotraficantes con las mafias colombianas para cruzar cocaína al otro lado de la frontera. Esa incursión, entre finales de los ochenta y principios de los noventa, convirtió al corredor entre Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua, y El Paso, Texas, en el mayor punto de entrada de droga a Estados Unidos.
Vicente Carrillo Fuentes asumió el liderazgo de la organización criminal más temida en su época después de que su hermano Amado muriese en un quirófano de Ciudad de México en 1997 tras una fallida cirugía estética, según las fuentes. El Viceroy fue heredero de uno de los grupos del crimen organizado más poderosos a finales de la década de los noventa debido a sus vínculos con cárteles colombianos para el transporte de cocaína por vía aérea.
Los hermanos Carrillo Fuentes se granjearon respeto a través del terror, según El País. Ambos eran conocidos por sus métodos sanguinarios para amedrentar a sus rivales y refrendar su liderazgo en la región. También iniciaron una de las etapas más negras para las mujeres en México: Ciudad Juárez se convirtió en sinónimo de violencia machista y ganó fama mundial por la ola de feminicidios impunes que se disparó desde los noventa.
El Viceroy tejió un importante vínculo con el Cartel de Sinaloa, pero este llegó a su fin en 2004 después del conflicto familiar entre Vicente Carrillo y Joaquín El Chapo Guzmán, que marcó el inicio de una guerra entre ambas organizaciones y dejó decenas de muertos en estados como Sinaloa y Chihuahua, según informó Latinus.
Carrillo Fuentes fue detenido finalmente en 2014 en Torreón, Coahuila, en el norte de México, según El País. Se le dictó prisión un año después, pero en 2016 ganó un juicio de amparo para reponer desde cero el procedimiento que se le abrió. Finalmente se le dictó prisión en 2017. La sentencia firme se concretó en 2021, cuando un juez lo condenó a 28 años de cárcel por delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos contra la salud, operaciones con recursos de procedencia ilícita y acopio de armas de fuego.
Al momento de su detención, la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, conocida como DEA por sus siglas en inglés, ofrecía una recompensa de más de dos millones de dólares por su captura, según las fuentes. Durante su liderazgo al frente del Cartel de Juárez, fue responsable de introducir y distribuir cientos de toneladas de cocaína en Estados Unidos entre 1990 y 2014, según un informe de la agencia norteamericana de 2019.
Carrillo Fuentes formó parte del grupo de 29 narcotraficantes extraditados por México a Estados Unidos en febrero de 2025, según El País. Su caso representa uno de los procesos judiciales más significativos contra el narcotráfico mexicano en territorio estadounidense, dado su papel histórico en una de las organizaciones criminales más poderosas de finales del siglo XX.
La audiencia del 28 de julio será crucial para determinar si se concreta el acuerdo de culpabilidad que ambas partes han estado negociando durante más de un año. El resultado de estas negociaciones podría marcar un precedente en la forma en que Estados Unidos maneja los casos de narcotraficantes mexicanos de alto perfil extraditados bajo la presión de la administración Trump.