Vicepresidente estadounidense acusa a Israel de manipular la opinión pública para prolongar la guerra con Irán
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, acusó a miembros del gobierno israelí de intentar influir en la opinión pública estadounidense para prolongar indefinidamente la guerra con Irán, en una entrevista publicada el miércoles. Vance afirmó que existe una "campaña discreta y extremadamente bien financiada" para sabotear las negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, mientras que la Casa Blanca reconoció que los gobiernos extranjeros intentan regularmente persuadir a la opinión estadounidense.
En una entrevista con el podcaster conservador Joe Rogan publicada el miércoles, Vance expresó su preocupación sobre lo que describió como intentos de "ciertos elementos del gobierno israelí" de cambiar la posición estadounidense respecto a Irán. Aunque reconoció confiar en algunas personas dentro del gobierno israelí, señaló que hay otros "que están manipulando e intentando cambiar la opinión pública estadounidense para mantener la guerra indefinidamente", según reportó la BBC.
El vicepresidente, quien ha estado profundamente involucrado en las negociaciones con Irán —asistiendo a conversaciones en Pakistán en abril y viajando a Suiza en junio para la firma del memorándum de entendimiento—, fue específico sobre sus preocupaciones. "Definitivamente creo que has visto esta campaña muy discreta, extremadamente bien financiada, para intentar descarrilar la negociación y descarrilar el acuerdo", dijo Vance, añadiendo que existe "evidencia exacta" de que algunos líderes israelíes "odian el acuerdo".
El gobierno israelí no respondió inmediatamente a los comentarios de Vance. Sin embargo, la Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró el jueves: "Creo que el presidente ciertamente estaría de acuerdo en que, sí, los países extranjeros ciertamente intentan persuadir la opinión pública estadounidense".
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán culminaron el mes pasado con un memorándum de entendimiento que permitió la continuación de negociaciones formales, incluyó un cese al fuego de 60 días —ahora abandonado— y una condición para reapertura del Estrecho de Ormuz. Este acuerdo representa un cambio significativo en la política estadounidense hacia Irán después de meses de escalada militar.
Vance matizó su posición al aclarar que no le molesta que "ciertos elementos del gobierno israelí" critiquen la posición estadounidense, reconociendo que "los gobiernos extranjeros intentan influir en el gobierno todo el tiempo". Sin embargo, fue contundente en su crítica: "Lo que me molesta es realmente cuando los estadounidenses permiten, es decir, cuando el liderazgo estadounidense permite, que esa influencia afecte su juicio y afecte lo que están abogando".
Esta acusación se suma a una serie de críticas recientes que el vicepresidente ha dirigido contra Israel mientras la administración Trump continúa intentando encontrar un fin a la guerra, tanto a través de negociaciones diplomáticas como de renovados ataques militares. En junio, Vance instó a los líderes políticos israelíes, algunos de los cuales habían criticado al gobierno estadounidense por su acuerdo con Irán para extender el cese al fuego entre ambos países, a no atacar "al único aliado poderoso" que tienen "en todo el mundo".
El conflicto entre Estados Unidos e Irán se intensificó en febrero, cuando ambos países lanzaron ataques generalizados contra Irán, lo que provocó que Teherán respondiera con ataques contra Israel y estados aliados de Estados Unidos en el Golfo. Los enfrentamientos también se han extendido a Líbano, complicando aún más la situación regional.
Israel considera a Irán una amenaza existencial y busca la eliminación completa del programa nuclear y de misiles de Irán, así como un cambio de régimen. Esta posición contrasta con el enfoque de la administración Trump, que ha optado por la vía diplomática a través del memorándum de entendimiento.
El conflicto también ha generado divisiones internas en Estados Unidos. La Cámara de Representantes rechazó el miércoles una medida para reducir miles de millones de dólares en ayuda estadounidense a Israel. La moción fracasó con 314 votos en contra y 104 a favor, con varios demócratas votando a favor de terminar la financiación, lo que refleja un cambio dentro del partido demócrata respecto al apoyo incondicional a Israel.
Las acusaciones de Vance ponen de relieve las tensiones dentro de la coalición occidental respecto a cómo abordar la amenaza iraní. Mientras que Israel aboga por una postura más agresiva, la administración estadounidense ha priorizado las negociaciones diplomáticas como medio para resolver el conflicto. Esta divergencia de enfoques sugiere que las relaciones entre Washington e Israel podrían enfrentar presiones adicionales en los próximos meses, especialmente si las negociaciones con Irán avanzan o si hay nuevas escaladas militares en la región.






